martes, 30 de abril de 2013

NÚMEROS, Estudio Biblíco 30/04/2013

INTRODUCCIÓN
Siguiendo la práctica de poner por título a un libro una de las palabras significativas de la primera oración del texto, la Biblia hebrea llama al cuarto libro del Pentateuco Bemidbar (lit. en el desierto, aludiendo al lugar donde se desarrolla la trama de la narración). La versión griega de los Setenta (LXX) le dio el título de Números (=Nm) porque los datos numéricos confieren al texto una fisonomía particular. En él se hace referencia, efectivamente, a dos censos de los israelitas en el desierto: uno antes de partir del Sinaí (cap. 1) y otro en las llanuras de Moab, al este del río Jordán (cap. 26). Además hay muchas otras precisiones numéricas a lo largo del libro, relacionadas especialmente con las ofrendas para los sacrificios (caps. 7; 15; 28-29) y con el reparto del botín después de la victoria de Israel sobre Madián (cap. 31).


En lo que respecta al contenido, el libro de Números continúa la historia de Éxodo, ya que narra la marcha de los israelitas por el desierto desde los últimos meses en el Sinaí hasta las vísperas de la entrada en la Tierra prometida. Los primeros relatos describen los preparativos para reanudar la marcha después de haber recibido la Ley (caps. 1–8); se insiste luego, de modo especial, en la celebración de la Pascua (cap. 9). En seguida se narran los sucesos acaecidos entre la salida del Sinaí y la llegada a Moab (caps. 10–21). A continuación se hace el resumen de todo lo ocurrido entre la partida de Egipto y la entrada en Moab (caps.22–32). En la parte final se dan algunas instrucciones previas al cruce del río Jordán (caps. 33–36).

El libro de Números pone de relieve una vez más la figura y la obra de Moisés. Él habla con el Señor cara a cara (12.8) y continúa ejerciendo sus funciones de jefe y de legislador. Aquel que en Éxodo se había manifestado sobre todo como libertador de Israel, asume ahora la misión de organizar al pueblo y de conducirlo hacia la Tierra prometida. Moisés se entrega al cumplimiento de esta misión con el más completo desinterés (16.15), pero a veces se siente abrumado por su responsabilidad, y se queja dolorosamente de tener que llevar él solo una carga tan pesada (11.10-15). Sin embargo, sigue al frente del pueblo hasta el fin de sus días, y antes de morir toma las precauciones necesarias para que Josué lleve a buen término la obra comenzada (27.15-23). Además, Moisés anhela que el pueblo de Dios sea una comunidad profética:¡Ojalá el Señor diera su espíritu a todo su pueblo, y todos fueran profetas! (11.29).
En contraposición con la figura del gran legislador, la conducta del pueblo aparece descrita con rasgos más bien negativos. En la soledad y en la vida dura del desierto, la muchísima gente de toda clase que había salido de Egipto (Ex 12.38) comienza a organizarse y a tomar conciencia de su destino común. Pero esta larga y penosa travesía también está llena de protestas y rebeldías, que no cesan de provocar la ira del Señor y de atraer sobre el pueblo las mayores desgracias (cf., por ej., Nm 14). Sin embargo, las constantes infidelidades no impiden que el Señor siga manifestando a Israel su misericordia y su perdón. Y aquí se destaca nuevamente la acción de Moisés: Como mediador entre Dios y el pueblo elegido, él intercede una y otra vez en favor de los culpables y obtiene para ellos el perdón del Señor (11.2; 12.13; 14.13-19; 21.7). (Véase Jer 15.1 nota a .)

El libro de Números deja la impresión de ser una yuxtaposición de elementos diferentes, sin una estricta conexión lógica. Las secciones narrativas se alternan constantemente con prescripciones legislativas, de manera que al lado de hermosas narraciones se encuentran áridas disposiciones jurídicas o rituales. Tales características hacen pensar que el libro no fue redactado de una sola vez, sino que su redacción pasó por diferentes etapas hasta adquirir su forma definitiva. Por tanto, lo dicho en la Introducción al Pentateuco vale también para el libro de Números. 

