lunes, 31 de octubre de 2016

La perspectiva cristiana de la "Tradición del Día de Muertos"

Aportacion de: Ben Ayala

El Día de Muertos es una celebración de origen prehispánico que honra a los difuntos, con una mezcla de un politeísmo (adoración a muchos dioses) que fue cristianizado por la fe católica se vio influida por las tendencias criollas y españolas comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones de Día de los Fieles Difuntos y el 2 de noviembre con la Fiesta de Todos los Santos, la iglesia reconoce en ella la expresión de las semillas del espíritu e invita a que sea un momento de profunda reflexión donde se recuerde a la iglesia triunfante que goza ahora de la presencia beatifica de Cristo y con el de la Trinidad. Al igual que María sufre la muerte de su hijo se goza en su Resurrección. Esto ante una sociedad que si bien reconoce que la muerte no es la última etapa en el camino del cristiano, tiene hoy la necesidad de reflexionar sobre la violencia que vive sin menospreciar el valor de la Vida y el valor real de paso entre la muerte y la Resurrección. Es un período que nos hace pensar en la convivencia entre la iglesia Litigante, la Iglesia Purgante y la Iglesia Triunfante.



Este tiempo de celebración y duelo es quizás una de las expresiones culturales más características del mexicano pero a su vez de otros pueblos centroamericanos y de inmigrantes en los Estados Unidos de Norte América. Se le reconoce su valor a tal grado que la UNESCO declaró estas celebraciones como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en París Francia el 7 de noviembre de 2003, la SEP ha dado un período especial de receso de actividades educativas recordando lo que en aquella declaratoria se expreso:


Según la UNESCO "...una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país." y destaca: "Es un encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad..."



Si bien Día de Muertos no tiene una connotación litúrgica especifica se le incluyó en la celebración de 2 de noviembre reconociendo lo profundo de su valor que es preferible a elementos como el Halloween: fiesta de Noche de Brujas que celebran los estadounidenses, con un corte más comercial y que inicia la noche del 31 de octubre, basada en sus orígenes célticos del Samhain y la festividad cristiana del Día de todos los Santos tiene raíces católicas irlandesas propiciadas por una gran hambruna ocurrida en 1840, pero su trasfondo es más secular y lo sostiene un gran mercado de consumo. Curiosamente la palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallow's Eve (Víspera de Todos los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente pero la fuerza expansiva de los Estados Unidos Norteamericanos ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países.



Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.


El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.


Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.

Tiene tal riqueza cultural que podemos decir que va desde el arte hasta los medios visuales actuales (como sucedió en las celebraciones del Bicentenario): Poesía, rima y literatura con las “calaveritas”, la gastronomía con ricos dulces tradicionales de cómo las calaveritas de azúcar, chocolate, amaranto, jamoncillo de pepita, borrachitos, dulce de calabaza y anís, gomitas, etc. la repostería con el Pan de Muerto con la hojaldra como su pieza más conocida. En el arte impreso como son los grabados y litografías como los del Maestro José Guadalupe Posada -que si bien no creo con este fin- , son hoy iconos asumidos por el pueblo para esta temporada.





La Ofrenda, los altares y su simbolismo

Es una costumbre mexicana relacionada con el ciclo agrícola tradicional. Los indígenas hacían una gran fiesta en la primera luna llena del mes de noviembre, para celebrar la terminación de la cosecha del maíz. Ellos creían que ese día los difuntos tenían autorización para regresar a la tierra, a celebrar y compartir con sus parientes vivos, los frutos de la madre tierra.


Para los aztecas la muerte no era el final de la vida, sino simplemente una transformación. Creían que las personas muertas se convertirían en colibríes, para volar acompañando al Sol, cuando los dioses decidieran que habían alcanzado cierto grado de perfección.

Mientras esto sucedía, los dioses se llevaban a los muertos a un lugar al que llamaban Mictlán, que significa “lugar de la muerte” o “residencia de los muertos” para purificarse y seguir su camino.

