jueves, 31 de julio de 2014

Tal como soy

Aportacion de: Ben Ayala
Recuerdos agradables inundaban mi mente mientras asistía a un concierto. El líder del grupo acababa de anunciar la próxima canción: «Tal como soy». Recordé cuando, años atrás, al terminar de predicar, el pastor de mi iglesia invitaba a las personas a pasar al frente para recibir a Cristo como Salvador, mientras nosotros cantábamos ese himno.
No obstante, el líder del grupo musical en aquel concierto sugirió que cantáramos esta canción en otro contexto. Comentó que le gustaba pensar que, un día, cuando muera y vaya a encontrarse con el Señor, le cantará con gratitud:
Tal como soy, sin más decir, que a otro yo no puedo ir, y tú me invitas a venir.
Bendito Cristo, vengo a ti.
Años antes de escribir esta canción, Charlotte Elliott le preguntó a un pastor cómo podía encontrar al Señor. Él le dijo: «Simplemente, ve a Él tal como eres». Ella lo hizo. Más tarde, durante un desalentador período de enfermedad, escribió este himno sobre el día en que acudió a Cristo y Él le perdonó sus pecados.
En su Palabra, el Señor nos alienta a buscarlo: «Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano» (Isaías 55:6). Y agrega: «A todos los sedientos: Venid a las aguas […]. Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma» (vv. 1, 3).
Por la muerte y la resurrección de Cristo, podemos venir a Él ahora y estar juntos para la eternidad. ¡Tal como soy, vengo!
…el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. —Apocalipsis 22:17

domingo, 20 de julio de 2014

Dependent on God’s Presence

 Those who wait on the Lord . . . shall walk and not faint — 
 Posted by: Ben Ayala
There is no thrill for us in walking, yet it is the test for all of our steady and enduring qualities. To “walk and not faint” is the highest stretch possible as a measure of strength. 
The word walk is used in the Bible to express the character of a person— “. . . John . . . looking at Jesus as He walked. . . said, ’Behold the Lamb of God!’ ” (John 1:35-36). 
There is nothing abstract or obscure in the Bible; everything is vivid and real. God does not say, “Be spiritual,” but He says, “Walk before Me. . .” (Genesis 17:1).
When we are in an unhealthy condition either physically or emotionally, we always look for thrills in life. In our physical life this leads to our efforts to counterfeit the work of the Holy Spirit; in our emotional life it leads to obsessions and to the destruction of our morality; and in our spiritual life, if we insist on pursuing only thrills, on mounting up “with wings like eagles” (Isaiah 40:31), it will result in the destruction of our spirituality.
Having the reality of God’s presence is not dependent on our being in a particular circumstance or place, but is only dependent on our determination to keep the Lord before us continually. 
Our problems arise when we refuse to place our trust in the reality of His presence. 
The experience the psalmist speaks of— “We will not fear, even though . . .” (Psalm 46:2)— will be ours once we are grounded on the truth of the reality of God’s presence, not just a simple awareness of it, but an understanding of the reality of it. 
Then we will exclaim, “He has been here all the time!” At critical moments in our lives it is necessary to ask God for guidance, but it should be unnecessary to be constantly saying, “Oh, Lord, direct me in this, and in that.” Of course He will, and in fact, He is doing it already! 
If our everyday decisions are not according to His will, He will press through them, bringing restraint to our spirit. 
Then we must be quiet and wait for the direction of His presence.
Spanish translation Powered by Google !

martes, 8 de julio de 2014

Épocas de incertidumbre




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 Aportacion de: Ben Ayala
Hace varios años, durante una severa crisis económica mundial, muchos se quedaron sin trabajo. Lamentablemente, varios fuimos uno de ellos. Un amigo me escribió sobre la mutua situación diciendo que, aunque había incertidumbres, debemos estar en paz porque Dios los cuidaría.

