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Tránslate / Traducción

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...
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Dios puede ayudarte a elegir bien

Encomienda al SEÑOR tu camino; confía en él, y él hará. (Salmo 37:5) Tomar decisiones no es siempre fácil. En muchos momentos de la vida nos encontramos con encrucijadas que requieren sabiduría, discernimiento y valentía. En esos momentos es bueno recordar que Dios está dispuesto a ayudarnos. Eso puede marcar la diferencia. Él no nos creó para caminar solos ni para tomar decisiones basadas únicamente en nuestro propio entendimiento. Dios sabe todas las cosas. Él ve más allá de lo que nosotros podemos ver, y por eso confiar en él es la mejor manera de tomar buenas decisiones. Cuando buscamos la dirección de Dios en oración, con un corazón humilde y sincero, él nos guía, aunque sea de manera sutil. A veces usa su Palabra. Otras veces nos habla a través de personas, circunstancias o incluso a través de la paz en nuestros corazones. También es importante alinear nuestra voluntad con la voluntad de Dios. Lo que queremos no siempre es lo que él quiere para nosotros. Esto no significa que Dio...

No sea como yo quiero, sino como quieres tú

En Mateo 26:36-39, vemos a Jesús en el huerto de Getsemaní, pasando por uno de los momentos más difíciles de su vida. Jesús se alejó de los discípulos y, muy angustiado, oró al Padre: Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: «Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.» (Mateo 26:39) Este pasaje nos enseña lecciones importantes para recordar al comenzar el día. Primero, vemos que, incluso Jesús, el Hijo de Dios, enfrentó momentos de dolor e incertidumbre. Nos recuerda que no estamos solos en nuestras dificultades. Podemos contarle a Dios nuestras preocupaciones, miedos y ansiedades, tal como lo hizo Jesús. Dios quiere que compartamos todo con él porque somos importantes para él. Pero lo que marca la diferencia es la actitud de Jesús al decir: “pero no sea como yo quiero, sino como tú quieres”. Nos muestra que debemos confiar en el plan de Dios, incluso cuando enfrentamos desafíos. Al comenzar el día, podemos seg...

Nada se compara con lo que ha de venir

De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros. (Romanos 8:18) No es fácil atravesar el largo camino de la vida. Habrá momentos buenos y alegres, pero también llegarán momentos de luto, de dificultad y sufrimiento. Pero una cosa es cierta: ¡ningún momento difícil se compara con lo que ha de venir! Pablo tenía autoridad para escribir estas palabras. A través de su vida podemos constatar que ninguna dificultad o sufrimiento se comparó con lo que él experimentó de Dios. Todo dolor se convirtió en galardón y Pablo está hoy en la gloria donde también estaremos un día. Dios ha preparado la alegría eterna de que estemos a su lado, pero también nos preparó grandes bendiciones que están siendo reveladas desde ya en la tierra. Andar de "fe en fe y de gloria en gloria" es así. Todos los momentos difíciles son transitorios y todo contribuye para nuestro bien, sea para el crecimiento de nuestra fe o para que el nombre...

Mira a Jesús

Como dirigen los esclavos la mirada hacia la mano de su amo, como dirige la esclava la mirada hacia la mano de su ama, así dirigimos la mirada al Señor nuestro Dios, hasta que nos muestre compasión. (Salmo 123:2) Cuando parece que tu vida se está cayendo en pedazos, no es bueno depositar tu confianza en cosas pasajeras y arriesgadas que pueden desilusionar. Los recursos de la vida - sean personas, oportunidades o dinero - pueden ayudar, pero no son totalmente fiables ni resolverán tus problemas. La verdad es que si Dios no fuera tu ayudador, probablemente vivirías condicionado por lo que ves. Mirar las circunstancias de la vida puede causarte miedo, duda o desesperación. Necesitas enfocarte en la persona correcta: ¡Jesús! Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. (Hebreos 12:2) Tu vida tendrá sentido y...

Dios es tu escudo

¡Sálvame, Señor mi Dios, porque en ti busco refugio! ¡Líbrame de todos mis perseguidores! (Salmo 7:1) Este texto nos recuerda la importancia de buscar refugio en el Señor en medio de las adversidades de la vida. En tiempos de persecución y desafíos, podemos confiar en que nuestro Dios es un escudo protector, listo para salvarnos. Él es nuestra fortaleza y en él encontramos consuelo y seguridad. La petición del salmista refleja la certeza de que, refugiándonos en Dios, encontraremos la salvación. Él es la fuente de nuestra redención y el libertador de nuestros problemas. En nuestros propios momentos de angustia, podemos elevar nuestro corazón a él, sabiendo que él es fiel para escuchar y responder a nuestras súplicas. Por lo tanto, estamos invitados a creer en esta promesa, a confiar plenamente en el Señor en todo momento. Fortalezcamos nuestra fe, refugiándonos en la gracia y el amor de Dios, confiados en que él es capaz de liberarnos de toda persecución que pueda surgir en nuestro cam...