Los aztecas no enterraban a los muertos sino que los incineraban

La viuda, la hermana o la madre, preparaba tortillas, frijoles y bebidas. Un sacerdote debía comprobar que no faltara nada y al fin prendían fuego y mientras las llamas ardían, los familiares sentados aguardaban el fin, llorando y entonando tristes canciones. Las cenizas eran puestas en una urna junto con un jade que simbolizaba su corazón.

Cada año, en la primera noche de luna llena en noviembre, los familiares visitaban la urna donde estaban las cenizas del difunto y ponían alrededor el tipo de comida que le gustaba en vida para atraerlo, pues ese día tenían permiso los difuntos para visitar a sus parientes que habían quedado en la tierra.

El difunto ese día se convertía en el "huésped ilustre" a quien había de festejarse y agasajarse de la forma más atenta. Ponían también flores de Cempazúchitl, que son de color anaranjado brillante, y las deshojaban formando con los pétalos un camino hasta el templo para guiar al difunto en su camino de regreso a Mictlán.

Los misioneros españoles al llegar a México aprovecharon esta costumbre, para comenzar la tarea de la evangelización a través de la oración por los difuntos.

La Ofrenda de Muertos contiene símbolos que representan los tres “estadios” (etapas, temporadas) de la Iglesia:

1) La Iglesia Purgante, conformada por todas las almas que se encuentran en el purgatorio, es decir aquéllas personas que no murieron en pecado mortal, pero que están purgando penas por las faltas cometidas hasta que puedan llegar al cielo. Se representa con las fotos de los difuntos, a los que se acostumbra colocar las diferentes bebidas y comidas que disfrutaban en vida.

2) La Iglesia Triunfante, que son todas las almas que ya gozan de la presencia de Dios en el Cielo, representada por estampas y figuras de santos.

3) La Iglesia Militante, que somos todos los que aún estamos en la tierra, y somos los que ponemos la ofrenda.

En algunos lugares de México, la celebración de los fieles difuntos consta de tres días: el primer día para los niños y las niñas; el segundo para los adultos; y el tercero lo dedican a quitar el altar y comer todo lo que hay en éste. A los adultos y a los niños se les pone diferente tipo de comida.



Sus signos según las costumbres y tradiciones

Las Calaveras de dulce, tienen escritos el nombre del difunto en la frente, son consumidas por parientes o amigos en honor de los difuntos.

El Pan de muerto, se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas o imitando formas de hueso que se recubre yema de huevo con ajonjolí o se espolvorea con azúcar: se ofrece a los difuntos para disfrutar con los parientes

Las Flores: Durante el período del 1 al 2 de noviembre las familias normalmente limpian y decoran las tumbas con coloridas coronas de flores de rosas, girasoles, entre otras, pero principalmente de Cempaxóchitl, las cuales se cree atraen y guían las almas de los muertos. Casi todos los panteones son visitados y muchos comparten su alimentos con sus difuntos: mole poblano, enchiladas, arroz con platano, chileatole, champurrado etc.

Colocar la Ofrenda implica la creencia de la visita de las almas: los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y las almas de los adultos asisten el día 2. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea porque ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detallados altares en las casas, donde se ponen las ofrendas, que pueden ser platillos de comida, el pan de muerto, vasos de agua, mezcal, tequila, pulque o atole, cigarros e incluso juguetes para las almas de los niños. Todo esto se coloca junto a retratos de los difuntos rodeados de veladoras.





El altar o la ofrenda puede tener los siguientes elementos:

- Retrato de la persona: que nos visitara

- Una estampa de las Ánimas del Purgatorio: es para pedir permiso provisional de salida por si acaso se encontrara ahí.

- Los doce cirios: algunas personas tiene la costumbre de colocarlos en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa

- Aparte de agua y sal.

- ¿Por qué la flor de Cempaxóchitl? su color representa la luz como los rayos del sol y al colocarla en forma de camino se le indica a las almas el rumbo por el cual se le guía a casa.

- Cruz de tierra: Para recordarle su fe, ya que el Miércoles de Ceniza se le dice la frase: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás", con lo que se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.

