sábado, 30 de abril de 2016

¿Qué perfume se siente cuando un creyente entra en una habitación?


¿Cuál de los cinco sentidos te trae 
más rápidamente cosas a la memoria? 

Para mí, es indudablemente el olfato. Una determinada clase de bronceador me lleva de inmediato a una playa. El olor a alimento para pollos me recuerda mi niñez y las gallinas que criaba mi madre y en su tiempo, mi abuela. El aroma del pino susurra «Navidad» y los viajes con mi familia a las montañas, y cierto tipo de loción me trae a la mente cuando yo era joven.
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Pablo les recordó a los corintios que ellos eran la fragancia de Cristo: «Porque para Dios somos grato olor de Cristo» (2 Corintios 2:15). 

Tal vez se refería a los desfiles de victoria romanos, ya que estos quemaban incienso en los altares de la ciudad para asegurarse de que todos supieran que habían triunfado. 

Para los vencedores, el aroma era agradable; para los prisioneros, significaba esclavitud o muerte. 

Como creyentes, nosotros somos soldados victoriosos, 
y cuando predicamos el evangelio de Cristo, 
somos un aroma agradable para Dios.

¿Qué perfume se siente cuando un creyente entra en una habitación? 

No es algo que pueda comprarse en un frasco. 

Si pasamos mucho tiempo con alguien, empezamos a pensar y a actuar como esa persona. 

Pasar tiempo con Jesús nos ayudará a propagar un aroma agradable a quienes nos rodean.

Oremos:
"Señor, que mis acciones 
reflejen que he estado contigo.
Amen"
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viernes, 29 de abril de 2016

Dios no te puede usar ?

Aportacion de: Ben Ayala
La próxima vez que pienses que tienes una excusa suficientemente buena para justificarte de por qué Dios NO te puede "usar", recuerda las siguientes personas con sus defectos fuertes....son personajes bíblicos:

Noé se emborrachó………………… (Génesis 9:20 y 21)
Abraham era demasiado viejo………..(Génesis 12:4)
Isaac soñaba de día…………………..(Génesis 24:63)
Jacob mintió…………………..(Génesis 27:19 al 27)
Lea no era atractiva……………………………..(Génesis 29:17)
José fue insignificante para sus hermanos….(Génesis 37:3,4)
Moisés asesinó (David y Pablo hicieron lo mismo)…..(Exodo 2: 11,12)
Gedeón tuvo miedo………..(Jueces 6:27)
Rahab era prostituta……..(Josué 2:1)
Jeremías y Timoteo eran demasiado jóvenes (Jeremías 1:6,7)
David cometió adulterio y asesinato (2 Samuel 11: 1 al 21)
Elías tuvo pensamientos suicidas……( 1 Reyes 19:4)
Isaías era muy mal hablado ……(Isaías 6:5)
Jonás desobedeció a Dios……..(Jonás 1:3)
Noemí era viuda……(Rut 1:2 al 5)
Job lo perdió todo……(Job 2: 1 al 13)
Juan el Bautista se alimentaba de langostas…(Mateo 3:4)
Pedro tenía un caracter implusivo….(Juan 18:10)
Pablo confiaba en su propia justicia…..(Hechos 8:1 al 3)
Los discípulos no oraban por dormir….(Mateo 26:40)
María se asustaba de todo…..(Juan 20: 11 y 12)
María (la hermana de Marta) era bastante haragana.. (Lucas 10:41 y 42)
María Magdalena estaba poseída por demonios…(Lucas 8:2)
El chico con el pescado y los panes fue desconocido (y aún nadie sabe su nombre)……(Mateo 6:9)
La mujer samaritana tuvo relaciones sexuales con muchos hombres… (Juan 4:15 al 18)
Eliseo era un acomplejado por su calvicie…… (2 Reyes 2:23 y 24)
Oseas tenía como esposa a una prostituta………(Oseas 1:2)
Y Lázaro estaba muerto….(Juan 11)

Tengamos en mente lo que nos dice la Biblia, particularmente Pablo en su carta a la Iglesia de Corinto:

"Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cuál nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloríe, gloríese en el Señor"
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Hermano Ben Ayala

jueves, 28 de abril de 2016

"Libro de Santiago" Estudios Biblícos

Autor: El autor de esta epístola (carta) es Santiago, también llamado Jacobo o Santiago el Justo, de quien se piensa fue el hermano de Jesucristo (Mateo 13:55; Marcos 6:3). Santiago no fue un creyente (Juan 7:3-5) hasta después de la resurrección de Jesucristo (Hechos 1:14; 1 Corintios 15-7; Gálatas 1:19). Él se convirtió en la cabeza de la iglesia en Jerusalén y es el que se menciona primero como uno de los pilares de la iglesia (Gálatas 2:9).

Fecha de su Escritura: El Libro de Santiago es probablemente el más antiguo del Nuevo Testamento, escrito tal vez en el 45 d.C., antes del primer concilio de Jerusalén del 50 d.C. Santiago fue martirizado aproximadamente en el año 62 d.C. de acuerdo con el historiador Josefo.

Propósito de la Escritura: Algunos piensan que esta epístola fue escrita en respuesta a una sobre-apasionada interpretación de las enseñanzas de Pablo respecto a la fe. Este punto de vista extremo, llamado antinomianismo, sostenía que a través de la fe en Cristo uno estaba completamente libre de toda la ley de Antiguo Testamento, de todo el legalismo, de toda la ley secular, y de toda la moralidad de una sociedad. El libro de Santiago está dirigido a los judíos cristianos esparcidos entre todas las naciones (Santiago 1:1). Martín Lutero, quien detestó esta carta y la llamó “la epístola de paja,” falló en reconocer que las enseñanzas de Santiago sobre las obras como autenticación de la fe –no contradecían—las enseñanzas de Pablo sobre la fe. Mientras que las enseñanzas Paulinas se concentran en nuestra justificación con Dios, las enseñanzas de Santiago se concentran en las obras que ejemplifican esa justificación. Santiago estaba escribiéndoles a los judíos para alentarlos a continuar creciendo en esta nueva fe cristiana. Santiago enfatiza que las buenas acciones fluirán naturalmente de aquellos que están llenos del Espíritu y cuestiona si alguien puede o no puede tener una fe salvadora, si el fruto del espíritu no puede apreciarse en él, algo muy parecido a lo que Pablo describe en Gálatas 5:22-23.

Versos Clave: Santiago 1:2-3, “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”

Santiago 1:19, “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.” 

Santiago 2:17-18, “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.”

Santiago 3:5, “Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!”

Santiago 5:16b, “La oración eficaz del justo puede mucho.”

Breve Resumen: El libro de Santiago bosqueja el caminar en la fe a través de la religión verdadera (1:1-27), de la fe verdadera (2:1—3:12) y la verdadera sabiduría (3:13—5:20). Este libro contiene un extraordinario paralelismo con el Sermón del Monte de Jesús, en Mateo 5—7. Santiago comienza en el primer capítulo describiendo los rasgos generales del caminar en la fe.

En el capítulo dos y al principio del capítulo tres, él habla sobre la justicia social y hace un discurso sobre la fe en acción. Luego, compara y contrasta la diferencia entre la sabiduría terrenal y la que proviene de lo alto, y nos pide alejarnos del mal y acercarnos a Dios.

