viernes, 30 de noviembre de 2012

"Libro de 2 Juan" Estudio Biblíco 30/11/2012

Autor: El libro de 2 Juan no nombra directamente a su autor. La tradición de los primeros días de la iglesia, establece que el autor fue el apóstol Juan. Han habido varias conjeturas a través de los años, de que otro discípulo de Cristo llamado Juan pudo haber sido el responsable por esta carta. Sin embargo, toda la evidencia señala hacia Juan, el discípulo amado, quien también escribió el Evangelio de Juan.



Fecha de su Escritura: El Libro de 2 Juan pudo haber sido escrito por la misma época de las otras cartas de Juan, 1 y 3 Juan, probablemente entre el 85 y 95 d.C.



(Audio Capitulo 1)

   

(Chapter 1 Audio)
 

Propósito de la Escritura: El libro de 2 Juan es una súplica urgente para que los lectores de la carta de Juan mostraran su amor por Dios y Su Hijo Jesús, obedeciendo el mandamiento de amarse unos a otros, y viviendo sus vidas en obediencia a las Escrituras. El libro de 2 Juan es también una fuerte advertencia para permanecer alertas ante los engañadores, quienes estaban diciendo que Jesús realmente no resucitó en la carne.



Versos Clave: 2 Juan 6, “Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.”

2 Juan 8-9, “Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.” 

Breve Resumen: El libro de 2 Juan está dirigido a ‘la señora elegida y a sus hijos.’ Esto bien pudo tratarse de una dama importante de la iglesia, de o un código con el que se refería a la iglesia local y su congregación. En aquellos días cuando los cristianos estaban siendo perseguidos, se usaban con frecuencia esta clase de salutaciones en código.

El libro de 2 Juan contiene una gran preocupación con una urgente advertencia respecto a algunos engañadores, quienes no estaban enseñando la verdadera doctrina de Cristo, y quienes mantenían que Jesús realmente no resucitó en carne, sino solo espiritualmente. Juan estaba muy ansioso de que los verdaderos creyentes estuvieran alertas ante estos falsos maestros y no tuvieran nada que ver con ellos.
Conexiones: Juan describe el amor no como una emoción o sentimiento, sino como la obediencia a los mandamientos de Dios. Jesús reiteró la importancia de los mandamientos, especialmente “el primer gran mandamiento,” amar a Dios (Deuteronomio 6:5) y el segundo – amarse los unos a los otros (Mateo 22:37-40; Levítico 19:18). Lejos de abolir la ley de Dios del Antiguo Testamento, Jesús vino para observarla, proveyendo el medio para su cumplimiento en Él mismo.

Aplicación Práctica: Es extremadamente importante que cotejemos con las Escrituras todo lo que veamos, escuchemos, y leamos que se diga ser “cristiano.” Esto no puede ser lo suficientemente enfatizado, porque una de las armas más poderosas de Satanás es el engaño. Es muy fácil dejarnos llevar por una nueva y excitante doctrina, que pareciera estar basada en la Escritura; pero que si se examina de cerca, de hecho es una desviación de la Palabra de Dios. Si lo que parece estar sucediendo no se alinea explícitamente con la Escritura, entones se trata de algo falso y no es del Espíritu, por lo que debemos no tener nada que ver con ello.

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jueves, 29 de noviembre de 2012

"¿Por qué debemos leer / estudiar la Biblia?"

Debemos leer y estudiar la Biblia simplemente porque es la Palabra de Dios a nosotros. 

2 Timoteo 3:16 dice que la Biblia es “inspirada por Dios”. En otras palabras, es la Palabra de Dios para nosotros. Hay muchas preguntas que los filósofos y la gente en general se han hecho y que Dios nos las responde en las Escrituras: ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿De dónde vengo? ¿Existe vida después de la muerte? ¿Cómo puedo ir al cielo? ¿Por qué está el mundo tan lleno de maldad? ¿Por qué me cuesta tanto trabajo hacer lo bueno? 

Adicionalmente a estas “grandes” preguntas, nos proporciona un sin número de consejos prácticos en áreas tales como: 

¿Qué debo buscar en mi pareja? ¿Cómo puedo tener un matrimonio exitoso? ¿Cómo puedo ser un buen amigo? ¿Cómo puedo ser un buen padre / madre? ¿Qué es el éxito y cómo puedo alcanzarlo? ¿Cómo puedo cambiar? ¿Qué es lo más importante en la vida? ¿Cómo puedo vivir para que no tenga que arrepentirme en un futuro? ¿Cómo puedo complacer a Dios? ¿Cómo puedo obtener Su perdón? ¿Cómo puedo manejar las circunstancias adversas y eventos injustos de la vida para salir victorioso?

Debemos leer y estudiar la Biblia porque es totalmente confiable y sin error. La Biblia es única entre muchos auto-nombrados libros “sagrados” porque no sólo ofrece enseñanzas morales y dice “confía en mí”, más bien, nos ofrece la oportunidad de probarla, corroborando cientos de detalladas profecías que contiene, verificando los eventos históricos que relata, y comprobando los hechos científicos que describe. Aquellos que dicen que la Biblia tiene errores deben tener sus oídos cerrados a la verdad. 

Jesús preguntó una vez, “¿Qué es más fácil, decir: tus pecados te son perdonados o decir: levántate y anda?” (Lucas 5:23) Entonces Él probó que tenía el poder para perdonar los pecados (algo que no podemos ver físicamente) curando al paralítico (algo que los que lo rodeaban pudieron atestiguar con sus ojos). De manera similar, tenemos la seguridad de que la Palabra de Dios es verdad cuando se discuten aspectos espirituales que no podemos atestiguar con nuestros sentidos físicos, pero mostrando su veracidad en todas aquellas áreas que podemos verificar (exactitud histórica, científica y profética).