Nuestro Dios es poderoso

¡Para Dios no hay nada imposible! (Lucas 1:37) Cuando nuestras fuerzas se acaban y la esperanza parece desaparecer, es esencial recordar una verdad: ¡Dios es poderoso! Él no se limita a las circunstancias ni se rinde a los diagnósticos ni a los informes. Él es el Creador del cielo y de la tierra, el Señor de lo imposible, el que transforma el caos en bendición y el luto en canto de victoria. Muchas veces dejamos que el miedo y la duda eclipsen la grandeza de Dios. Miramos nuestros problemas y olvidamos mirar el tamaño de nuestro Dios. Pero la Biblia está llena de historias que nos recuerdan su poder. Él abrió el mar para que el pueblo de Israel pudiera cruzar. Derribó los muros de Jericó con un solo toque de trompeta. Dio a David la victoria sobre Goliat. Resucitó a Lázaro, aun cuando todo parecía perdido. Este mismo Dios todavía hace maravillas hoy. No importa lo que estés enfrentando, una enfermedad, una crisis financiera o un sueño aparentemente muerto. Dios tiene el poder de restau...

Formación Pastoral (9. Adversidad)

Los tropiezos en la vida del líder - Es necesario aprender a manejar la adversidad La alegría del pastor jamás se debe ver diezmada pese a que, cuando el saluda a ciertos hermanos de la congregación con una sonrisa de oreja a oreja, se encuentra con respuestas frías y expresiones negativas que no van hacía otra cosa que decir, sin palabras:  Aquellos dicen: “¿Para qué nos saluda si no queremos ni le vamos a contestarle”. No dudo que el pasar malos momentos y en es más probable que en más de una ocasión usted también haya sentido el deseo de no hacerlo de nuevo. Pero usted es el pastor. Y aquellos esperaban que los saludara; de lo contrario hubiesen socializado entre los creyentes que “El pastor no se dignaba mirarlos”. Una situación que bien acompasa con un refrán popular en Latinoamérica: “Palo por que bogas, palo por que no bogas”, al aludir a los duros tratos de los capataces a los esclavos en los períodos de colonización, quienes buscaban el menor pretexto para descargar su ira...

Gracia que transforma

Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. (Colosenses 3:13) El perdón no es un sentimiento, es una decisión. Es un acto de obediencia y gracia reflejado en el amor de Cristo por nosotros. Cuando Pablo escribió a los Colosenses, no solo sugirió el perdón, sino que lo ordenó como un estilo de vida para aquellos que han sido alcanzados por la misericordia de Dios. Así como hemos sido perdonados, somos llamados a perdonar. Vivimos en un mundo donde las relaciones se descartan con facilidad y el dolor a menudo se cultiva con más celo que el amor. Pero el evangelio nos invita a un camino más alto: apoyarnos unos a otros. Esto significa que además de soportar, elegimos caminar juntos, con paciencia, humildad y compasión. Es reconocer que todos somos imperfectos y necesitamos de la misma gracia. Perdonar como el Señor perdonó es recordar que fuimos perdonados sin merecerlo, sin r...

Comenzando bien el día

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta. - Salmo 5:3 Muchas veces nos levantamos con prisas, tomamos un café corriendo y nos arreglamos para enfrentar un día más de batalla. Cuando por fin nos paramos a pensar, ya vamos camino al trabajo. Pero existe una forma más saludable de comenzar el día: ¡orando! Cuando oramos organizamos nuestra mente. Podemos compartir nuestras expectativas y objetivos del día con Dios. Así recibimos ánimo al despertarnos y nos será más fácil enfrentar el día con fe y determinación. El Señor oye nuestra oración. Él es fiel y nos quiere bendecir, guiarnos y marcar una diferencia en nuestros días. Crea el hábito de orar tan pronto te levantas. No tiene que ser algo largo sino un momento sincero con Dios donde puedas darle gracias por poder abrir los ojos y comenzar un nuevo día. ¡Buenos día, Papá! Haz una oración al levantarte agradeciendo a Dios por el comienzo del nuevo día y pidiendo ...