Santiago hace una reprensión particularmente severa a los ricos que acumulan riquezas y a aquellos que se piensan autosuficientes. Finalmente él termina animando a los creyentes a ser pacientes en el sufrimiento, orando y cuidando unos de otros y reforzando nuestra fe a través del compañerismo.

Conexiones: El libro de Santiago es la descripción básica de la relación que existe entre la fe y las obras. Tan arraigados en la ley mosaica y su sistema de obras estaban los judíos cristianos a quienes Santiago escribió, que dedicó mucho tiempo para explicarles la difícil verdad, de que nadie es justificado por las obras de la ley (Gálatas 2:16).

Él les declara que aún si ellos con su mejor esfuerzo, trataran de guardar todas las varias leyes y rituales, lo cual es imposible de hacer, y transgredieran la parte más pequeña de la ley, esto los hacía culpables de toda ella (Santiago 2:10) porque la ley es una entidad y el quebrantar una parte de ella, es quebrantarla toda.

Aplicación Práctica: Vemos en el libro de Santiago un reto para los fieles seguidores de Jesucristo de no solo “hablar de ello,” sino “caminar en ello.” Mientras que nuestro caminar en la fe, para que sea verdadero requiere de un crecimiento y conocimiento de la Palabra, Santiago nos exhorta a no detenernos allí. Muchos cristianos encontrarán esta epístola desafiante mientras Santiago presenta 60 obligaciones en solo 108 versos. Él se enfoca en las verdades de las palabras de Jesús en el Sermón del Monte, y nos motiva a actuar sobre lo que Él enseñó.

La epístola también descarta la idea de que uno puede convertirse en un cristiano y sin embargo continuar viviendo en pecado, sin exhibir el fruto de justicia. Tal “fe,” declara Santiago, es compartida por los demonios quienes “creen y tiemblan” (Santiago 2:19).

Sin embargo tal “fe” no puede salvar, porque no está respaldada por las obras que siempre acompañan a la verdadera fe salvadora (Efesios 2:10). Las buenas obras no son la causa de la salvación, sino que son el resultado de ella.

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La Elección Divina y la Voluntad Humana.


Aportacion de: Ben Ayala
¿Dios nos haría responsables de algo para lo que no nos ha capacitado?

Tal vez, los israelitas se preguntaron lo mismo cuando Moisés, en su discurso de despedida, les dijo: «Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír» (Deuteronomio 29:4).

Estas palabras probablemente les resultaron ofensivas, especialmente porque su líder les estaba advirtiendo sobre las consecuencias de no cumplir con su parte del pacto que Dios había hecho con ellos (Deuteronomio 28). ¿Cómo podrían evitar ese problema si Dios no les daba lo que necesitaban para agradarlo?

Parte de la respuesta parece residir en el capítulo siguiente. Posteriormente, Moisés vislumbró el día en que Dios dotaría a Su pueblo con un corazón comprensivo, después de que reconocieran sus errores y se volvieran a Él (Deuteronomio 30:1-6).

Este texto indica que solo cuando los israelitas finalmente entraran en razón, Dios les daría un corazón nuevo. Sin embargo, después, el Nuevo Testamento nos dice que incluso el arrepentimiento es un regalo de Dios (2 Timoteo 2:25). Entonces, si Dios sabía de antemano que con el tiempo Israel volvería a Él por un nuevo corazón, ¿de quién sería la decisión para que eso sucediese?

Los teólogos no se ponen de acuerdo en este punto. Los calvinistas dicen que los seres humanos caídos están muertos en pecado y que no pueden pedirle a Dios que los salve, a menos que Él genere ese arrepentimiento. Los arminianos dicen que, aunque los seres humanos caídos estén separados de Dios debido al pecado y a la muerte espiritual, les queda suficiente conciencia y capacidad de elección para reclamar Su misericordia.

Las conclusiones de ambos grupos tienen sustento bíblico. Los calvinistas citan declaraciones que afirman que Dios llama para que sean Sus hijos a aquellos que Él, en base a Su propia voluntad, tiene a bien elegir para la salvación (Efesios 1:4-5). Los arminianos se oponen basándose en textos que dicen que Dios llama a todos para queelijan personalmente recibir las buenas noticias de lo que Cristo hizo por nosotros (Apocalipsis 22:17).

Ambos relacionan el conocimiento anticipado o presciencia de Dios con la elección (Romanos 8:29-30; 1 Pedro 1:2), pero discrepan sobre el sentido bíblico de dicho conocimiento previo. Hasta cierto punto, los calvinistas vinculan la presciencia de Dios con lo que Él determina de antemano. Los arminianos son más propensos a decir que Dios ve lo que sucederá y les da a los seres humanos la libertad de elegir en respuesta a Su llamado.

Desde los días de Juan Calvino (1509–1564) y Jacobo Arminio (1560–1609), muchos han considerado este debate teológico, aún vigente, como un tema decisivo para comprender la gloria y bondad de Dios.

El aspecto positivo es que la naturaleza controversial de este asunto ha instado a muchos a estudiar con cuidado las Escrituras en un intento de comprender quién tiene la razón.

Pero hubo víctimas en el proceso. Más de uno quedó atrapado en el fuego cruzado entre personas bien intencionadas que han catalogado al otro bando de herejes y de enemigos.

Otros, casi involuntariamente, han confiado en aseveraciones y razonamientos humanos, en un intento de resolver el misterio de una Biblia que enfatiza tanto el conocimiento divino anticipado como la responsabilidad humana.

El resultado de esta especulación teológica ha sido muy costoso para los miembros deambos grupos. Al presionar la lógica de la elección soberana o del libre albedrío humano, muchos terminaron perdiendo la seguridad de su salvación. Enfatizar la elección soberana de Dios o la elección humana ha hecho que innumerables personas se preguntaran si han visto suficientes cambios en sí mismos como para considerar que su elección era segura.

¿Significa esto que es mejor ni siquiera investigar lo que dicen las Escrituras sobre la elección divina y la voluntad humana? No; significa que, cuando comenzamos a decir más o menos que lo que expresa la Palabra de Dios, necesitamos tener en mente los fundamentos de nuestra relación con Dios y con el prójimo.

Fe: Debemos recordar que la única autoridad reside solamente en lo que Dios reveló sobre Su gracia soberana y las elecciones de las que nos hace responsables, no se puede añadir ni quitar nada (1 Corintios 4:6).

Esperanza: Centrarnos en lo que tenemos que hacer para probar la elección divina o en si hemos confiado suficientemente en Él enfatiza de manera errónea nuestros esfuerzos personales. No podremos tener la seguridad de nuestra salvación hasta que no descansemos completamente en lo que Cristo hizo por nosotros.

Amor: Si Dios no pone en nuestro corazón amor hacia los que disienten de nosotros, toda la teología y la lógica del mundo creará un obstáculo que nos alejará a unos y otros de Cristo en lugar de acercarnos a Él.

Podemos considerarnos calvinistas o arminianos, pero eso no tiene por qué dividirnos en espíritu. Mediante la fe común en el sufrimiento y la muerte de Cristo por nosotros podemos compartir una gracia que nos une en una salvación que ninguno merece.