- Calabaza en tacha o dulce de calabaza: para bendecir las casas

- El agua que simboliza las oraciones que pueden calmar la sed de las ánimas del purgatorio y representa la fuente de la vida.

- Sal que simboliza la resurrección de los cuerpos por ser un elemento que se utiliza para la conservación.

- El incienso se pone para alejar al “Enemigo”

Pero ¿Es todo lo que debemos saber? Debemos pues ver su más profundo contenido desde el evangelio.



Todos santos y los fieles difuntos

El día de los santos difuntos y el día de muertos, tienen diferencias.

Los cristianos primitivos acostumbraban honrar a los mártires en el aniversario de su fallecimiento, sin embargo, su número llegó a ser tal que todos los día había mártires que venerar. Ante tal situación la iglesia católica entre 609-610 por mandato del Papa Bonifacio IV consagró el panteón de Roma a todos los mártires y les otorgó una fecha para su veneración. El Papa Gregorio III, en el siglo IX, consagró una capilla de la basílica de san Pedro a todos los mártires disponiendo el día 1 de noviembre para su culto. Su sucesor, Gregorio IV, extendió esta festividad por toda la iglesia.

La celebración de todos santos tal como la conocemos, fue instituida por el Papa Urbano IV en el siglo XIII. Desde entonces los católicos dedican el día de todos santos a aquellos santos cuyas fiestas no se celebraron y a los que no tienen un día para ser venerados.

Los católicos dedican el 2 de noviembre, día de los fieles difuntos, a orar por los católicos devotos que han fallecido, en especial, por los que se encuentran en el purgatorio.

Fieles difuntos: 2 de noviembre

Desde la antigüedad se honraba su recuerdo y se ofrecen oraciones y sacrificios por ellos. Cuando una persona muere, ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios. A estas oraciones se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa por los difuntos. Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios. "No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos". Nuestra oración por los muertos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión a nuestro favor. Los que ya están en el cielo interceden por los que están en la tierra para que tengan la gracia de ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna.

Para aumentar las ventajas de esta fiesta litúrgica, la Iglesia ha establecido que si nos confesamos, comulgamos y rezamos el Credo por las intenciones del Papa entre el 1 y el 8 de noviembre, “podemos ayudarles obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados”. (CEC 1479)

Para mucha gente la celebración se reduce a visitar la tumba de sus seres queridos, reunirse en familia y hacer una comida juntos. Hay quienes han mezclado tradiciones cristianas con prácticas ancestrales que traen sus orígenes en religiones paganas, anteriores a la evangelización; algunos creen que los difuntos vuelven ese día y comen los alimentos que preferían cuando estaban en vida; por eso los parientes llenan las tumbas con platillos que, según dicen, serán degustados por los difuntos. Esta convicción es contraria a nuestra fe cristiana, pues sabemos que quienes han dejado este mundo ya no están sujetos a las necesidades corporales de esta vida terrena, para nosotros quizás es una necesidad emotiva, valida pero en ellos la VIDA es permanente. Debemos pues entender que la celebración del día de Muertos es más bien una celebración de VIDA para el Cristiano, de esperanza, e iluminarla con esta convicción.

Es necesario iluminar con la auténtica doctrina evangélica esta celebración, para darle todo su rico significado eclesial. El Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que quienes han muerto en gracia de Dios, pero sin estar plenamente purificados, ya están seguros de su salvación eterna, pero después de su muerte son sometidos a una purificación espiritual para que alcancen la santidad necesaria y puedan entrar al gozo celestial.



Esta convicción ha ido propiciando la práctica de la oración por los difuntos; ya en los comienzos del cristianismo la Iglesia recordaba la memoria de los que “nos han precedido en el signo de la fe y duermen ya en Cristo” y ha ofrecido sacrificios por ellos, especialmente el sacrificio de la Eucaristía. El magisterio eclesiástico también recomienda ofrecer indulgencias, limosnas y sacrificios a favor de nuestros hermanos que han muerto y que tienen necesidad de purificarse para entrar en el cielo.