A pesar de todo, el conjunto del libro presenta cierta unidad, basada particularmente en la geografía y en la cronología. Estas características permiten dividir la obra en tres secciones correspondientes a tres regiones y a otros tantos periodos:

I. Diecinueve días en el Sinaí
(1.1–10.10)
II. Treinta y ocho años de marcha y la permanencia en el desierto de Cadés
(10.11–21.35)
III. Once meses en las llanuras de Moab
(22.1–36.13)


Follow on Facebook TBM-Missions:  https://www.facebook.com/roberto.bonillacea

Sitio Web Dedicado a Video: TBM-Missions TV

lunes, 29 de abril de 2013

"¿Qué es la Gran Comisión?"

Respuesta: Mateo 28:19-20 declara lo que se conoce como “la Gran Comisión.” “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

Jesús dio este mandamiento a los apóstoles, poco antes de que ascendiera a los Cielos, y describe esencialmente lo que Jesús espera que los apóstoles y aquellos que los siguieran, hagan en Su ausencia. 

Es interesante que en el original griego, el único mandamiento específico en Mateo 28:19-20 sea “id” y “haced discípulos.” La Gran Comisión nos ordena hacer discípulos a nuestro paso por el mundo y mientras nos ocupamos de nuestras diarias actividades.

¿Cómo vamos a hacer discípulos? Bautizándolos y enseñándoles todo lo que Jesús ordenó. “Id,” y “haced discípulos” son los mandatos de la Gran Comisión, “Bautizándolos” y “enseñándoles” son los medios por los cuales cumplimos con el aspecto de “haced discípulos” de la Gran Comisión.

Muchos entienden Hechos 1:8 como parte también de la Gran Comisión, “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

La Gran Comisión es habilitada por el poder del Espíritu Santo. Nosotros debemos ser los testigos de Cristo, cumpliendo la Gran comisión en nuestras ciudades (Jerusalén), en nuestros estados y países (Judea y Samaria), y en cualquier otro lugar donde Dios nos envíe (hasta lo último de la tierra).


Follow on Facebook TBM-Missions:  https://www.facebook.com/roberto.bonillacea

Sitio Web Dedicado a Video: TBM-Missions TV

domingo, 28 de abril de 2013

La presencia de Dios es sinónimo de paz









WHEN

FEAR

IS

AROUND


THE LORD

is

NEAR !!






Terrifying Moments

Posted by Ben Ayala

When our first child was born, my wife, Marlene, was in labor for more than 30 hours, creating tremendous stress for both her and the baby.

[[[Cuando nació nuestro primer hijo, mi esposa Marlene estuvo en trabajo de parto durante más de 30 horas, lo cual les generó un estrés tremendo a ella y al bebé]]]

The doctor, a fill-in for her regular physician, was unfamiliar with her and her pregnancy. 

[[[El doctor, que reemplazaba a su médico habitual, no estaba familiarizado ni con ella ni con el embarazo. ]]]

As a result, he waited too long to make the decision to perform an emergency Caesarean section, and the resulting trauma put our infant son in the neo-natal intensive care unit. 

[[[Por eso, esperó demasiado para hacer una cesárea de emergencia, y el trauma resultante hizo que mi hijo quedara internado en la unidad neonatal de cuidados intensivos]]]


There was nothing they could do to help our baby to overcome his trauma-induced condition.

[[[No se podía hacer nada para ayudar a nuestro bebé a superar su estado innecesariamente provocado]]]

john316

By God’s grace, Matt recovered—but I cannot remember any moment in my life as terrifying as when I stood by his crib in intensive care.
Yet I knew the Lord was near as I talked with Him through prayer.
[[[
Por la gracia de Dios, Mateo se recuperó… pero no recuerdo otro momento de mi vida tan aterrador como aquel, cuando me paré junto a su cuna en la unidad de terapia intensiva. No obstante, sabía que el Señor estaba cerca mientras hablaba con Él en oración.]]]