Hermanos y Hermanas en Cristo, oremos: 

"Padre celestial, danos un corazón que acepte el grado de comprensión que deseas que tengamos, suficiente humildad para reconocer lo que solo tú comprendes y mucho amor para respetar a los hermanos que han llegado a conclusiones diferentes a las nuestras sobre por qué debemos darte siempre nuestro agradecido amor y adoración"
Amen !
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sábado, 23 de abril de 2016

JESUCRISTO: EL MAYOR HÉROE DE TODOS LOS TIEMPOS.

Aportacion de: Ben Ayala


A menos que seamos verdaderamente espirituales, no abandonaremos el "Protagonismo". 

Para ser un adorador no se debe vivir para uno mismo. 

Por el contrario, los legalistas se mueven según sus estados de ánimo. 

Estos exigen cumplimientos de estatutos para sentirse ellos importantes pero en realidad, sus vidas no son sinceras ante Dios.

Hay otro tipo de creyentes que: ni son legalistas, ni son espirituales, 
estos son los que se hacen dioses a si mismos. 

Dentro de  los que se hacen dioses a si mismos están los: 
cantantes, predicadores y predicadoras “estrella
intercesores y intercesoras “internacionales” etc.


Lo más importante es tener un corazón receptivo a la Palabra de Dios. La verdad de la Palabra nos hace libres. Si tenemos una reacción positiva cuando notamos la inspiración de Dios, sabremos entender su revelación.


Hay creyentes que le piden a Dios con miseria: 
“Señor dame migajas” 
y estos también le dan al Señor migajas.

Isaías 53:2

53:2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.

Jesús haciéndose carne tomó nuestro nivel para que le deseemos. Un predicador auténtico no hace el énfasis en su lenguaje, ni en su potencial humano, sino en que Jesús se vea reflejado en Él. Dios desfiguró el lenguaje de Moisés para que el pueblo se fijase en Javeh.
En el huerto del Getsemaní, Jesús fue molido en su cuerpo y en su alma. Ninguno de los discípulos estuvo allí para apoyarle. Nadie podía llevar su muerte en su cuerpo.
Jesús tenía agua y un verdadero banquete, pero solo es para los que tienen hambre.
En la parte del calvario que mas nos puede asombrar y enseñar es allí donde dice que enmudeció. Su silencio fue majestuoso dentro del temblor de la muerte.
Nadie entrará en el reino si no se vuelve niño. Es Dios quién pone condiciones a diario para poder entrar en su reino.
Somos insuficientes con nuestra oración para que el Señor nos guarde. Él debe enviar su ángel para que nos sostenga.
Jesús ha invertido su sangre en su Iglesia (en Samaria como congregación también).
Que Él haya invertido su sangre quiere decir que se fía de nosotros.
El enmudecimiento de Jesús en la cruz, nos debe enseñar más de lo que pensamos.
Las enemistades que podemos tener entre los hermanos, le siguen hiriendo todavía.
Si somos su linaje escogido debemos nacer de nuevo en aquel huerto. Nacidos en su muerte, para que de nosotros no se levante ningún área opositora a su señorío.

COLOSENSES 2:12

2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

El Espíritu Santo es quien nos revela auténticamente a Jesús. La religión enseña teología, enseña letra que adormece a los creyentes, pero el Espíritu Santo nos constriñe, nos acerca al Padre. La adoración en el Espíritu ha de hacerse conforme a sus enseñanzas. El cuerpo se somete al alma y esta se somete al Espíritu.
Dice Pablo en estas escrituras de Colosenses 2, que también participamos en su muerte, para participar en su resurrección. Debemos contar como desaparecidos, pues nuestro destino es caminar con Dios. Él es celoso y apasionado de lo que es suyo.
El mundo busca tenernos con él, pero el Señor anhela tenernos desaparecidos para el mundo y así figurar para Dios. El Espíritu que Dios nos ha dado, nunca va a morir. Por lo tanto, debemos caminar como resucitados para Él.
Si Jesús nos ha dado vida, nos la ha dado con Él. No tenemos vida para vivirla fuera de Él. Él es nuestra vida.
Hay un rio que pasar en nuestra vida, pero debemos pasarlo a base de pruebas, pero con gozo.
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Héroe es aquel que dio su vida en el calvario, 

Jesucristo te da salvación con solo hoy tu aceptarlo !

viernes, 22 de abril de 2016

Consideremos lo que Juan 3:16 nos enseña acerca de la salvación.

Aportacion de: Ben Ayala
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El Evangelio de Juan, capítulo 3, versículo 16, 
es uno de los versículos más amados 
y conocidos en toda la Biblia. 

Es llamado por muchos el “Texto de Oro” de la Escritura.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

Sin embargo, es uno de los textos más mal entendido y tergiversado de la Palabra de Dios. Muchas personas sinceras, quienes aprecian Juan 3:16, tienen poca idea de lo que este versículo maravilloso realmente enseña.