En las celebraciones litúrgicas por los difuntos se manifiesta claramente el sentido cristiano de la muerte, iluminada por la Muerte y Resurrección de Cristo. Aunque las formas culturales de celebrar el “día de muertos” sean tan variadas, siempre debe quedar claro el carácter pascual de la muerte del cristiano, la esperanza en la Resurrección y el sentido de la comunión con el difunto, particularmente mediante la oración.

La colocación de los Altares de muertos no debe ser reducido a una manifestación de cultura popular, folklore o creatividad artística en la que propiamente está ausente cualquier referencia religiosa. Sí bien no tiene un significado moral negativo, debemos evitar aspectos que den origen a prácticas supersticiosas, mágicas, fatalismo, inmersos en temores infundados y a ritualismos pseudoreligiosos. La mejor manera de ayudar a nuestros difuntos que todavía tienen que purificarse es la `participación en el Sacrificio Eucarístico. ( Cfr. Mon s.José G. Martín Rábago)



Para el Altar hay una sugerencia evangelizada

El altar de muertos en nuestros días, tiene y se le debe dar un sentido profundamente cristiano, pues simboliza la muerte y la vida en Cristo Jesús y la esperanza en la Resurrección. Lo podemos colocar en un lugar de nuestra casa, de la siguiente manera (en cada parte de México es distinto el altar de nuestros debido a su cultura y tradiciones):

1. Se hace un camino desde la casa hasta el altar con semilla de pipián o los pétalos de flor de Cempazúchitl recordándonos que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Jn. 14, 6. La siembra de la flor de Cempaxúchitl (Cempoal significa el número 20 que es el número sagrado de la vida y zúchitl flor: aún así se le conoce como la flor de los 400 pétalos) se realizaba el día 16 de junio, fiesta de la Virgen del Carmen (intercesora de las animas del purgatorio) y se cosecha en las vísperas del día de muertos 1 y 2 de noviembre. Esta flor no se acaba, se seca pero siempre se mantiene firme, por eso, esta flor es la vida sagrada: cuando se seca ella misma sirve como semilla para dar vida. La celebración de muertos es la plenitud de la vida. Por eso es importante que las flores de los altares o de las coronas sean naturales, no de plástico porque lo natural nos recuerda que hay vida y esperanza.

2. El arco de palmas verdes, es la puerta, la entrada al Paraíso o la Iglesia (similar al día de ramos, en el norte y en Veracruz con la tradición e las ramas se recuerda también). En cada arco tiene 7 canastitas llenas de dulces (cocadas, alfajores, tintines, jamoncillo) que son los 7 Sacramentos: son las gracias que sostiene a la Iglesia y riquezas del encuentro con Dios.

3. La luz de las velas, es la luz de Cristo que nos fue entregada en el bautismo y en la confirmación. El que nos ilumina en nuestra vida con su palabra pues es Él “luz del mundo; “el que lo siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” Jn. 8, 12.

4. Al centro se pone un Cristo, como símbolo de la pasión y muerte.



5. El pan de muerto nos recuerda las palabras de Jesús: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que Yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. Jn. 6, 50 - 51.





6. El vaso con de agua significa la regeneración del bautismo y Jesús mismo le dijo a la Samaritana: “todo el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna." Jn. 4, 14.

7. Los manjares (mole, tamales, hojaldras, buñuelos, jamoncillos, atoles, dulces, pepitorias, alfajores, etc.) es el banquete de manjares suculentos preferidos por el difunto.

8. Los utensilios son para recordar la actividad del difunto.

9. La ropa es revestirse de su nueva dignidad que desde el bautismo, se participa de la vida divina como hijo de Dios revestidos de Cristo, hasta la vida eterna.

10. El incienso o copal significa la participación de la vida divina.

Y no olvidemos la petición de los niños, que con su caja de cartón piden su "calaverita" como signo de caridad a ellos que colectan dinero para su ofrenda (o para sus dulces) así es como recordamos a los que se adelantaron al Reino Eterno.

De esta forma, a una realidad pagana se le da el sentido cristiano, es por eso que debemos recordar a los muertos no con tristeza sino con alegría, la misma alegría con la que están gozando de este banquete que nunca se acaba: el retorno glorioso a Dios Padre.