Debemos leer y estudiar la Biblia porque Dios no cambia y porque la naturaleza humana tampoco cambia – es tan actual para nosotros como lo fue cuando fue escrita. Mientras que diariamente se generan grandes cambios tecnológicos a nuestro alrededor, los deseos y naturaleza de la raza humana no cambian. Tú encontrarás, mientras lees las páginas de la historia bíblica, que ya sea que se trate de relaciones interpersonales o entre sociedades, “no hay nada nuevo bajo el sol.

” Y mientras la raza humana en su totalidad continúa buscando amor y satisfacción en todos los lugares equivocados, Dios, nuestro buen y misericordioso Creador, nos dice lo que nos traerá un gozo ETERNO. Su Palabra revelada, las Escrituras, son tan importantes que Jesús dijo respecto a ellas, “...No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4:4) En otras palabras, si quieres vivir una vida plena como fue la voluntad de Dios, escucha y sigue la Palabra de Dios escrita... ¡es más importante que comer!

Debemos leer y estudiar la Biblia porque existe mucha enseñanza falsa. La Biblia nos da la medida mediante la cual podemos distinguir la verdad del error. Nos dice cómo es Dios. Tener una impresión equivocada de Dios es adorar un “ídolo” o “dios falso”. Estamos adorando algo que ¡no es Él! La Biblia también nos dice cómo podemos verdaderamente ir al cielo...y no es por ser buenos, o ser bautizados o ninguna otra cosa que podamos HACER (Juan 14:6; Efesios 2:1-10; Isaías 53:6; Romanos 3:10b, 5:8; 6:23; 10:9-13). A través de estos textos, la Palabra de Dios nos enseña cuánto Él nos ama (Romanos 5:6-8; Isaías 53:5). Y así es como sabiendo esto, somos llevados a amarle a Él en respuesta (1 Juan 4:19).

La Biblia te equipará para servirle a Dios (2 Timoteo 3:17; Efesios 6:17; Hebreos 4:12). Te ayudará a saber cómo puedes ser salvado de tus pecados y de sus últimas consecuencias (2 Timoteo 3:15). Al meditar en ella y obedecer sus enseñanzas, te llevará a una vida victoriosa (Josué 1:8; Santiago 1:25). La Palabra de Dios te ayudará a ver el pecado en tu vida y te ayudará a deshacerte de él (Salmos 119:9,11). Será una guía para tu vida, haciéndote más sabio que tus maestros (Salmo 32:8; 119:9,11; Proverbios 1:6). La Biblia te librará de perder años de tu vida en lo que no dura ni tampoco importa (Mateo 7:24.27).

Leer y estudiar la Biblia te ayudará a ver más allá del atractivo “anzuelo” y doloroso “gancho” de las tentaciones pecaminosas, para que puedas aprender de los errores de otros, en vez de experimentarlos tú mismo. La experiencia es un gran maestro, pero cuando se trata de aprender del pecado, es un duro y terrible maestro. Es mucho mejor aprender de los errores ajenos. Hay tantos personajes bíblicos de quiénes aprender, tanto modelos positivos como negativos, que con frecuencia proceden de la misma persona en diferentes etapas de su vida. 

Por ejemplo, David, en su reto al gigante Goliat, nos enseña que Dios es más grande que cualquier cosa a la que quiera que nos enfrentemos (1 Samuel 17). David, al ceder a la tentación y cometer adulterio con Betsabé, nos revela el largo alcance y las terribles consecuencias que puede acarrearnos un “momento de placer” (2 Samuel 11). El conocer la Biblia nos da una paz y una esperanza real cuando todo a nuestro alrededor parece desmoronarse (Romanos 15:4; Salmo 112:7; Habacuc 3:17-19).

La Biblia es un libro que no es sólo para leerse. Es un libro para estudiarse, a fin de poder ser aplicado a tu vida. De otra manera, es como tragarse el bocado de comida sin masticarlo y después escupirlo de nuevo... sin ningún valor nutricional aprovechado. La Biblia es la Palabra de Dios. Como tal, es tan necesaria como las leyes de la naturaleza. Tú puedes ignorarla, pero lo harás para tu propio mal, así como lo sería si ignoraras la ley de la gravedad. No puede ser lo suficientemente enfatizada, la importancia que tiene la Biblia en nuestras vidas. El estudiar la Biblia puede compararse al extraer oro de una mina. Si haces un pequeño esfuerzo y sólo “ciernes los guijarros en el arroyo” sólo encontrarás un poco de polvo de oro. Pero si te esfuerzas en realmente “excavar en ella”, tu recompensa será de acuerdo a tu gran esfuerzo.

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miércoles, 28 de noviembre de 2012

"Libro de 1 Juan" Estudio Biblico

Autor: 1, 2, y 3 Juan han sido atribuidos desde los primeros tiempos de la iglesia, al apóstol Juan, quien también escribió el Evangelio de Juan. El contenido, estilo, y vocabulario parecen apoyar la conclusión de que estas tres epístolas fueron dirigidas a los mismos lectores que el Evangelio de Juan.

Fecha de su Escritura: El Libro de 1 Juan fue escrito probablemente entre el 85-95 d.C.