En un breve estudio, vamos a examinar detenidamente el pasaje en sus versículos que lo constituyen.
“Porque de… “
En el griego del Nuevo Testamento, Juan 3:16 comienza con la conjunción “gar”, que se utiliza para explicar una declaración anterior. En este caso, el escritor ha aludido a una situación histórica que se produjo en los días de Moisés.
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado” (Juan 3:14).
Después que los israelitas fueron llevados de la esclavitud de Egipto al desierto de Sinaí, muchos de ellos comenzaron a murmurar contra Jehová. En consecuencia, el Señor envió serpientes venenosas entre ellos como un modo de castigo. Cuando el pueblo reconoce su pecado y pide la liberación, Dios instruyó a Moisés hacer una serpiente de bronce y ponerla sobre una asta. Cualquier persona que “miraba” a la serpiente vivía ( Números 21:4-9).
“Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.
Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.
Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.
Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.
Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.
Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.”
Es preciso señalar que la cura deseada no se realizaba con simplemente “creer”, sino que además de tener fe en el Señor, los israelitas que buscaban la curación estaban obligados a “mirar” obedientemente a la imagen.
El incidente de la serpiente fue un tipo de la muerte de Cristo, es decir, se trataba de un símbolo o figura. Observe el uso de la palabra conectiva “, porque así,” en el versículo 14 (Lucas 11:30). “Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, también lo será el Hijo del Hombre a esta generación”
Jesucristo, en concordancia con el plan divino de la redención, debía morir, y en una forma en la cual él sería “levantado” ( Juan 12:32). “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.”Esto ocurrió con la muerte del Señor en la cruz ( Juan 8:28). “Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo”
El objeto de todo esto fue que “todo aquel que en él cree tiene vida eterna” (v. 15). La vida eterna se encuentra “en Cristo”
“Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna “( 2 Timoteo 2:10), y a ese ámbito se entra por el bautismo, que es el acto culminante del proceso de la conversión (Romanos 6:4, Gálatas 3:27). En este contexto, por lo tanto, es la introducción de Juan 3:16.
“… Tal manera amó Dios … “
Es aquí donde se afirma que tanto amó Dios al mundo. El término “Dios” es la designación de la naturaleza divina, y así se puede emplear ya sea del Padre (Efesios 1:3); de Jesús, el Hijo (Juan 1:1), o del Espíritu Santo (Hechos 5: 3-4). En este versículo, obviamente “Dios” se usa para el Padre, que dio a su Hijo.
Qué maravilloso es el amor de Dios que está aquí representado. A diferencia de los dioses del paganismo, que eran viciosos y crueles, y también fríos e indiferente como el “dios” de la filosofía moderna, el Dios de la Biblia es amor
“Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros “(2 Corintios 13:11)
“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” y
“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.” 1 Juan 4:8,16).
El término “amor” se traduce del verbo griego agapao . El sustantivo ágape significa que es un amor más allá de lo emocional. Es el amor del verdadero interés y dedicación. Es el amor que actúa por la preocupación de los demás.
“Expresa el amor profundo y constante interés de un Ser perfecto hacia objetos totalmente indignos,
Es este amor generoso de Dios que motiva al hombre a buscar su gracia. Juan escribió una vez: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19).
La medida del amor divino es subrayado por el uso del adverbio “así” (houtos), un término que marca el grado de intensidad. Dios amó, no pasivamente, sino activamente, en la medida de dar a su precioso Hijo, su “compañero”, por la redención humana.
“Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos “ (Zacarías 13:7)
“… Al mundo …”
La palabra griega para mundo es cosmos. En un sentido literal, el término denota el universo ordenado creado por la inteligencia de Dios (Hechos 17:24), o, en un sentido más limitado, la tierra (Marcos 16:15). Con frecuencia, sin embargo, “mundo” significa todos los pueblos de la tierra-se trata de una figura de expresión conocida como metonimia, es decir, sus habitantes. El pasaje por lo tanto hace hincapié en el amor universal de Dios.
La doctrina de la predestinación, según lo expresado en la antigua Confesión de Fe de Westminster (1643), y aún hoy muchos creen, enseñó que:
“. . . Por decreto de Dios, para la manifestación de su gloria, algunos hombres y ángeles son predestinados para vida eterna, y otros preordenados para muerte eterna “(art. III).
Esta doctrina sugiere que Dios, en consistencia con su propia soberanía, habría arbitrariamente determinado salvar a unos , y condenar a otros. Por lo tanto, en realidad, una persona está totalmente impotente en cuanto a su destino eterno.
La idea es completamente falsa. Cristo afirmó que vino “para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28). Sin embargo, “muchos” es una expresión que significa “todos”
“el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”(1 Timoteo 2:6)
La gracia de Dios apareció “para salvación a todos los hombres” (Tito 2:11). Jesús es el Cordero de Dios que “quita el pecado del mundo” (Juan 1:29)
“Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo “(1 Juan 2:2). En verdad, Dios no quiere que nadie perezca (2 Pedro 3:9).
Es importante señalar, por supuesto, que sólo los elegidos son salvo. Sin embargo, los elegidos son aquellos que, por voluntad propia, determinan, aceptar la oferta de salvación del Señor . Y así, algunos pasajes, que tratan de la muerte de Cristo, se centran sobre ellos ( “Cristo amó a la iglesia, y se entregó por ella,…” – Efesios 5:25). Tales pasajes como éste, no niegan los muchos que afirman la salvación potencial para cualquiera que obedece (Hebreos 5:8-9).
“Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”
Dios ama a todo el mundo y quiere que todos se salven, pero no obliga a nadie a ceder a su plan
“… Que ha dado …”
Dar es la característica de Dios. Él nos ha dado la vida
“ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas “ (Hechos 17:25), y sus dones de la providencia son evidentes diariamente
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“si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones” 8Hechos 14:17)
Él es la fuente de toda buena dádiva “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación “(Santiago 1:17), y el más grande fue el don de su Hijo. Siete siglos antes del nacimiento de Jesús, Isaías anunció: (9:6) “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”. Sin duda, debemos decir como Pablo: “Demos gracias a Dios por su don inefable” (2 Corintios 9:15).
Es bastante evidente, sin embargo, que aun cuando un regalo es puesto a disposición, para que sea eficaz, hay que estar dispuesto a recibirlo. Debe haber una concordancia entre la voluntad del que lo da y la voluntad del que lo recibe. Ahora, el hecho trágico del asunto es que, si Dios voluntariamente dio a su Hijo, no todos han estado dispuestos a recibirlo. De algunos se dice: “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron” (Juan 1:11). Los hombres tienen la facultad de rechazar los regalos
En los días del antiguo Israel, Jehová informó a Josué: “Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó…” (Josué 6:2). A pesar del hecho de que Jericó fue un regalo, el Señor entregó instrucciones para la toma de la ciudad. El escritor inspirado señaló: “Por la fe los muros de Jericó cayeron después de rodearlos siete días” (Hebreos 11:30).
Del mismo modo, aquellos que reciben a Cristo, como don gratuito de Dios, deben someterse a las condiciones exigidas por el Señor y sus apóstoles (Hechos 2:41).
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”
“… A su Hijo unigénito… “
“Unigénito” En el griego es “monogenes” , que se encuentran nueve veces en el Nuevo Testamento (cinco de ellos en referencia a Cristo – Juan 1:14,18; 3:16,18; 1 Juan 4:9).
MONOGENES (unigénito) es la combinación de MONOS (único) + genos (descendiente o nacido). Al decir la Biblia que Jesucristo es el hijo UNIGÉNITO de Dios, nos está señalando que Él es EL ÚNICO QUE DESCIENDE DIRECTAMENTE DE DIOS, o sea el ÚNICO QUE NACIÓ DIRECTAMENTE DE DIOS. La palabra MONOGENES también significa que Jesucristo es de LA MISMA RAZA o NATURALEZA que Dios. El que se hizo carne es de la misma naturaleza que el Padre: ESPIRITU ETERNO. No es menos que Dios SU PADRE.
En los contextos en los que se aplica a Jesús, denota que es “único en su género” . Se utiliza “para exaltar a Jesús únicamente por encima de todos los seres terrenales y celestiales” “En monogenes su significado se relaciona con las diversas áreas: (1)su ser o naturaleza (únicamente el Hijo de Dios), (2) la revelación de Dios al hombre (Juan 1:18), (3) la salvación por medio del Hijo (Juan 3: 16, 1 Juan 4:9) “. El término no hace referencia al origen de Cristo. No hay nada en el término monogenes para indicar que Cristo fue “el Hijo eterno de Dios”.
El Señor Jesús fue declarado Hijo de Dios: por los profetas (Isaías 9:6),por los ángeles (Lucas 1:32), por el Padre (Mateo 3:17), a sí mismo (Marcos 14:62), sus discípulos (Mateo 16:16); por sus enemigos (Mateo 27:54), y, por el poder de su resurrección de entre los muertos (Romanos 1:4).
“… Para que todo aquel que en él cree…”
Una vez más, el término “todo aquel” (literalmente, “todos”) revela la universalidad del plan salvador de Dios. El evangelio se dirige a “toda criatura” (Marcos 16:15), y, como la gran invitación final de la Biblia “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. “(Apocalipsis 22:17).
La palabra “cree,” es un participio en tiempo presente, literalmente, significa “mantenerse en creyentes.” Pero exactamente, ¿Cuál es el “creer” bíblico que Dios aprueba?
Algunos han definido el término como una simple aceptación de los hechos históricos con respecto a Cristo, junto con una disposición a confiar en él como Salvador. Esta es la opinión de aquellos que defienden la doctrina de la salvación por “fe sola.” Pero la verdad es que la fe es más que una disposición mental.
El verbo “creer” en el griego del Nuevo Testamento es pisteuo. Además de la confirmación de los datos históricos, y una disposición de confianza, la palabra también incluye el significado, “de obedecer”, como Liddell & Scott observar en su léxico griego, (Oxford, 1869, p. 1273), y, como Además, destacan que lo contrario es apisteo, que significa “desobedecer. . . negarse a cumplir “(p. 175).
La fe salvadora no puede separarse de la obediencia como la siguiente evidencia revela claramente.
El creer y el desobedecer se establecen en vivo contraste en la Biblia. Tenga en cuenta este versículo: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36 ).. Del mismo modo, los israelitas del Antiguo Testamento que eran “rebeldes” fueron condenados “a causa de la incredulidad” .
“¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?
Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad” (Hebreos 3:18,19)
“Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo:
Por tanto, juré en mi ira,
No entrarán en mi reposo;
aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia” (Hebreos 4:3-6).
Mientras que Juan 3:16 promete la vida eterna para el que cree, Hebreos 5:9 atribuye la salvación eterna a quienes obedecen, lo que demuestra que los dos no son mutuamente excluyentes, más bien, la fe salvadora incluye la obediencia
El Nuevo Testamento a menudo usa la “fe” como una sinécdoque (una figura del lenguaje mediante el cual la parte representa el todo) para denotar la suma total de la obediencia al Evangelio.
Por ejemplo, Pablo escribió: ” justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios…” (Romanos 5:1). Esto significa más que la mera fe mental y es demostrado por la conversión de Pablo. Creyó en el Señor Jesús en el camino a Damasco (Hechos 22:10), pero él no gozó de la paz durante esos tres días con posterioridad al evento de damasco, hasta que fue bautizado en agua en obediencia al mandato del Señor
.
“Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.” (Hechos 22:16)
“Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.
Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco” ( Hechos 9:18-19)
Otros componentes del plan de salvación a veces en sentido figurado representa todo el proceso. Se dice que el resultado del arrepentimiento es vida “ Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! “(Hechos 11:18), pero ciertamente el arrepentimiento solo no salva , asimismo el bautismo por sí solo no salva. “ El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo” (1Pedro 3:21)
La fe bíblica, por lo tanto, es la fe que actúa con amor (Gálatas 5:6) en obediencia a los requerimientos del Señor para la aplicación del nuevo nacimiento (Juan 3:3-5). Y en el mantenimiento de la vida cristiana. La idea de que la salvación se realiza por “fe solamente” es estrictamente una doctrina humana.
“… No se pierda… “
Contrariamente a las afirmaciones de algunos religiosos, las Escrituras no enseñan que los malos finalmente dejarán de existir. La palabra griega, aquí traducida como “morir”, es apollumi, un término que tiene un significado muy fuerte “para destruir por completo.”
El término apollumi no sugiere la aniquilación, esta palabra se emplea para describir la miserable condición del hijo pródigo, cuando se separó de su padre amoroso. En ese estado el hijo estaba “perdido” (Lucas 15:24), pero no había dejado de existir.
“la idea no es la extinción, sino la ruina, la pérdida, no del ser, sino del bienestar” (Diccionario Expositivo, Vol. I, p. 302.).
A este respecto, un estudio cuidadoso de Mateo 25:46 y 2 Tesalonicenses 1:7-9.
“E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. “
“y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”
La separación permanente de los malos de Dios dará lugar a un sufrimiento eterno Este pasaje es una refutación elocuente tanto de la teoría de la aniquilación de los impíos, y la afirmación modernista de la salvación universal.
“… Sino que tenga vida eterna. “
La vida eterna está aquí prometida a los que lleven una vida de confianza obediente. Pero exactamente ¿Qué es la vida eterna?
Con seguridad no es la mera existencia eterna, ya que los impíos existirán eternamente. La vida eterna es el opuesto exacto de la muerte eterna. La morada final de las personas malvadas se llama “la muerte segunda” (Apocalipsis 2:11; 20:6,14).
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte”
“Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años”
“Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda”
La palabra “muerte” siempre connota la idea de separación, de una forma u otra (Efesios 2:1) en referencia a la muerte espiritual, la muerte final es, obviamente, la separación eterna de Dios ( Mateo 7:23; Mateo 25:41; 2 Tesalonicenses 1: 9).