(Gracias a.....CC, CEM, Historia de México, Catholicnet y otras)

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domingo, 30 de octubre de 2016

Reflexiona en tu vida, etapa por etapa....


Aportacion de: Ben Ayala
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Números 33 tal vez sea un capítulo de la Biblia que leemos sin reflexionar en lo que dice. Al parecer, es solo una larga lista de lugares por donde peregrinaron los israelitas desde Ramesés, en Egipto, hasta los campos de Moab. Sin embargo, seguramente es importante porque es la única porción de Números con estas palabras: «Moisés escribió sus salidas conforme a sus jornadas por mandato del Señor» (v. 2).

¿Por qué guardar un registro de estas cosas? ¿Podría ser para que los israelitas que dejaban el desierto pudieran pensar en los 40 años de peregrinación y recordar la fidelidad de Dios en cada etapa?

Imagino a un padre israelita sentado junto a una fogata recordando con su hijo: «¡Nunca me voy a olvidar de Refidim! Estaba muerto de sed, y solo había arena por todos lados. Entonces, Dios le dijo a Moisés que golpeara una roca con su vara. Pensé que sería inútil, pero, ante mi sorpresa, ¡brotó agua de la piedra! Y miles bebimos y no tuvimos más sed» (ver Salmo 114:8; Números 20:8-13; 33:14).

Entonces, ¿por qué no intentarlo?

Reflexiona en tu vida, etapa por etapa, y recuerda todas las formas en que Dios te ha demostrado su fidelidad y amor.

Oremos:

"Señor, gracias por todas tus bendiciones. Que pueda recordarlas una por una y reflexionar en tu bondad permanente en cada etapa de mi vida, Amen"

La fidelidad de Dios 
se extiende a todas las generaciones.

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Hno. Ben Ayala

sábado, 29 de octubre de 2016

¿Deseas Información importante sobre el Halloween?


Aportacion de: Ben Ayala

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” Efesios 6: 12

Debemos conocer cuales son las artimañas mas usadas por Satanás, ya que el es experto en disfrazar cosas nocivas en inofensivas. No caigamos en la trampa del enemigo, un ejemplo es la celebrada fiesta de halloween.

¿En qué consiste la tradición de la celebración llamada Halloween? En realidad la celebración llamada halloween es el día más satánico en el calendario pagano.


Durante la celebración de halloween, los niños, jóvenes y adultos se visten de brujas, duendes, fantasmas, pequeños demonios, y adivinos. Todos estos son representantes del reino de las tinieblas. Los juegos jugados durante halloween promueven miedo en los niños y se basan en casas tenebrosas llenas de telas de araña, sangre, esqueletos, gatos negros, murciélagos, y cuartos oscuros.

Satanás ha ganado la aprobación para la celebración de esta fiesta haciéndola una “tradición”. Una vez algo se convierte en una tradición, las generaciones futuras no cuestionan los orígenes, sino que siguen la celebración simplemente porque es “parte de la tradición”. Marcos 7:13

¿Quién más celebra halloween?

Los satanistas celebran la noche de halloween como el día más “santo” en su calendario, donde se insta a las sectas satánicas a ofrecer sacrificios humanos y animales al demonio (¡lo que se desea es sangre!).

¿De dónde vino la celebración de halloween?

Las primeras celebraciones de halloween NUNCAfueron llevadas a cabo por la iglesia, sino por los sacerdotes de una orden llamada Druida. La celebración de halloween se hacía en honor a Samhain, el “señor de la muerte”, y sus demonios, cuyo festival caía el 1 de noviembre.

¿Cuál es la responsabilidad de todo creyente?

Como padre creyente, usted tiene la responsabilidad de no permitir a sus niños que sean expuestos a una celebración, que si bien tiene la intención primaria de honrar a los muertos, es también usada por grupos paganos para celebrar sus ritos satánicos. Lo que puede parecer a sus niños como juegos inofensivos pueden convertirse en grandes casos de trasferencias de espíritus . Esa noche hay más espíritus inmundos en los aires que ningún otro día del calendario.

¿Qué repercusión podría tener halloween en la vida de los cristianos?