(Audio Capitulo 1)

(Chapter 1 Audio)

Propósito de la Escritura: El libro de 1 Juan parece ser una sinopsis en la que se asume el conocimiento del Evangelio por parte de sus lectores, según lo escrito por Juan, y donde se les brinda seguridad por su fe en Cristo. La primera epístola indica que los lectores fueron confrontados con el error del gnosticismo, lo cual se convirtió en un problema más serio en el segundo siglo. Como una filosofía de la religión, sostenía que la materia es mala y el espíritu bueno. La solución a la tensión entre estos dos, era el conocimiento, o gnosis, a través del cual, el hombre se elevaba de lo mundano a lo espiritual. En el mensaje del Evangelio, esto condujo a dos falsas teorías concernientes a la persona de Cristo. El docetismo – que describía al Jesús humano como un fantasma – y el cerintianismo – que aseguraba que Jesús poseía una doble personalidad, a veces humana y a veces divina. El propósito primordial de 1 Juan, es establecer los límites sobre el contenido de la fe, y dar a los creyentes la seguridad de su salvación.

Versos Clave: 1 Juan 1:9, “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

1 Juan 3:6, “Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.”

1 Juan 4:4, “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.”
1 Juan 5:13, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.”

Breve Resumen: Los falsos maestros espirituales eran un gran problema en la iglesia primitiva. En razón de que no había aún un Nuevo Testamento completo al que los creyentes pudieran consultar, muchas iglesias cayeron presas de estos engañadores, quienes enseñaban sus propia ideas y se erigían a sí mismos como líderes. Juan escribió esta carta para establecer la verdad sobre algunos puntos importantes, particularmente lo concerniente a la identidad de Jesucristo.
Esta carta de Juan ayudó a sus lectores a reflejar honestidad en su fe, porque en ella trata los fundamentos de la fe en Cristo. Esto les ayudó a responder a la pregunta, ¿Somos verdaderos creyentes? Juan les dijo que ellos podrían decirlo, observando sus acciones. Si se amaban unos a otros, esa era evidencia de la presencia de Dios en sus vidas. Pero si ellos discutían y peleaban todo el tiempo, o eran egoístas y no veían unos por los otros, entonces estaban demostrando que, de hecho, no conocían a Dios.

Eso no significaba que tenían que ser perfectos. De hecho, Juan también reconoció que el creer involucra el admitir nuestros pecados y buscar el perdón de Dios. El depender de Dios para limpiarnos de la culpa, así como admitir nuestras faltas contra otros y enmendarlas, era otro aspecto importante para llegar a conocer a Dios.

Conexiones: Uno de los pasajes más citados respecto al pecado, se encuentra en 1 Juan 2:16. En este pasaje, Juan describe los tres aspectos del pecado que recuerdan las primeras y más mundialmente destructoras tentaciones en toda la Escritura. El primer pecado –la desobediencia de Eva—fue el resultado de su rendición ante las mismas tres tentaciones como lo encontramos en Génesis 3:6: los deseos de la carne (“bueno para comer”); los deseos de los ojos (“agradable a los ojos”); y la vanagloria de la vida (“codiciable para alcanzar la sabiduría”).
Aplicación Práctica: El libro de 1 Juan es un libro de amor y gozo. Explica el compañerismo que tenemos unos con otros y con Jesucristo. Hace la diferencia entre la felicidad, la cual es temporal y efímera, y el gozo verdadero, respecto al cual 1 Juan nos dice como alcanzarlo. Si tomamos las palabras escritas por Juan y las aplicamos a nuestras vidas diarias, el amor verdadero, el compromiso, el compañerismo y el gozo que anhelamos, será nuestro.
El apóstol Juan conocía bien a Cristo. Él nos dice que todos podemos tener también esa estrecha relación con Jesucristo. Tenemos el testimonio de hombres que tuvieron un contacto directo y personal con Él. Los escritores de los Evangelios presentan su testimonio solidamente estructurado sobre una realidad histórica. Ahora, ¿cómo se aplica eso a nuestras vidas? Se nos explica que Jesús vino aquí como el Hijo de Dios, para crear una unión con nosotros basada en Su gracia, misericordia, amor y aceptación. Son tantas las veces que la gente piensa que Jesús está lejos, en algún lugar lejano y que Él realmente no se preocupa por nuestras luchas diarias, problemas y preocupaciones. Pero Juan nos está diciendo que Jesús está justo aquí con nosotros, tanto en los asuntos simples y mundanos de nuestras vidas, como en los complejos sufrimientos del alma. Juan da testimonio como testigo basado en sus experiencias personales, que Dios se hizo carne y habitó entre los hombres. Eso significa que Cristo vino a vivir con nosotros y Él aún vive con nosotros. Así como caminó por el mundo al lado de Juan, así también camina a través de cada día con nosotros. Necesitamos aplicar esta verdad en nuestras vidas y vivir como si Jesús estuviera parado justo a nuestro lado cada segundo del día. Si ponemos esta verdad en práctica, Cristo añadirá santidad a nuestras vidas, haciéndonos más y más semejantes a Él.

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martes, 27 de noviembre de 2012

"¿Qué fueron las cruzadas cristianas?"

Respuesta: Las cruzadas han originado algunas de las más frecuentes discusiones contra la fe cristiana. Algunos terroristas islámicos aún afirman que sus ataques terroristas son en venganza por lo que hicieron los cristianos en las cruzadas. Así que, ¿qué fueron las cruzadas y por qué son vistas como un gran problema para la fe cristiana?



Primeramente, las cruzadas no deben ser definidas como “cruzadas cristianas.” La mayoría de la gente involucrada en las cruzadas no eran realmente cristianos, aún cuando ellos decían serlo. El nombre de Cristo fue abusado, mal empleado, y blasfemado por las acciones de muchos de los cruzados. 