Por el contrario, la vida eterna es la comunión eterna con Dios, junto con todas las maravillas que involucra. Es un estado de gloria (Romanos 2:10; 2 Corintios 4:17), de descanso (Hebreos 4:11), y felicidad (Mateo 25:21).
Juan 3:16 es realmente un texto maravilloso. Pero es más profundo y más rico de lo que muchos han supuesto. Que podamos ser lo suficientemente sabios como para estudiar sus verdades a la luz de la Biblia en su conjunto. Contiene historia, responsabilidad, advertencia, y promesa.

Reflexionemos, Hermanos y Hermanas en Cristo:

"Esto significa que el mundo debe ver en la Iglesia 
cómo será el nuevo mundo que nos ha sido prometido. 

Como seguidores de Cristo a veces no vivimos a la altura de nuestros derechos como Hijos de Dios 
porque no sabemos quiénes somos. 

Somos la vanguardia de una edad futura, luces del futuro mundo de Dios en éste presente. 

Imaginemos cómo pudiéramos influir en este mundo si recordáramos que realmente pertenecemos a un mundo por venir, y que vivimos aquí para transformar vidas 
y preparar a más personas para ese mundo."
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jueves, 21 de abril de 2016

¡Aprenda más acerca de la Oración cada Dia!


La oración no debe ser subestimada. Santiago 5:16-18 declara, que “...La oración eficaz del justo puede mucho.

Sabemos que, Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió en la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.” Dios definitivamente escucha las oraciones, responde a las oraciones y se mueve en respuesta a las oraciones.

Jesús nos enseñó, “...porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá y se pasará; y nada os será imposible.” (Mateo 17:20).

2 Corintios 10:45 nos dice, “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

” La Biblia nos urge “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.” (Efesios 6:18)


El Poder de la Oración?

El poder de la oración no es el resultado de la persona orando. Por el contrario, el poder reside en el Dios a quién oramos.
Juan 5:14-15 dice, “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

No importa quién esté orando, la pasión en la oración, o el propósito de la oración – Dios responde a las peticiones que están de acuerdo con su voluntad. Su repuesta no siempre es sí, pero siempre es en nuestro mejor interés.

Cuando nuestros deseos se alinean con Su voluntad, lo entenderemos en su momento. Cuando oramos apasionadamente y con propósito, de acuerdo con la voluntad de Dios, ¡Dios responde poderosamente!

No podemos llegar a la oración poderosa usando “fórmulas mágicas.” La respuesta a nuestras oraciones no depende de la elocuencia de nuestras oraciones. No tenemos que usar ciertas palabras o frases para lograr que Dios conteste nuestras oraciones.

De hecho, Jesús rechaza a aquellos que oran usando repeticiones, “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; pues vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” (Mateo 6:7-8).

La oración es una comunicación con Dios. Todo lo que tienes que hacer es pedirle a Dios Su ayuda. El Salmo 107:28-30 nos recuerda, “Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Calma la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, por que se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban.” ¡Hay poder en la oración!


¿Por cuáles cosas debo orar?

La ayuda de Dios a través del poder de la oración está disponible para toda clase de pedidos y asuntos.

Filipenses 4:6-7 nos dice, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Si necesitas un ejemplo de cómo orar, lee Mateo 6:9-13. Estos versos se conocen como el Padre Nuestro. El Padre Nuestro no es una oración para memorizarla y simplemente recitársela a Dios.