La celebración introduce a los niños en ritos. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, entre otras , también se le introduce al virtual envolvimiento con ritos ocultistas en el futuro.

Cuando las cosas de Satanás parecen normales para los niños, ¿Qué esperanza tenemos de que en el futuro estos niños puedan discernir apropiadamente entre el bien y el mal? Es ese pequeño paso que puede echar a perder la vida espiritual de nuestros hijos al ser introducidos a prácticas ocultistas.

¿Cómo atacar al Enemigo?

  • No participando de fiestas paganas o celebraciones a dioses paganos.
  • Viviendo una vida santa y agradable delante de Dios.
  • Teniendo un habito diario de oración y lectura de la Palabra de Dios.
  • Congregándose y sirviendo.
  • Siendo diferente saliendo del montón, es decir ser una persona punta de lanza.
  • Desechando de nuestro hogar, trabajo o etc todo aquello que es una insinuación a lo satánico.

¡¡DILE NO AL HALLOWEEN ....
Y A TODO AQUELLO QUE ALABE AL ENEMIGO!!

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jueves, 27 de octubre de 2016

Tenemos que prestar atención a la tarea principal de El Espíritu Santo...

Aportacion de: Ben Ayala
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Hace años, durante mis primeros pasos en la vida cristiana, fui asaltado por un insoportable pregunta: “¿He pecado contra el Espíritu Santo?”. Esta pregunta aterradora estaba consumiendo mi alegría de vivir, para servir a Dios, para mí imaginar en el cielo con la Iglesia de Cristo. Incluso pensé que jamás podrían salvarse y vivir eternamente con Dios.(Apocalipsis 12:10)

No tengo ninguna duda de que el diablo está detrás de esta opresión. Sin embargo, además de los ataques del enemigo, no puedo olvidar que hay una multitud de cristianos que, por diversas circunstancias, no tratan de comprender más profundamente las Escrituras.

Lo que viene a ser el pecado imperdonable? En Marcos 3:29, Jesús dice: “El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene perdón para siempre, ya que es reo de juicio eterno.” palabra blasfemia definido como la decisión deliberada de desafiar a Dios y todo lo que hace.


Para saber si cometemos el pecado imperdonable, tenemos que prestar atención a la tarea principal del Espíritu: “el Espíritu Santo convencerá al mundo de pecado, justicia y juicio” Juan 16.8.

El Espíritu nos convence de nuestra naturaleza de pecado, nos lleva a la conversión a Cristo. Sin embargo, si le damos la espalda a Él, “…Es imposible ser renovados en el arrepentimiento…” leemos Hebreos 6:4-8

Así que si usted piensa y se preocupa sobre el pecado contra el Espíritu Santo, sólo el hecho de que usted este preocupado (a) es una evidencia consistente de que NO ha cometido el pecado imperdonable

“Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios” 1 Juan 3:19-21

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Hno. Ben Ayala

miércoles, 26 de octubre de 2016

No todos podemos hablar abiertamente de Cristo....


Aportacion de: Ben Ayala

Hace poco, fui a la tienda de una costurera para que me reparara algunas prendas de vestir. Cuando entré, me animó ver algunas cosas colgadas en la pared. Un cartel decía: «Nosotros podemos reparar ropa, pero solo Dios puede reparar tu corazón». Cerca, había un cuadro de María Magdalena llorando angustiada cuando el Cristo resucitado estaba por revelársele. Otro cartel preguntaba: «¿Necesita oración? Oraremos por usted».

La dueña me dijo que tenía la tienda desde hacía quince años. «Estamos sorprendidos de cómo el Señor ha obrado mediante estas expresiones de fe que hemos colocado. Hace un tiempo, una persona aceptó a Cristo aquí mismo. Nos maravilla ver obrar a Dios». Le dije que yo también era creyente y la felicité por hablarles de Cristo a otros en su lugar de trabajo.

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No todos podemos hablar abiertamente de Cristo donde trabajamos, pero sí podemos encontrar formas creativas y prácticas de mostrar a otros amor, paciencia y bondad inesperados. Desde que salí de esa tienda, he estado pensado en diversas maneras de poner en práctica la declaración del Señor: «Vosotros sois la luz del mundo» (Mateo 5:14).

