Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Thursday's Passover, Last Supper - Holy Week - Thursday - Day 5


Our Walk through Holy Week takes a somber turn on Thursday.

From Bethany Jesus sent Peter and John ahead to the Upper Room in Jerusalem to make the preparations for the Passover Feast. That evening after sunset, Jesus washed the feet of his disciples as they prepared to share in the Passover.

By performing this humble act of service, Jesus demonstrated by example how they were to love one another.

Today, many churches practice foot-washing ceremonies as a part of their Maundy Thursday services.

Then Jesus shared the feast of Passover with his disciples saying, "I have been very eager to eat this Passover meal with you before my suffering begins. For I tell you now that I won't eat this meal again until its meaning is fulfilled in the Kingdom of God." (Luke 22:15-16, NLT)

As the Lamb of God, Jesus was about to fulfill the meaning of the Passover by giving his body to be broken and his blood to be shed in sacrifice, freeing us from sin and death. During this Last Supper, Jesus established the Lord's Supper, or Communion, instructing his followers to continually remember his sacrifice by sharing in the elements of bread and wine:

"And he took bread, and when he had given thanks, he broke it and gave it to them, saying, 'This is my body, which is given for you. Do this in remembrance of me.' And likewise the cup after they had eaten, saying, 'This cup that is poured out for you is the new covenant in my blood.' " (Luke 22:19-20, ESV)

Later Jesus and the disciples left the Upper Room and went to the Garden of Gethsemane, where Jesus prayed in agony to God the Father. Luke's Gospel says "his sweat became like great drops of blood falling down to the ground." (Luke 22:44, ESV)

Late that evening in Gethsemane, Jesus was betrayed with a kiss by Judas Iscariot and arrested by the Sanhedrin. He was taken to the home of Caiaphas, the High Priest, where the whole council had gathered to begin making their case against Jesus.

Meanwhile, in the early morning hours as Jesus' trial was getting underway, Peter denied knowing his Master three times before the rooster crowed.

Read More: Scripture Reference: 


Bendiciones para el Pueblo de la Iglesia de Dios!

"Apoya a Este Ministerio" Agradecemos a : rbclatino[dot]org -and- odb[dot]org
 Comparte y Sigue a el Pastor RB en: www.facebook.com/roberto.bonillacea


Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...