miércoles, 6 de julio de 2016

Olvidar...Sí.. Así es .... ¡ Tú También Puedes !



“…UNA COSA HAGO: OLVIDANDO…” 

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¿Te cuesta olvidar lo que te hicieron, o lo que tú hiciste?

Hay buenas noticias: cada promesa que Dios te ha hecho incluye el poder para cumplirla. 

Pablo decidió olvidar, y ¡tú también puedes!

Lee las siguientes promesas y hazlas tuyas:

No temas,…; no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria” (Isaías 54:4).

No os acordéis de las cosas pasadas ni traigáis a la memoria las cosas antiguas. He aquí que Yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz, ¿no la conoceréis?  [El Señor ha planeado algo nuevo para ti – ¡no lo pierdas!] Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la tierra estéril” (Isaías 43:18-19).

De lo pasado no habrá memoria ni vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que Yo he creado…” (Isaías 65:17b-18). 

Fíjate en la palabra `creado’. El Señor puede crear orden en tu caos (lee Génesis 1:1-3) y cambiar tus cenizas en Gloria (lee Isaías 61:3). 
¿Va a ser la sanidad de tus recuerdos instantánea o fácil? 

No. 

Vas a necesitar crecer, “estirar” y perdonar mucho en el proceso.

“¿Pero no son todas estas promesas del Antiguo Testamento?”.

Sí, 

Pero escucha: “…todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén… (2 Corintios 1:20). 

Hoy, el Señor está dispuesto a sanarte. 
Su gracia es mayor que tu pasado. 

Así que, ¡ve a Él!

Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma (voluntad,mente y emociones) y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. (1 Tesalonicenses 5:23 LBLA)

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El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. 
(Lucas 4:18-19 RV 1960)

Por lo cual, desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas (Voluntad, mente y emociones). 
(Santiago 1:21 LBLA)

Hermano, Hermana:

Ahora que tienes las promesas de Dios que es el remedio espiritual para tu memoria, comienza a tomar ese remedio cada día, y haz tuya cada promesa en el nombre de Jesús. Amen

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