Oremos:
"Señor, ayúdame a descubrir maneras prácticas de reflejar tu luz en mi vida para alumbrar espiritualmente los lugares que frecuento, Amen"

Dios derrama su amor en nuestro corazón 
para que fluya hacia los demás.
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Hno. Ben Ayala

domingo, 16 de octubre de 2016

Motivados a seguir trabajando bien.

Aportacion de: Ben Ayala

Aqui en mi pueblo natal (Jacona, Michoacan, Mexico) recientemente conoci a la hija de una amiga a la que no veia por mas de dos decadas, a la linda niña (como su madre) le encanta leer. Si lee más libros de los que se le exigen en la escuela, recibe un certificado como premio. Ese pequeño estímulo la motiva a seguir trabajando bien.
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Cuando Pablo les escribió a los tesalonicenses, no los incentivó con premios, sino con palabras de ánimo: «hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más» (1 Tesalonicenses 4:1).

Estos cristianos agradaban a Dios con sus vidas, y Pablo los alentaba a seguir viviendo cada vez más a la semejanza de Él.

Tal vez, tú y yo estemos haciendo lo mejor que podemos para conocer, amar y agradar a nuestro Padre. Tomamos las palabras de Pablo como un incentivo para seguir avanzando en la fe.

Pero hay algo más:
  • ¿A quién podríamos animar hoy con las palabras de Pablo? 
  • ¿Te viene a la mente alguien que sigue diligentemente al Señor y procura agradarlo? 

Escríbele una nota o llámalo por teléfono, y anima a esa persona a seguir firme en su travesía de fe con el Señor. 

Lo que digas quizá sea lo que necesite para continuar siguiendo y sirviendo a Cristo.

Oremos:

"Querido Señor, 
gracias por alentarme por medio de tu Palabra 
a seguir viviendo para ti, Amen"

Anima hoy a alguien a seguir viviendo para Dios.

Hno. Ben Ayala

sábado, 15 de octubre de 2016

Señor, ayúdanos a descartar lo que nos deja vacíos y sedientos..


Aportacion de: Ben Ayala

En algunas partes del mundo, es difícil encontrar agua potable. Por eso, una organización llamada Water Is Life [El agua es vida] desarrolló un recurso maravilloso: «El libro bebible». 
¡El papel del libro está recubierto de nanopartículas de plata que filtran casi el 99.9% de las bacterias perjudiciales! 
Cada hoja arrancada puede usarse una y otra vez para filtrar hasta 100 litros de agua a un costo de solo unos pocos centavos.

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La Biblia es también un libro inusualmente «bebible». En Juan 4, leemos sobre una clase particular de sed y un tipo de agua especial. 

La mujer junto al pozo necesitaba mucho más que saciar su sed física con un líquido limpio y transparente. Estaba desesperada por conocer a la Fuente de «agua viva»; necesitaba la gracia y el perdón que solo Dios puede dar.

La Palabra de Dios es el libro «bebible» supremo que señala al Hijo de Dios como la única fuente de «agua viva». Aquellos que acepten el agua que Jesús ofrece disfrutarán de «una fuente de agua que salte para vida eterna» (v. 14).

Hermanos, Hermanas...oremos:

"Señor, anhelamos la satisfacción que solo tú puedes dar. Ayúdanos a descartar lo que nos deja vacíos y sedientos, y cambiarlo por la satisfacción del agua viva que tú ofreces, Amen"

Jesús es la única fuente de agua viva.

Hno. Ben Ayala

jueves, 6 de octubre de 2016

Dios: Su Amor y Su Ira.


Aportacion de: Ben Ayala
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“Jesús fue pacificador a lo largo de su ministerio terrenal. No se fue por ahí matando a los que se oponían a él. Incluso les dijo a sus discípulos:

“Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen." (Mateo 5:44)

Pero al leer el Antiguo Testamento, Dios ordenó la matanza de naciones enteras. Esos dos enfoques parecen polos opuestos.