En segundo lugar, las cruzadas tuvieron lugar aproximadamente del 1095 al 1230 d.C. Eso sucedió hace 775 a 910 años. ¿Deberían las acciones anti-bíblicas y anti-cristianas, hechas por supuestos cristianos desde hace 1000 años, esgrimirse aún en contra de los cristianos de la actualidad? 

Tercero, no es que esta sea una excusa apropiada, pero el cristianismo no es la única religión con un pasado violento. De hecho, las cruzadas fueron la respuesta a las invasiones musulmanas a lo que una vez fueron los territorios ocupados primeramente por los cristianos. Aproximadamente desde el año 200 al 900 d.C., la tierra de Israel, Jordania, Egipto, Siria, Turquía, etc., fue habitada primeramente por cristianos. Una vez que el Islam comenzó a expandirse y se hicieron poderosos, los musulmanes invadieron y oprimieron brutalmente, esclavizaron, deportaron y aún asesinaron a los cristianos que vivían en esas tierras. 

En respuesta, la Iglesia Católica Romana y los reyes y emperadores “cristianos” de Europa, ordenaron las cruzadas para reclamar las tierras que los musulmanes habían tomado. Las acciones que tomaron muchos de los auto-llamados cristianos durante las cruzadas, fueron deplorables. No existe justificación bíblica para conquistar las tierras, asesinando a civiles, y destruyendo ciudades en el nombre de Jesucristo. Al mismo tiempo, el Islam no es una religión que pueda considerarse inocente en estos asuntos. 

Para resumirlo brevemente, las cruzadas fueron ataques que se realizaron de los siglos X al XII d.C. para reclamar las tierras que en la Edad Media fueron conquistadas por los árabes musulmanes. Las cruzadas fueron brutales y nefastas. Mucha gente fue forzada a “convertirse al cristianismo. Se mataba a quienes rehusaban hacerlo. La idea de conquistar una tierra a través de la guerra y la violencia en el nombre de Cristo es totalmente anti-bíblica. Muchas de las acciones que tuvieron lugar en las cruzadas fueron totalmente anti-éticas hacia todo lo que sostiene la fe cristiana.


¿Cómo podemos responder cuando, como resultado de las cruzadas, la fe cristiana es atacada por los ateos, agnósticos, escépticos y los de otras religiones? Podemos responder de las siguientes maneras: (1) ¿puede usted hacerse responsable por las acciones de gente que vivió hace más de 900 años? (2) ¿Quiere tomar la responsabilidad por las acciones de cualquiera que asegurara representar a su fe? Tratar de culpar a toda la cristiandad por las cruzadas es análogo a culpar a todos los musulmanes por el terrorismo islámico.

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lunes, 26 de noviembre de 2012

"Libro de 2 Pedro" Estudio Biblíco 26/11/2012

Autor: 2 de Pedro 1:1 establece específicamente que el apóstol Pedro fue el autor de 2 Pedro. La autoría de Pedro del libro de 2 Pedro, ha sido impugnada más que ningún otro libro del Nuevo Testamento. Sin embargo, los padres de la iglesia primitiva no encontraron buenas razones para rechazarlo. Nosotros tampoco encontramos una buena razón para rechazar la autoría de Pedro de 2 Pedro.
(Audio Capitulo 1)
   
(Chapter 1 Audio)
 
Fecha de su Escritura: El Libro de 2 Pedro fue escrito hacia el final de la vida de Pedro. Puesto que Pedro fue martirizado en Roma durante el reinado de Nerón, su muerte debe haber ocurrido antes del 68 d.C. Probablemente él escribió 2 Pedro entre el 65 y el 68 d.C.



Propósito de la Escritura: Pedro estaba alarmado de que los falsos maestros hubieran comenzado a infiltrarse en las iglesias. Él hizo un llamado a los cristianos a crecer y fortalecerse en su fe, para que pudieran detectar y combatir la creciente apostasía. Enfatizó fuertemente la autenticidad de la Palabra de Dios y el seguro regreso del Señor Jesús.

Versos Clave: 2 Pedro 1:3-4, “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.” 

2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

2 Pedro 3:18, “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.”

Breve Resumen: Sabiendo que le quedaba poco tiempo (2 Pedro 1:14-15), y que estas iglesias enfrentaban un peligro inminente (2 Pedro 2:1-3), él hace un llamado a los lectores para despertar su memoria (2 Pedro 1:13) y estimular su pensamiento (2 Pedro 3:1-2), para poder recordar sus enseñanzas (2 Pedro 1:15). Él reta a los creyentes a ser más maduros en su fe, añadiendo a ella específicas virtudes cristianas, a fin de convertirse en creyentes productivos y eficaces en su conocimiento del Señor Jesucristo (2 Pedro 1:5-9) Los escritores del Antiguo y Nuevo Testamento, fueron expuestos como ejemplos de autoridad por su fe (2 Pedro 1:12-21, 3:2, 3:15-16). Pedro deseaba que se hicieran más fuertes en la fe, para resistir a los falsos maestros que se habían infiltrado y que estaban afectando negativamente a las iglesias. En su denuncia de ellos, él describe su conducta, su condenación y sus características (2 Pedro capítulo 2), y quienes también hacían burla de la Segunda Venida del Señor (2 Pedro 3:3-7). Pedro enseñó que para los cristianos, la Segunda Venida de Cristo es el incentivo para una vida santa (2 Pedro 3:14). Después de una advertencia final, Pedro los anima nuevamente a crecer en la gracia y el conocimiento de su Señor y Salvador Jesucristo. Posteriormente concluye con una palabra de alabanza a su Señor y Salvador (2 Pedro 3:18).