Es solamente un ejemplo de cómo orar y las cosas que deben decirse en una oración – adoración, confianza en Dios, peticiones, confesión, protección, etc. Ora por estas cosas, pero háblale a Dios usando tus propias palabras.

La Palabra de Dios está llena de relatos que describen el poder de la oración en varias situaciones. El poder de la oración ha vencido enemigos (Salmos 6:9-10), conquistado la muerte (2 Reyes 4:3-36), traído sanidad (Santiago 5:14-15), y derrotado demonios (Marcos 9:29).

Dios, a través de la oración, abre ojos, cambia corazones, sana heridas, y concede sabiduría (Santiago 1:5). ¡El poder de la oración no debe ser subestimado ya que se sustenta de la gloria y fuerza del infinitamente poderoso Dios del universo! Daniel 4:35 proclama, “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano y le diga: ¿Qué haces?”

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Jesús nos ama, nos recibe con agrado y nos llama a seguirlo.


Aportacion de: Ben Ayala
Los gimnasios ofrecen diferentes programas para quienes desean adelgazar o mantenerse saludables. Hay uno que otro que solo se ocupan de personas que quieren perder, como mínimo, unos veinte kilos y desarrollar una vida sana. Un amigo que asistía a uno de esos gimnasios dijo que no iba más porque sentía que algunos lo miraban y criticaban su cuerpo que estaba fuera de forma. El ahora hace ejercicio cinco días por semana y está logrando sus objetivos en un entorno mas positivo y mas acogedor.
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Hace mas de 2000 años, Jesús vino a invitar a que lo siguieran aquellos que estaban espiritualmente "fuera de forma". 

Leví fue uno de ellos. Jesús lo vio en el lugar donde cobraba impuestos, y le dijo: «Sígueme» (Marcos 2:14). 

Sus palabras lo cautivaron, y Leví lo siguió. (Los cobradores de impuestos solían ser codiciosos y deshonestos, y se los consideraba ritualmente impuros.

Cuando los líderes religiosos vieron que Jesús comía en su casa, preguntaron: «¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores?» (v. 16). Jesús respondió: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» (v. 17).

Jesús vino a salvar a los pecadores, incluidos tú y yo. 

Nos ama, nos recibe con agrado y nos llama a seguirlo. 

A medida que caminamos con Él, 
nuestra condición espiritual mejora cada vez más.

Oremos:
"Señor, quiero ayudar a otros 
a mejorar espiritualmente."
Amen !
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miércoles, 20 de abril de 2016

Dios desea manifestarse a nosotros en donde quiera que estemos.

Aportacion de: Ben Ayala
Quizás te haya pasado, muchas veces no tomamos en cuenta el hecho de glorificar a Dios en nuestro trabajo, tener presente a Dios en la oficina, o donde sea que trabajemos vale igualmente como el trabajar a tiempo completo para Dios.

En el capitulo 3 de Colosenses Pablo nos enseña de como la misericordia de Cristo es derramada en nuestra vidas cada día, y que Él desea manifestar en nosotros en donde quiera que estemos

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Colosenses 3:17)

Este verso no excluye absolutamente nada, nos indica que TODO lo que hagamos bien sea en el hogar, el trabajo, una reunión con las amistades, en la calle, TODO debemos hacerlo en su nombre y agradar con nuestros hechos su presencia.

Sinos disponemos a hacer todo como para Dios, no solo le agradaremos sino que también recibiremos recompensas porque servirle a Él es todo un honor.


Ahora que sabemos lo importante de tener presente a Dios en todo, es interesante recordar en nuestro Entorno Laboral algunas manera de servir y agradar a Dios…

  1. Aunque tengas flexibilidad en tu empleo, no te aproveches e inspira mas confianza en a tus jefes llegando a tiempo al trabajo.
  2. Respeta las horas de almorzar, tomate el tiempo estipulado
  3. Esfuerzate por cumplir con todas las tareas que te asignan, independientemente de lo absurdo que te parezca
  4. Si tienes la capacidad de dar mas de lo que te piden no te reprimas, ¡Adelante!
  5. No te distraigas de tus obligaciones en conversaciones con tu compañeros, o en las redes sociales.
  6. Sujétate a tus autoridades aunque no tengan la razón, a excepción de que te obligue a realizar algo que vaya en contra de tus principios cristianos.
  7. NO CALLES EL EVANGELIO, siempre que tengas la oportunidad habla de Jesús con tu testimonio, con la palabra, con tus actitudes puedes predicar de Cristo e incluso ayudar a quien pueda tener necesidad.
  8. Muestra entusiasmo y gozo, eso en algún momento llamará la atencion de quienes te rodeen y podas compartir de el gozo que Jesús trae a nuestras vidas cuando nos entregamos a Él.


Recordemos que aunque vivimos en este mundo, 
trabajamos para Dios en donde quiera que estemos.
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martes, 19 de abril de 2016

El Dios que pinta las cosas con belleza.

Aportacion de: Ben Ayala
Nezahualcoyotl [filósofo, guerrero, arquitecto, poeta y gobernador] (1402-1472) tal vez haya tenido un nombre difícil de pronunciar, pero su significado es sumamente importante: «coyote hambriento»; y sus escritos revelan su hambre espiritual. 

Como poeta y gobernante de México, antes de la llegada de los europeos, escribió: «Verdaderamente, los dioses que yo adoro son ídolos de piedra que no hablan ni sienten […]. Algún poderoso, escondido y desconocido dios es el creador de todo el universo. Es el único que puede consolarme en mi aflicción y ayudarme con la tremenda angustia de mi corazón. Quiero que él sea mi ayuda y protección».

No sabemos si Nezahualcoyotl encontró al Dador de la vida, pero, durante su reinado, construyó una pirámide al «Dios que pinta las cosas con belleza» y prohibió los sacrificios humanos en su territorio.

Los escritores del Salmo 42 exclamaron: «Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo» (v. 2). Todo ser humano anhela al Dios verdadero, así como «el ciervo brama por las corrientes de las aguas» (v. 1).

Hoy hay muchos «coyotes hambrientos» que saben que los ídolos de la fama, el dinero y las relaciones interpersonales no pueden llenar el vacío de su alma. 

El Dios vivo es el único que da sentido y satisface. 

¡Qué buena noticia para los que tienen hambre 
del Dios que pinta las cosas con belleza!

Señor, solo tú me satisfaces.
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Ben Ayala

lunes, 18 de abril de 2016

Contradicciones Bíblicas: Realidad o Ficción ?

«Los dos lados de la misma moneda» se complementan y se equilibran.
Aportacion de: Ben Aayala
¿Cuánta importancia debemos darles a las afirmaciones de que 
la Biblia está llena de contradicciones?

Muchos han escrito libros o patrocinado sitios de Internet donde explican que perdieron su fe luego de descubrir las evidentes incongruencias de la Palabra de Dios. Algunos han dedicado mucho tiempo a elaborar listas de aparentes discrepancias tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

Algunas de estas colecciones de supuestas contradicciones pueden incluir declaraciones como las siguientes:

¿Cómo se puede creer en un Libro que se atreve a decir esto?:
Dios es uno (Deuteronomio 6:4); 
Dios es tres personas (Mateo 28:19).
No tenemos por qué temer a Dios (1 Samuel 12:20-22; 1 Juan 4:18). 
Debemos temer a Dios (1 Samuel 12:24-25).
La salvación es por fe, sin obras (Romanos 4:5). 
La salvación es por fe y por obras (Santiago 2:14).