Los creyentes en Cristo pueden tener paz en medio de la incertidumbre porque están seguros de que nuestro Padre celestial ama a sus hijos y se ocupa de sus necesidades (Mateo 6:25-34). 

Podemos presentarle todas nuestras preocupaciones con una actitud de agradecimiento, confiando en que suplirá lo necesario y nos dará paz (Filipenses 4:6-7).

El apóstol Pablo escribe: «Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» (v. 7).

Decir que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento revela que no podemos explicarla, pero sí experimentarla mientras Él guarda nuestro corazón y mente.

Nuestra paz nace de la seguridad de que el Señor nos ama y controla todo. 

Es el único que nos da consuelo para calmar nuestros nervios, llenarnos de esperanza y permitir que nos relajemos aun en medio de cambios y desafíos.

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. —
Isaías 26:3

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jueves, 3 de julio de 2014

¿Puedo probarle a alguien que Dios existe?





Aportacion de: Ben Ayala
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En el universo hay una evidencia abrumadora de la existencia de Dios (Salmo 19:1). Pero no se puede forzar a nadie a creer en Dios. La naturaleza infinita de Dios hace que sea imposible comprenderlo directamente (1 Timoteo 1:176:16). Puesto que Dios es Espíritu, las conclusiones sobre los inicios del universo tienen que sacarse del mundo creado y de las cosas que Dios ha hecho en él. Aquí en el mundo creado, la evidencia del poder eterno de Dios y de su naturaleza divina es tan abrumadora que la única opción es creer en Él (Romanos 1:20). Aunque algunos aspectos de la naturaleza de Dios -su santidad y amor, por ejemplo- han sido oscurecidas por la caída del hombre, es la incredulidad en la existencia y el poder de Dios lo que es irracional, no la creencia. 1  Asumir que el universo no es más que un accidente cósmico está contra todo lo que experimentamos. Todo lo que percibimos con nuestros sentidos tiene una causa: ¿por qué no el universo?
Hay una tendencia extraordinariamente humana a ignorar lo obvio. Todos damos por sentado muchas de las cosas más importantes de nuestra vida (la seguridad, la familia, la salud). De la misma forma, todos tendemos a dar por sentado el universo y sus misterios. En vez de hacer las preguntas obvias como “¿Por qué hay un universo y por qué estoy aquí?” y “¿Cómo es que existe este universo y por qué existo yo?”, permitimos que una noción superficial de conocimiento científico nos desvíe de la justa y apropiada sensación de maravilla que deberíamos experimentar.
La Biblia, la Palabra escrita de Dios, nos ofrece las verdades esenciales sobre Dios:
·         Él estaba presente “en el principio” antes de que existiera cualquier cosa (Génesis 1:1Salmo 33:9Isaías 57:15Juan 1:1-31 Timoteo 6:16.)
·         Dios no tiene principio ni fin, y no está sujeto a tiempo ni espacio (Salmo 90:2,493:2Isaías 40:28).
·         Todo lo demás que existe -los minerales, el agua, las plantas, los animales, los ángeles, los demonios- están en un plano inferior (Salmo 33:6Isaías 4:12Colosenses 1:16; Apocalipsis 4:11). Sólo Dios es un Espíritu eterno, no creado, de un orden totalmente distinto.
Dios hizo a lo seres humanos a Su imagen (Génesis 1:26-27), pero todavía formamos parte del mundo material. Cada uno de nosotros tuvo un principio específico, y ha estado limitado por la experiencia tridimensional y el paso del tiempo. Como estamos inmersos en el tiempo y el espacio nos sentimos abrumados y confundidos al tratar de entender, o incluso imaginar, a un Dios eterno (Job 36:26Isaías 40:28).
Como indicamos antes, mucha gente sencillamente opta por ignorar la abrumadora evidencia experimental y natural de la existencia de Dios. Después de todo, la fe es una decisión del corazón. Una mente entenebrecida por un corazón rebelde es incapaz de percibir a Dios (Isaías 44:18,20Romanos 1:18-23). 2 
Para resumir: El Dios eterno es trascendente, no parte de la creación. La existencia de Dios no se puede “probar” de la manera en que la ciencia puede probar o refutar un hecho sobre el mundo material (Hebreos 11:1). Somos seres espirituales, creados a imagen de Dios, conscientes de nuestra propia existencia y capaces de elegir. Si escogemos creer que no hay Dios y que el universo no es más que un accidente fantásticamente complejo, nuestra decisión conducirá inevitablemente a la conclusión de que la vida es absurda y no tiene significado. Vivir sin significado es una lucha desesperanzada, en el mejor de los casos, y siempre termina en desesperación. Pero si creemos en el Dios de la Biblia, no sólo tenemos una razón para creer en la significación de la vida, sino que también tenemos la seguridad de ver el reino de Dios con nuestros propios ojos.
Porque el Alto y Sublime que habita en la eternidad y cuyo nombre es santo dice: “Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Isaías 57:15).