¿Cambió Dios de ser más cariñoso y tolerante? 


Buena pregunta.

Por un lado, el Señor mandó a los israelitas: “No matarás”. (Éxodo 20:13) Este mandamiento prohibió cualquier homicidio ilegítimo.

Por otro lado, Dios ordenó a su pueblo: “Pero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida, sino que los destruirás completamente…”. (Deuteronomio 20: 16-18)

Este fue un ejemplo de la matanza legal como un acto de juicio divino de Dios contra el pecado.

No hay duda de que el Señor desató su ira contra los pecados de los cananeos. Al participar en prácticas como el incesto, el adulterio, la homosexualidad y la bestialidad, que va a provocar a su creador.


Aquí hay dos cosas que debemos recordar acerca de Dios: 
  1. La ira de Dios es mucho mayor que la ira del hombre hacia el pecado, y 
  2. El amor de Dios es mucho más grande que el amor del hombre para los demás.

¿Cómo respondió Dios a nuestra maldad? 

  • Afortunadamente, envió a su único Hijo para tomar nuestro lugar en la cruz. Jesús sufrió el dolor y el castigo que merecíamos usted y yo pagar.

Usted puede decir: “No merezco que pagaran por mis pecados.”

El amor de Dios es un millón de veces más grande que el amor del hombre. Los padres terrenales no enviarían a su único hijo a morir para salvar a 10 criminales. Simplemente no ocurriría.

¿Por qué Dios envió a su único Hijo a la cruz? para mostrar su amor por nosotros, así como su juicio contra el pecado. 

La justicia de Dios exige que sean castigados los infractores, y el Padre dispuso que el perfecto sacrificio de su Hijo expiara nuestros pecados. Jesús llevó el castigo por nuestros pecados ” de una vez por todas.” (Romanos 6:10; 1 Pedro 3:18)


“El castigo de nuestra paz fue sobre él.” (Isaías 53: 5)

Dios no cambia.

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.” (Hebreos 13: 8)

El Amor de Dios es mucho más profundo, la ira de Dios contra el pecado es también mucho más fuerte.

Usted está en uno de los dos barcos o "situaciones" en este mismo momento:
  1. Está “acumulando ira”?, o 
  2. Reposando en la misericordia, la gracia y el amor de Jesucristo por confiar en él como su Salvador?.



Hay una manera de escapar de la ira de Dios contra el pecado, 
y estar bajo su gracia y la protección eterna :

“Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo.”

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Hno. Ben Ayala

martes, 4 de octubre de 2016

Cristo nos impulsa para que avancemos.


Aportacion de: Ben Ayala
El Monte Tianmen, en China, es considerado una de las montañas más hermosas del mundo. Para ver sus elevadísimos acantilados en todo su glorioso esplendor, hay que tomar el teleférico Tianmen Shan, que recorre una distancia de 7.455 metros (4,5 millas). Es asombroso que este teleférico pueda cubrir semejante trayecto y subir laderas tan empinadas sin un motor interno. Sin embargo, asciende seguro a esas enormes alturas al mantenerse firmemente sujeto a un cable movido por un motor poderoso.
* * * * * *
En nuestra travesía de la fe, ¿cómo podemos terminar la carrera y proseguir «a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús»? (Filipenses 3:14).

Como el teleférico, nos mantenemos aferrados firmemente a Cristo. Esto es lo que quiso decir Pablo al indicar: «estad así firmes en el Señor» (4:1). 

  • Los recursos no están en nosotros, sino que dependemos por completo de Cristo, quien nos impulsa para que avancemos. 
  • Él nos llevará a superar los desafíos más grandes y nos guiará seguros hasta el hogar celestial.

Cerca del final de su vida terrenal, el apóstol Pablo declaró: «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (2 Timoteo 4:7). 

Tú también puedes hacerlo. 
Simplemente, 
mantente tomado de Cristo firmemente.

Oremos: "Señor, gracias porque nunca sueltas mi mano, Amen"

Guardar la fe significa :
confiar en que Dios te cuidará fielmente.

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Hno. Ben Ayala