Conexiones: En su denuncia de los falsos profetas, Pedro repite un tema prevalente del Antiguo Testamento que debe haber resultado muy familiar para sus lectores. Muchos de los primeros cristianos fueron judíos convertidos quienes habían sido bien instruidos en la ley y los profetas. Cuando Pedro se refirió a la “palabra profética” del Antiguo Testamento en 2 Pedro 1:19-21, él denunció a su vez a los falsos profetas y afirmó que los verdaderos profetas eran movidos por el Espíritu Santo quien hablaba a través de ellos (2 Samuel 23:2). Jeremías fue igualmente esforzado en su crítica de los falsos profetas, preguntando “¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón?” (Jeremías 23:26) Es evidente que los mismos falsos maestros engañadores que plagaron el pueblo de Dios tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento se encuentran aún entre nosotros, haciendo que la segunda epístola de Pablo sea tan relevante en la actualidad como lo fue hace 2000 años.

Aplicación Práctica: Ciertamente, como cristianos del siglo 21, estamos más cerca del regreso de nuestro Señor que los cristianos del primer siglo, para quienes fue escrita esta epístola. A través de la televisión y otros medios masivos de comunicación, los cristianos maduros están conscientes de que muchos charlatanes están desfilando como verdaderos líderes cristianos, y que cristianos inmaduros están siendo “llevados” por su charlatanería y falsa interpretación de las Escrituras. Es de suma importancia, que todos los cristianos nacidos de nuevo, estemos bien cimentados en la Palabra para que seamos capaces de discernir entre la verdad y el error. 

Pedro nos dio la misma receta para crecer en la fe (2 Pedro 1:5-11), cuando es aplicada en nuestras vidas, nos asegurará también una gran recompensa y que “será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” (2 Pedro 1:10-11). El fundamento de nuestra fe está y siempre estará en la misma Palabra de Dios que predicó Pedro.


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viernes, 23 de noviembre de 2012

"Libro de 1 Pedro" Estudio Biblíco 23/11/2012

Autor: 1 Pedro 1:1 identifica al autor del libro de 1 Pedro, como el apóstol Pedro.


Fecha de su Escritura: El Libro de 1 Pedro fue escrito probablemente entre el 60 y el 65 d.C.



Propósito de la Escritura: 1 Pedro es una carta de Pedro a los creyentes que habían sido dispersados a través de todo el mundo antiguo y estaban bajo una intensa persecución. Si alguien entendía lo que era persecución, era Pedro. Él fue golpeado, amenazado, castigado y encarcelado por predicar la Palabra de Dios. Él sabía lo que costaba permanecer firme sin amargarse, sin perder la esperanza, y afianzado en la fe vivir una vida obediente y victoriosa. Este conocimiento de una esperanza viva en Jesús era el mensaje, así como seguir el ejemplo de Jesucristo.

(Audio Capitulo 1)
   
(Chapter 1 Audio)
 

Versos Clave: 1 Pedro 1:3, “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos.”

1 Pedro 2:9, “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

1 Pedro 2:24, “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”

1 Pedro 5:8-9, “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.”

Breve Resumen: Aunque este tiempo de persecución era desesperante, Pedro dice que realmente era un tiempo de regocijo. Diciéndoles que vieran como un privilegio el sufrir por amor a Cristo, así como su Salvador sufrió por ellos. Esta carta hace referencia a las experiencias personales de Pedro con Jesús, así como a sus sermones registrados en el libro de Hechos. Pedro confirma que Satanás es el gran enemigo de cada cristiano, pero la seguridad en el futuro regreso de Cristo, proporciona el incentivo para la esperanza.


Conexiones: La familiaridad de Pedro con la ley del Antiguo Testamento y los profetas, le permitían explicar varios pasajes del Antiguo Testamento a la luz de la vida y la obra del Mesías, Jesucristo. En 1 Pedro 1:16, él cita Levítico 11:44 “Sed santos, porque yo soy santo.” Pero él lo parafrasea explicando que la santidad no es alcanzada por guardar la ley, sino por la gracia otorgada a todos los que creen en Cristo (v.13). Más adelante, Pedro explica la referencia a la “piedra angular” en Isaías 28:16 y el Salmo 118:22 como Cristo, quien fue rechazado por los judíos a causa de su desobediencia e incredulidad. Las referencias adicionales al Antiguo Testamento, incluyen la ausencia de pecado en Cristo (1 Pedro 2:22 / Isaías 53:9) y exhortaciones para vivir santamente a través del poder de Dios que da bendición (1 Pedro 3:10-12; Salmos 34:12-16; 1 Pedro 5:5; Proverbios 3:34).

Aplicación Práctica: La seguridad de la vida eterna es dada a todos los cristianos. Una forma de identificarnos con Cristo, es compartiendo Sus sufrimientos. Para nosotros, eso significaría soportar insultos y calumnias de parte de aquellos que nos llaman “aleluyas” o “santurrones.” Esto es tan poco, comparado con lo que Cristo sufrió por nosotros en la cruz. Permanece firme en lo que sabes y crees que es lo correcto, y regocíjate cuando seas el objetivo del mundo y Satanás para lastimarte.

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jueves, 22 de noviembre de 2012

¿Cuál es el verdadero significado del día de acción de gracias?

Muchas personas piensan del día de acción de gracias como una maravillosa celebración, que les permite tener un largo fin de semana disfrutando de una suculenta cena. O tal vez, piensan que el día de acción de gracias es simplemente el principio de las celebraciones navideñas.  

¿Porqué celebramos el día de acción de gracias?