Notas

  1.   Hay muchos ejemplos bíblicos de personas voluntariosas que ignoraron las más espectaculares demostraciones de la presencia y el poder de Dios. Considere estos: Faraón (Éxodo 11:10), los israelitas (Éxodo 32:1-4), Acab (1 Reyes 18:38-39), los enemigos de Jesús (Marcos 3:22).

  2.   Hoy día, la ideología de la evolución naturalista está perdiendo terreno. Tanto los laicos como los científicos se hacen cada vez más conscientes de que el universo y la vida que hay en él son demasiado complejos como para haber sido un mero accidente. La llamada “explosión” [o Big Bang, como se conoce en inglés] (que se mencionó hace más de 3.000 años enGénesis 1:3) puso en movimiento una serie de acontecimientos creativos tan complejos y perfectos que toda la sabiduría científica que ha acumulado el hombre apenas ahora empieza a explorar. Dentro del limitado tiempo de apenas 15 ó 20 mil millones de años (si se aceptan las estimaciones actuales), ha habido tal proeza en la ingeniería cósmica a una escala tan grande que los observadores objetivos se están quedando callados y se sienten humillados, de la misma forma en que Isaías se sintió empequeñecido por la visión de la inconcebible grandeza de Dios (Isaías 40:21-23).



miércoles, 2 de julio de 2014

Oracion:"JESÚS YO CONFIO EN TI"

Aportacion de: Ben Ayala
¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
 Déjame al cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.
Cuando te entregues a mi,
 todo se resolverá con tranquilidad según mis designios.

No te desesperes, no me dirijas una oración agitada,
como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra los ojos del alma y dime con calma: "JESÚS YO CONFIO EN TI".

Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos
 sobre lo que puede suceder después.
No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas.
 Déjame ser DIOS y actuar con libertad.
 Entrégate confiadamente a mi.
Reposa en mi y deja en mis manos tu futuro.
 Dime frecuentemente "JESÚS YO CONFIO EN TI".

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas
y querer resolver las cosas a tu manera.
Cuando me dices "JESÚS YO CONFIO EN TI",
 no seas como el paciente que le dice al médico que lo cure,
pero le sugiere el modo de hacerlo.

Déjate llevar con mis brazos divinos, no tengas miedo, yo te amo.
Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración
, sigue confiando, cierra los ojos del alma y confia.
Continua diciéndome a toda hora "JESÚS YO CONFIO EN TI".

Necesito las manos libres para poder obrar.
No me ates con tus preocupaciones inútiles.
Satanás quiere eso. Agitarte, angustiarte y quitarte la paz.
 Confía sólo en mi. Reposa en mi.
Entregate a mi. Yo hago los milagros en la proporción de la entrega
 y confianza que tienes en mi.

Asi que no te preocupes, echa en mi todas tus angustias y duerme tranquilo.
Dime siempre "JESÚS YO CONFIO EN TI". Y verás grandes milagros.

TE LO PROMETO POR MI AMOR.
JESÚS