Para algunos, ejemplos de este tipo demuestran que no se puede confiar en la Biblia, pero otros creen que esto mismo evidencia la sabiduría transformadora de la Palabra y consideran que los pares de opuestos citados hablan por sí mismos. En resumen, sugieren:
Dios es uno, formado por tres personas iguales y coeternas que comparten un perfecto conocimiento, amor y poder.
Un saludable temor de Dios nos acerca a Él en lugar de alejarnos.
Por fe, recibimos el regalo de la salvación. Las obras, producto del amor, demuestran la presencia de Dios en nuestras vidas.


En la Biblia abundan otros «estudios contrastivos». Como muchos han observado, las Escrituras presentan «verdades en tensión». Desde una determinada perspectiva, los hechos parecen contradictorios, pero desde otros ángulos, «los dos lados de la misma moneda» se complementan y se equilibran.

Colocados en el lugar justo, los aparentes «opuestos» de la Biblia nos brindan el equilibro y la simetría propios de la sabiduría. Sin embargo, si se exageran esos pares de verdades, pueden obtenerse resultados peligrosos.

Los grupos religiosos peligrosos enseñan doctrinas falsas cimentadas en medias verdades.

Los creyentes jóvenes tienden a poner demasiado énfasis en un aspecto de la verdad y excluir el otro.

Nuestras propias debilidades nos inclinan hacia el «lado de la moneda» que se adecua más al temperamento, los planes o la experiencia propios.

Las elecciones morales personales hacen que muchos busquen incongruencias en la Palabra, para intentar evitar su influencia moral.

En relación con el último comentario, John W. Haley, autor del Diccionario de dificultades y aparentes contradicciones bíblicas, resalta que «los hombres no rechazan la Biblia porque se contradice, sino porque los contradice a ellos».

Entonces, ¿qué hay detrás de las saludables tensiones y contrastes de las Escrituras?

1. Algunos contrastes reflejan tensiones del misterio divino.
El profeta Isaías escribe: «Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!» (Isaías 55:8-9 NVI).

Quizá sea por esto que la Palabra puede enfatizar tanto el control de Dios como la libertad de la voluntad humana. Estos puntos opuestos sólo pueden reconciliarse en la mente de Dios.

2. Algunos contrastes se basan en principios irónicos.
Jesús dijo muchas cosas parecidas a «los primeros serán los postreros» (Mateo 19:30 RVR60), y que, en Su reino, los que deseen dirigir deben servir (Lucas 22:26). Con la debida explicación, lo que al principio suena contradictorio termina por brindar una profunda comprensión. 

Si deseamos encontrar vida, 
necesitamos morir a nuestros razonamientos naturales. 
Si queremos honores, 
primero tenemos que aprender a proceder con humildad.

3. Algunos contrastes reflejan las épocas y etapas de la vida.
Salomón dijo que «todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir» (Eclesiastés 3:1-3 NVI). Como resultado, la Biblia algunas veces aprueba y otras desaprueba asuntos serios como el homicidio, el casamiento, el divorcio o la esclavitud, dependiendo del momento, el propósito o la circunstancia.

4. Algunos contrastes surgen de diferencias de objetivo y de perspectiva.
Mateo, Marcos, Lucas y Juan brindan sus propios relatos de la vida de Jesús. Las maneras distintas de contar Su historia pueden considerarse un problema o una evidencia de su credibilidad. Las diferencias de perspectiva pueden estimarse contradicciones o visiones complementarias de testigos y de relatores sinceros.

La profunda unidad y la rica diversidad de los cuatro Evangelios es un distintivo en toda la Palabra. Por un lado, existe una notable unidad de perspectiva, evidente en el desarrollo del argumento de 66 libros, escritos por al menos 40 autores diferentes, durante un período de aproximadamente 1.500 años. Por otra parte, los mismos autores ofrecen aspectos variados que incitan a los críticos de las Escrituras, pero que, al mismo tiempo, ponen a prueba y nutren a los admiradores de ella.

Ambos puntos de vista son necesarios para comprender cómo la Biblia puede ser un libro tan controversial (y que aun así sobrevive a las críticas), al punto de ser llamada Santa, el Libro Santo, y continuar siendo el máximo best seller todos los tiempos.

Es cierto que algunos comenzaron creyendo en la Palabra, pero llegaron a la conclusión de que un libro inspirado no puede ser tan contradictorio. Otros intentaron probar que la Biblia estaba equivocada, pero ella misma los convenció de lo contrario. C. S. Lewis, ex ateo y erudito de Oxford, es un ejemplo: Terminó creyendo que el Jesús de las Escrituras no es mentiroso, lunático ni legendario, sino el verdadero Señor de la creación.

El resultado de tales perspectivas diferentes es que, en algún momento, cada uno debe decidir. Determinar si la Biblia concuerda con la vida y refleja nuestros pensamientos y sentimientos es algo que debemos hacer individualmente.

Sólo cuando hayamos escuchado personalmente «el llamado de la verdad» en la Palabra, podremos orar diciendo:

"Padre celestial, ayuda a los que no están seguros de poder aceptar las Escrituras para descubrir en sus páginas la preciosa verdad de tu ofrecimiento de aceptarlos a ellos". 
Amen !
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Bendicones para todos, Hermanos y Hermanas en Cristo.
Ben Ayala

domingo, 17 de abril de 2016

Existe una gran diferencia entre escuchar y oír.


Aportacion de: Ben Ayala

¡OJO! No, no se trata de prestar tu oídos 
al chisme ni a la murmuración.

Puede resultar gracioso esta frase: 

“Tenemos dos oídos y una boca, 
para que escuchemos mas de lo que hablamos”

y aunque parezca chistoso encierra una gran verdad.

Salomón fue muy sabio cuando escribió en Eclesiastés 3:7  "hay tiempo de callar, y tiempo de hablar”.

Saber cuando guardar silencio refleja en nosotros la humildad para estar dispuestos a escuchar. existe ademas una gran diferencia entre escuchar y oír. Oír es solo percibir sonidos, en cambio cuando realmente escuchamos es cuando prestamos atención.

Escuchar eleva nuestra relación y la manera en que percibimos lo que el otro siente para así usar las palabras correctas al dar una respuesta. Proverbios 20:5 es claro: “Aunque el buen consejo esté en lo profundo del corazón, la persona con entendimiento lo extraerá”. (NTV)

Y aunque parezca imposible, al escuchar a los demás tambien debemos tener nuestros oídos prestos a escuchar la voz de nuestro Padre y entender que es lo que nos quiere decir. Un ejemplo de ello lo dio Jesús mismo cuando pasaba su dedo sobre la tierra mientras los fariseos querían apedrar a aquella mujer; es más que seguro que mientras ellos gritaban y juzgaban, Jesús solo escuchaba la voz del Padre…Esto es lo que diremos a la gente y a la mujer.

Aquellas palabras aun resuenan en el mundo:

El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella…"
"Mujer, ¿dónde están los que te acusaban
¿Ninguno te condenó
Ella dijo: Ninguno, Señor
Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más!. Juan 8:1-11
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sábado, 16 de abril de 2016

Debemos considerar nuestras convicciones y lo que le agrada a Dios.