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

1 Tesalonicenses 5:18

Podemos rastrear ésta histórica tradición cristiana de Los Estados Unidos, desde el año 1623. En noviembre de 1623, después de recolectar la cosecha, el gobernador de la colonia de peregrinos "Plymonth Plantation" en Plymonth, Massachusetts, declaró:
"Todos ustedes, peregrinos, con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal, en la colina... para escuchar al pastor, y dar gracias a Dios todo poderoso por todas sus bendiciones."

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”.

Colosenses 3:17

Este es el origen de nuestra celebración anual del día de acción de gracias. En los años siguientes, el congreso de los Estados Unidos proclamó en varias ocasiones el día de acción de gracias al todo poderoso. Finalmente, el 1° de noviembre de 1777 fue oficialmente declarado como día feriado:

"para solemne acción de gracias y adoración que con un corazón y en unidad de voz, las buenas personas expresen sus sentimientos de agradecimiento, y se consagren al servicio del su divino benefactor,...y que sus humildes súplicas plazcan a Dios, por medio de los méritos de Jesucristo, quien es misericordioso para perdonar, borrando y olvidando su pecados... Que plazca a Dios que las escuelas y seminarios de educación, tan necesarios para cultivar principios de verdadera libertad, virtud bajo su mano protectora, y prosperar la religión para la promoción y engrandecimiento de ese reino el cual consiste de paz, justicia y gozo en el Espíritu Santo..."
George Washington, first President of the United States
De nuevo, el 1º de enero de 1795, el primer presidente, George Washington, escribió su famosa proclamación de acción de gracias, en la cual él dice que es…
"nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmado las muchas bendiciones que de El experimentamos..."
El jueves, 19 de febrero de 1795, George Washington apartó así ése día como el día nacional de acción de gracias.
Statue of Abraham Lincoln, Lincoln Memorial, Washington, D.C. Photo courtesy of Wallbuilders.
Muchos años después, el 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta del congreso, un día nacional de acción de gracias. “El último jueves de noviembre, como un día de acción de gracias y adoración a nuestro padre benefactor, quien mora en los cielos” en esta proclamación de acción de gracias, el 16º presidente dice que es…
“anunciado en las Sagradas Escrituras y confirmado a través de la historia, que aquellas naciones que tiene al Señor como su Dios, son bendecidas. Pero nosotros nos hemos olvidado de Dios. Nos hemos olvidado de la mano que nos preserva en paz, nos multiplica, enriquece y fortalece. Vanamente nos hemos imaginado, por medio del engaño de nuestros corazones, que todas éstas bendiciones fueron producidas por alguna sabiduría superior y por nuestra virtuosidad. Me ha parecido, apropiado que Dios sea solemne, reverente y agradecidamente reconocido como en un corazón y una voz, por todos los americanos…”

Efesios 5:20

“dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

Por eso es que cada año en el día de acción de gracias, los americanos dan acción de gracias a Dios todopoderoso por todas sus bendiciones y misericordias durante el año.

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martes, 20 de noviembre de 2012

¿Cómo debemos orar?

Mateo 6: 5-8.

Este pasaje es el segundo ejemplo que el Señor Jesús usa para ilustrar su enseñanza sobre la  vida de piedad o conducta espiritual. Entra de lleno en el principio general de este capítulo de guardarnos de hacer nuestra justicia  delante de los hombres para ser vistos. Después de exponer la manera correcta de dar limosna, Jesús menciona la forma  cabal de dirigirnos a Dios en oración. 

Quizás, al leer este pasaje, el primer pensamiento que ha venido a nuestra mente ha sido considerarlo como una denuncia de los fariseos, los auténticos hipócritas, sin relacionarlo con nosotros.  Pero la denuncia del Señor tiene que ver con los efectos terribles del pecado en el ser humano y muy concretamente con el pecado de orgullo espiritual. 

Pone en evidencia que el pecado es algo que nos acompaña siempre, incluso cuando estamos en la presencia de Dios. El pecado, en singular, es un estado del corazón, más que una serie de actos que son la consecuencia. Lo terrible de esta enseñanza de Jesús es mostrarnos que es posible pensar que estamos en la presencia de Dios para adorarlo, cuando en realidad nos estamos alabando a nosotros mismos en su presencia. 

¿Cómo debemos orar? Veremos que hay una forma errónea y otra genuina de orar.
1. Las formas equivocadas de dirigirnos a Dios (vv. 5,7) 

Empieza señalando un enfoque de la oración que es erróneo, al centrar la atención en el que ora en lugar de hacerlo en aquel a quien se dirige la oración.



a. La hipocresía en la oración pública. Jesús pone como ejemplo a los fariseos, los cuales se colocaban de pie, en las sinagogas, en una posición prominente delante de todo el mundo. Recordemos la parábola de Jesús sobre el fariseo y el publicano que fueron al templo a orar. Mientras el fariseo se puso en el lugar que le pudieran ver y oír todos, el publicano se puso en un rincón. Aquí también se dice que los fariseos se ponen en el lugar más visible de la sinagoga y oran para que los hombres los vean y consideren lo espirituales que son. Pero ya tienen su recompensa.

b. La hipocresía de la oración en la calle. ¿Por qué oraban en la calle? La razón es la siguiente: cuando los fariseos se dirigían al templo o a la sinagoga para orar estaban deseosos de dar la impresión de que como eran muy piadosos ni siquiera podían esperar a llegar al templo para orar, de modo que se detenían en las esquinas de las calles, un lugar muy visible desde varios ángulos, y oraban para que los demás los vieran.

c. El uso de vanas repeticiones. Del fariseo judío pasamos al gentil. El primer tenía una actitud incorrecta, el segundo una forma equivocada de orar. Mientras el fariseo oraba centrándose en sí mismo. el gentil creía que la eficacia de la oración dependía de lo mucho que oraba y de la forma particular de sus oraciones. Todos sabemos lo que quiere decir “vanas repeticiones”. Son conocidas las ruedas de oración de las religiones orientales como el budismo, el hinduismo y derivadas. 

