¡Para Dios no hay nada imposible! (Lucas 1:37) Cuando nuestras fuerzas se acaban y la esperanza parece desaparecer, es esencial recordar una verdad: ¡Dios es poderoso! Él no se limita a las circunstancias ni se rinde a los diagnósticos ni a los informes. Él es el Creador del cielo y de la tierra, el Señor de lo imposible, el que transforma el caos en bendición y el luto en canto de victoria. Muchas veces dejamos que el miedo y la duda eclipsen la grandeza de Dios. Miramos nuestros problemas y olvidamos mirar el tamaño de nuestro Dios. Pero la Biblia está llena de historias que nos recuerdan su poder. Él abrió el mar para que el pueblo de Israel pudiera cruzar. Derribó los muros de Jericó con un solo toque de trompeta. Dio a David la victoria sobre Goliat. Resucitó a Lázaro, aun cuando todo parecía perdido. Este mismo Dios todavía hace maravillas hoy. No importa lo que estés enfrentando, una enfermedad, una crisis financiera o un sueño aparentemente muerto. Dios tiene el poder de restau...
Los tropiezos en la vida del líder - Es necesario aprender a manejar la adversidad La alegría del pastor jamás se debe ver diezmada pese a que, cuando el saluda a ciertos hermanos de la congregación con una sonrisa de oreja a oreja, se encuentra con respuestas frías y expresiones negativas que no van hacía otra cosa que decir, sin palabras: Aquellos dicen: “¿Para qué nos saluda si no queremos ni le vamos a contestarle”. No dudo que el pasar malos momentos y en es más probable que en más de una ocasión usted también haya sentido el deseo de no hacerlo de nuevo. Pero usted es el pastor. Y aquellos esperaban que los saludara; de lo contrario hubiesen socializado entre los creyentes que “El pastor no se dignaba mirarlos”. Una situación que bien acompasa con un refrán popular en Latinoamérica: “Palo por que bogas, palo por que no bogas”, al aludir a los duros tratos de los capataces a los esclavos en los períodos de colonización, quienes buscaban el menor pretexto para descargar su ira...