Aportacion de: Ben Ayala
La presión social forma parte de la vida diaria. 
A veces, basamos nuestras decisiones en lo que piensan o dicen otras personas,en lugar de considerar nuestras convicciones 
o lo que le agrada a Dios. 
Tememos que nos juzguen o se burlen de nosotros.

El apóstol Pablo también experimentó este tipo de presión. Algunos judíos cristianos creían que los gentiles debían circuncidarse para ser salvos (GÁLATAS 1:7; VER 6:12-15), pero él se mantuvo firme y siguió predicando que la salvación era solo por gracia por medio de la fe, y que no se requerían obras. Por eso, lo acusaron de autodenominarse apóstol y de que su versión del evangelio nunca había sido aprobada por los otros apóstoles (2:1-10).

A pesar de la presión, Pablo fue claro en que su meta era servir a Cristo y que la aprobación de Dios, no la de los hombres, era lo más importante (1:10).

Nosotros también servimos a Dios, ya sea que la gente nos estime o nos desprecie, nos elogie o nos calumnie. Un día, «cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí»(ROMANOS 14:12). Esto no significa que debemos ignorar lo que dicen o piensan los demás, sino que, en definitiva, nuestro interés principal debe ser agradar al Señor y que Él nos diga: «Bien, buen siervo y fiel» (MATEO 25:23).

Oremos:
"Señor, dame valor para ser fiel a ti siempre." Amen !
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viernes, 15 de abril de 2016

Los que por propia voluntad saltan las barreras morales y espirituales se exponen al peligro.

Aportacion de: Ben Ayala
Muchos sabemos lo que es estar en un techo empinado 
o sobre alguna otra inclinación resbaladiza de lodo, 
hielo o grava suelta.

Entonces, cuando alguien usa la metáfora de la «pendiente resbaladiza» para tratar de evitar un paso en falso, aunque sea pequeño, en una dirección peligrosa, entendemos muy bien la advertencia. Sentimos ansiedad por una decisión que, de pronto, podría colocarnos en un terreno perjudicial.

Muchos también sabemos que la Biblia describe los caminos resbaladizos en los que terminamos cuando deliberadamente le damos la espalda a Dios. El profeta Jeremías se refiere a aquellos que voluntariamente ignoran el peligro real, cuando escribe: «Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados, y caerán en él; porque yo traeré mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová» (Jeremías 23:12).

Entonces, sin ningún tipo de ambigüedad, debemos reconocer que los que por propia voluntad saltan las barreras y las vallas de la advertencia moral y espiritual pueden exponerse a un verdadero peligro.

Sin embargo, hay otra cara de las advertencias sobre las pendientes resbaladizas. Esas metáforas a veces son falsas alarmas. Pueden ser una manera de decir: «¡Viene el lobo!», cuando no hay ninguno.

En el mundo de la lógica y el debate, el argumento de la pendiente resbaladiza se considera una falacia porque, a menudo, se ha usado como táctica amenazante para exagerar la presencia del peligro. En esos casos, la advertencia no se basa en el buen juicio ni en una prueba real, sino que cuestiona prematuramente: «¿Si no decimos que no a esto, dónde vamos a marcar el límite?».

Evidentemente, hay momentos correctos para tales precauciones. Si no existe una buena razón para hacer algo que no sea apostar a lo seguro, ¿por qué meternos en problemas cuando ya tenemos suficientes?

¿Pero qué sucede con esas circunstancias cuando, al preocuparnos por otros, corremos el riesgo de dar lugar a la crítica? En tales casos, el Hijo de Dios nos brinda otra manera de pensar sobre las advertencias de las pendientes resbaladizas.

En una ocasión, Jesús permitió que Sus hambrientos discípulos recogieran granos un sábado, el día de reposo, para satisfacer su hambre (Marcos 2:23-28). Cuando los líderes religiosos lo criticaron, les respondió que el sábado se hizo por causa del hombre y no el hombre por causa del sábado (2:27). Con pocas palabras, Jesús les recordó a Sus críticos que la ley debe comprenderse a la luz de su propósito.

En otra ocasión, Jesús volvió a enfatizar el espíritu de la ley al usar deliberadamente el séptimo día de la semana para sanar a un hombre de una grave enfermedad que lo aquejaba. Cuando lo criticaron por una posible infracción de la ley sobre «no trabajar», Jesús les preguntó a Sus críticos quién de ellos dudaría en socorrer a un animal en peligro que hubiera caído en un pozo un sábado (Lucas 14:5). 

En nuestros días, la pregunta sería algo así como: «¿Quién de ustedes, después de llamar a emergencias para informar sobre un incendio domiciliario esperaría que los camiones de bomberos en camino respetaran los límites de velocidad?».

Con un ejemplo que pudiera entender un niño, Jesús les recordó a los maestros de Israel que ellos no tenían problemas para comprender la esencia de la ley cuando esta tenía que ver con sus propios intereses.

Sin embargo, estas no fueron las únicas veces en que el Hijo de Dios debió explicar lo evidente a los maestros de la nación. En otra ocasión, un grupo de líderes religiosos arrastró a una mujer frente a Jesús, diciendo que la habían sorprendido en el acto de adulterio (Juan 8:4). Continuaron recordándole al Maestro que Moisés había ordenado que tal persona fuera apedreada, y se preguntaban qué pensaba Él que debían hacer con ella.

El autor del Evangelio nos explica que los líderes religiosos hicieron eso para intentar atrapar a Jesús diciendo algo que ellos pudieran usar en Su contra. Querían ver si el Hijo de Dios se atrevería a ser misericordioso con ella. De ser así, ¿dónde marcaría el límite el Maestro?

En respuesta, Jesús se inclinó y escribió algo en la tierra. Juan no nos dice qué fue exactamente, pero podría haber sido: «¿Dónde está el hombre?». No importa qué escribió; lo que el Señor dijo después marcó una línea que ellos no esperaban. Instó al que no tuviera pecados a arrojar la primera piedra (Juan 8:6-7). Seguidamente, se agachó y volvió a escribir en tierra mientras, uno a uno, los acusadores se fueron en silencio.

¿Qué sucedía con la ley? ¿Cómo podía Jesús ignorar a Moisés sin encabezar el trayecto descendente en una pendiente resbaladiza hacia la anarquía moral?

Quizá la respuesta se encuentre en el primer capítulo del mismo Evangelio. Allí Juan nos dice que la ley vino a través de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por Cristo Jesús (1:17).

Antes de completar Su período en la tierra, Jesús respondió sobre las pendientes resbaladizas. Fundamentado en Su muerte por nosotros, pudo guiar a Sus seguidores para que estuvieran más motivados por el bienestar de otros que por el miedo a la crítica. En lugar de cuestionarnos «¿dónde pondremos el límite si comenzamos así?», preguntamos «¿qué nos piden la verdad y el amor en esta situación?».

Jesús nunca quebrantó la ley del amor, aunque muchas veces se resistió a usar mal el argumento de la pendiente resbaladiza. Por el contrario, comió y bebió con pecadores, convirtió a la samaritana en heroína de una de Sus historias y, un sábado, sanó al enfermo.

Hermanos y Hermanas en Cristo, oremos:

"Padre celestial, por favor danos el discernimiento necesario para ver la diferencia entre el peligro real y las falsas alarmas. Líbranos de los miedos que evitan que amemos con valentía a aquellos por quienes tu Hijo murió."  Amen !
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