La misma tendencia se observa también en el catolicismo con el rezo del rosario. De manera parecida los musulmanes recitan cinco veces al día una serie e oraciones de cara a la Meca. Todo esto puede ocurrirnos igualmente a nosotros de una forma más imperceptible. Por ejemplo, hay hermanos que dan gran importancia a dedicar un tiempo determinado a la oración.

No es que no sea bueno reservar tiempo para orar, pero si lo que nos preocupa es ante todo orar durante ese tiempo determinado y no el hecho de orar, valdría más que no lo hiciéramos. Fácilmente podemos caer en la rutina y olvidarnos de lo que estamos haciendo. Sin embargo, no todo es cuestión del tiempo determinado, el peligro está también en otra parte. Por ejemplo, hemos leído que los grandes santos han dedicado mucho tiempo a la oración. Consecuentemente, tendemos a pensar que para ser santos tenemos que estar mucho tiempo en la presencia de Dios orando. 

Pero nos olvidamos que ellos no estaban pendientes del reloj, porque lo que menos les importaba era el tiempo, ya que por encima de todo valoraban la oración. Tampoco estamos exentos nosotros de usar muchas repeticiones al orar o de hacer oraciones calcadas, cuando se ha pedido que se ore por un tema concreto. Otro detalle, que entraría también aquí es cuando nos empeñamos en repetirle a Dios su Palabra y en lugar de orar, le hacemos un sermón a Dios sobre la base de algunos versículos.

2. Las formas correctas de dirigirnos a Dios (vv.6,8) 

Hay un modo adecuado de orar, cuyo secreto radica en el enfoque que le demos. Lo que Jesús está diciendo en este pasaje es que lo verdaderamente importante al orar en cualquier lugar es que tengamos conciencia de estar en la presencia de Dios. Es lo que se ha llamado el recogimiento interior que puede estar facilitado por un lugar tranquilo sin que nos estorbe nadie, pero también lo podemos lograr en plena calle, sin que nadie se dé cuenta. Se trata de un proceso en tres pasos:



a. Excluir ciertas cosas. Hay hermanos que quieren persuadirse a sí mismos de que las palabras “cuando ores entra en tu aposento” contienen una prohibición de todas las reuniones de oración. Son los que dicen: “no voy a la reunión de oración porque yo oro en mi casa”. Pero este texto no prohíbe la reunión de oración, porque lo que hace la Biblia es fomentarla.


Lo que señala nuestro texto es que tanto en público como en privado al orar debemos excluir a los demás en el sentido de que cuando oro estoy en intimidad con Dios y me olvido de lo que hay en mi alrededor. Al orar nos dirigimos a Dios y aunque en público los hermanos escuchan nuestra oración, no nos estamos dirigiendo a ellos, sino que somos en aquel momento los portavoces de ellos ante Dios y por eso al final dicen amén identificándose con lo que hemos dicho. 

La segunda exclusión y olvido es de nosotros mismos. De nada serviría entrar en el aposento y cerrar la puerta si todo el rato estoy lleno de mí mismo, pensando acerca de mí mismo y me enorgullezco de mi oración. En lugar de esto debemos abrirnos a Dios y a al inefable experiencia de una comunión íntima con él.




b. Comprender ciertas cosas. Ante todo debemos ser conscientes de que estamos en la presencia de Dios y comprender quien es él. Por la actitud ligera que se adopta a veces parece que no tenemos una idea muy clara de la trascendencia de Dios. Al orar, deberíamos pensar primero que nos dirigimos al Dios Soberano, Todopoderoso, Absoluto, Eterno, que habita en la majestad de las alturas, que es fuego consumidor, que es luz y no hay tinieblas en él. Pero también, debemos entender que este Dios es nuestro Padre y que mantenemos con él una relación paterno-filial. Él lo sabe todo de nosotros y conoce nuestras necesidades antes que se las pidamos. 



c. Confiar plenamente en Dios. Debemos acudir a Dios con la confianza de un niño. Necesitamos tener esta seguridad de que dios es verdaderamente nuestro Padre y por eso no tendremos necesidad de repetir innecesariamente nuestras peticiones. Debemos orar sin cesar, pero eso no quiere decir repetir mecánicamente una oración mil veces. Cuando oro sé que mi Dios es mi Padre y él se complace en bendecirme porque lo sabe todo antes de que empecemos a hablar.
Conclusión

¿Cómo debemos orar? Por un lado desechando las formas equivocadas de hipocresía religiosa y, por otro, adoptando los principios señalados por Jesús, entrando en nuestro aposento en lo íntimo de nuestro ser olvidándonos de nosotros mismos. Comprender que estamos ante la presencia misma de Dios, el cual es nuestro Padre que nos ama en Cristo. Nuestras peticiones serán hechas con toda confianza sabiendo que si pedimos de acuerdo a su voluntad él nos responderá a las peticiones que le habremos hecho.