In the terrifying moments of life (and all the other moments as well) nothing can bring comfort to the hurting heart like the reality of God’s presence and care.
The psalmist David wrote, “Yea, though I walk through the valley of the shadow of death, I will fear no evil; for You are with me; Your rod and Your staff, they comfort me” (Ps. 23:4).
[[[
En los momentos aterradores de la vida (y en todos los otros también), nada puede brindar mayor consuelo a un corazón angustiado que la realidad de la presencia y el cuidado del Señor. El salmista David escribió: «Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento» (Salmo 23:4).]]]









Read: Psalm 23


( Psalm 23 -Audio-)
   



















Yea, though I walk through the valley of the shadow of death, I will fear no evil; for You are with me; Your rod and Your staff, they comfort me. —
Psalm 23:4









When fear is overwhelming, the Lord is there.

His comforting presence will carry us

through our deepest trials.

[[[Cuando el miedo nos abruma, el Señor está con nosotros. Su presencia consoladora nos ayudará a atravesar las pruebas más tremendas.]]]

When peace, like a river, attendeth my way,
When sorrows like sea billows roll—
Whatever my lot, Thou has taught me to say,
It is well, it is well with my soul.” —Spafford


Peace is the presence of God.

[[[
La presencia de Dios es sinónimo de paz.]]]


peace








Bible in a Year:
1 Kings 3-5; Luke 20:1-26


"Reflexions from Our Daily Bread"
Posted by: Ben Ayala :  benayalal@gmail.com email
Thanks to the Sources at: rbc[dot]org  -and- odb[dot]org
fbFollow Pastor Tony at:
www.facebook.com/roberto.bonillacea
YouTube                                                                                       googleplus










Peace is the presence of God.









WHEN

FEAR

IS

AROUND


THE LORD

is

NEAR !!






Terrifying Moments

Posted by Ben Ayala

When our first child was born, my wife, Marlene, was in labor for more than 30 hours, creating tremendous stress for both her and the baby.

The doctor, a fill-in for her regular physician, was unfamiliar with her and her pregnancy.

As a result, he waited too long to make the decision to perform an emergency Caesarean section, and the resulting trauma put our infant son in the neo-natal intensive care unit.

There was nothing they could do to help our baby to overcome his trauma-induced condition.

john316

By God’s grace, Matt recovered—but I cannot remember any moment in my life as terrifying as when I stood by his crib in intensive care.
Yet I knew the Lord was near as I talked with Him through prayer.





In the terrifying moments of life (and all the other moments as well) nothing can bring comfort to the hurting heart like the reality of God’s presence and care.
The psalmist David wrote, “Yea, though I walk through the valley of the shadow of death, I will fear no evil; for You are with me; Your rod and Your staff, they comfort me” (Ps. 23:4).









Read: Psalm 23


( Psalm 23 -Audio-)
   



















Yea, though I walk through the valley of the shadow of death, I will fear no evil; for You are with me; Your rod and Your staff, they comfort me. —
Psalm 23:4









When fear is overwhelming, the Lord is there.

His comforting presence will carry us

through our deepest trials.

When peace, like a river, attendeth my way,
When sorrows like sea billows roll—
Whatever my lot, Thou has taught me to say,
It is well, it is well with my soul.” —Spafford


Peace is the presence of God.


peace








Bible in a Year:
1 Kings 3-5; Luke 20:1-26


"Reflexions from Our Daily Bread"
Posted by: Ben Ayala :  benayalal@gmail.com email
Thanks to the Sources at: rbc[dot]org  -and- odb[dot]org
fbFollow Pastor Tony at:
www.facebook.com/roberto.bonillacea
YouTube                                                                                       googleplus