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lunes, 19 de noviembre de 2012

"Libro de Hebreos" Estudio Biblíco 19/11/2012

Autor: Aunque algunos incluyen al libro de Hebreos entre los escritos por el apóstol Pablo, la verdadera identidad del autor sigue siendo un enigma. Aquí falta el acostumbrado saludo, tan común en sus otras epístolas. Adicionalmente, la sugerencia de que el escritor de esta epístola se basa en el conocimiento e información provista por otros que realmente fueron testigos presenciales de Jesucristo (2:3) hace que la autoría Paulina resulte dudosa. Algunos le atribuyen su escritura a Lucas; otros sugieren que Hebreos pudo haber sido escrito por Apolos, Bernabé, Silas, Felipe, o Aquila y Priscila. Independientemente de la mano humana que sostuvo la pluma, el Espíritu Santo de Dios es el divino autor de toda la Escritura (2 Timoteo 3:16); por tanto, Hebreos habla con la misma autoridad canóniga que los otros sesenta y cinco libros de la Biblia.

(Audio Capitulo 1)
   
(Chapter 1 Audio)
 
Fecha de su Escritura: El padre de la iglesia primitiva Clemente, citó el libro de Hebreos en el 95 d.C. Sin embargo, una evidencia interna tal como el hecho de que Timoteo estaba vivo para el tiempo en que la epístola fue escrita, y la ausencia de cualquier evidencia que mostrara el fin del sistema sacrificial del Antiguo Testamento que ocurrió con la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C., indica que el libro fue escrito alrededor del año 65 d.C.



Propósito de la Escritura: El desaparecido Dr. Walter Martin, fundador del Instituto de Investigación Cristiana y escritor del “best seller” Kingdom of the Cults (El Reino de los Cultos), dijo sarcásticamente en su acostumbrada manera de hablar, que el libro de Hebreos fue escrito por un hebreo para otros hebreos, diciéndoles a los hebreos que dejaran de actuar como hebreos. Realmente, muchos de los primeros judíos creyentes, estaban volviendo a caer en los ritos y rituales del judaísmo, a fin de escapar de la creciente persecución. Entonces, esta carta es una exhortación para que estos creyentes perseguidos continuaran en la gracia de Jesucristo.



Versos Clave: Hebreos 1:1-2, “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.” 



Hebreos 2:3, “¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?....” 



Hebreos 4:14-16, “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”


Hebreos 11:1, “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Hebreos 12:1-2, “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”
Breve Resumen: El libro de Hebreos está dirigido a tres diferentes grupos: los creyentes en Cristo; los no creyentes que tenían conocimiento de y una aceptación intelectual de los hechos de Cristo; y los no creyentes que fueron atraídos a Cristo, pero que a última instancia lo rechazaron. Es importante entender a que grupo se dirige cada pasaje. El fallar en hacerlo de esta forma, nos llevará a conclusiones que son inconsistentes con el resto de la Escritura. 

El escritor de Hebreos continuamente hace mención de la superioridad de Cristo, tanto de Su persona como de Su obra ministerial. En los escritos del Antiguo Testamento, entendemos que los rituales y ceremonias del judaísmo señalaban simbólicamente la venida del Mesías. En otras palabras, los ritos del judaísmo no fueron sino sombras de las cosas que habrían de venir. Hebreos nos dice que Jesucristo es mejor que lo que la mera religión pueda ofrecer. Toda la pompa y circunstancia de la religión, palidece en comparación con la persona, la obra, y el ministerio de Jesucristo. Es la superioridad de nuestro Señor Jesús, entonces, el tema que prevalece en la escritura de esta elocuente carta.

Conexiones: Tal vez en ninguna parte del Nuevo Testamento se centre más la atención en el Antiguo Testamento que en el libro de Hebreos, el cual tiene como su fundamento el sacerdocio levítico. El escritor de Hebreos compara constantemente lo inadecuado del sistema sacrificial del Antiguo Testamento, con su perfección y consumación cumplida en Cristo. Donde el Antiguo Pacto requería continuos sacrificios y una expiación anual por el pecado, que era ofrecida por un sacerdote humano, el Nuevo Pacto provee un sacrificio único a través de Cristo (Hebreos 10:10) así como el acceso directo al trono de Dios para todos los que están en Él.

Aplicación Práctica: Rica en fundamentos de doctrina cristiana, la epístola a los Hebreos también nos proporciona ejemplos alentadores de los “héroes de la fe” de Dios, quienes perseveraron a pesar de grandes dificultades y circunstancias adversas (Hebreos 11). Estos miembros del Salón de la Fe de Dios, proporcionan pruebas abrumadoras en cuanto a la garantía incondicional y fiabilidad absoluta de Dios. De igual manera, nosotros debemos mantener una perfecta confianza en las ricas promesas de Dios, a pesar de nuestras circunstancias, meditando sobre la fidelidad de la roca sólida de las obras de Dios en las vidas de Sus santos del Antiguo Testamento.

El escritor de Hebreos proporciona un gran ánimo a los creyentes, pero hay cinco advertencias solemnes a las que debemos prestar atención. Existe el peligro de descuidarnos (Hebreos 2:1-4), el peligro de la incredulidad (Hebreos 3:7—4:13), el peligro de la inmadurez espiritual (Hebreos 5:11—6:20), el peligro fallar en permanecer (Hebreos 10:26-39), y el inherente peligro de desechar a Dios (Hebreos 12:25-29). Y así encontramos coronando esta gran obra de riqueza doctrinal, un refrescante manantial de aliento, y una fuente de sanas y prácticas advertencias contra la pereza en nuestro caminar cristiano. Pero hay aún más, porque en Hebreos encontramos un retrato magníficamente reproducido de nuestro Señor Jesucristo – el Autor y Consumador de nuestra gran salvación (Hebreos 12:2).

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