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Tránslate / Traducción

Viviendo como el Nuevo Templo

🏛️ Concepto Teológico El Antiguo Pacto / Antiguo Templo: La presencia de Dios estaba circunscrita (limitado o reducido) al Tabernáculo y luego al Templo de Jerusalén (Lugar Santísimo). El acceso estaba restringido al Gran Sacerdote. El Nuevo Pacto / Nuevo Templo: Jesús profetizó la destrucción del templo físico y su resurrección al tercer día ( Juan 2:19-21 ). Ahora Jesús es la piedra angular y los creyentes son las «piedras vivas» que forman la casa espiritual ( 1 Pedro 2:5 ). 🕊️ Bosquejo Título: «De Piedras y Paredes a Corazones Vivos: Viviendo como el Nuevo Templo» Cita Base: Efesios 2:19-22 y 1 Pedro 2:4-5 1. Introducción Gancho: Pregunta a la congregación: «¿Dónde habita Dios hoy?» A menudo decimos "la casa de Dios" para referirnos al edificio, pero la Escritura enseña algo mucho más profundo. Contexto: En la antigüedad, perder el Templo era perder el acceso a Dios. Pero Jesús vino a inaugurar un templo que no puede ser destruido por ningún ejército. 2. Puntos Principa...
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¿A quién quieres agradar?

¿Busco ahora convencer a los hombres, o a Dios? ¿Será que busco agradar a los hombres? Si yo todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo. (Gálatas 1:10) Esta es una pregunta que nos llega con fuerza: ¿a quién queremos realmente agradar? Vivimos en una época marcada por constantes expectativas, opiniones y presiones. Las redes sociales, el trabajo, la familia e incluso la iglesia pueden, sin darnos cuenta, impulsarnos hacia una vida guiada por el deseo de aprobación humana. Poco a poco, corremos el riesgo de moldear nuestras decisiones para ser aceptados, alabados o reconocidos. Jesús es el mayor ejemplo de alguien que vivió exclusivamente para complacer al Padre. En ningún momento buscó popularidad ni comodidad personal. Muchas de sus palabras confrontaron a líderes religiosos, multitudes e incluso a sus propios discípulos. Jesús sanó, enseñó y amó profundamente. Pero nunca comprometió la verdad para conservar seguidores. Incluso cuando esto lo llevó al rechazo,...

No te faltará nada

Teman al Señor, ustedes sus santos, pues nada les falta a los que le temen. Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta. (Salmo 34:9-10) Por fe, nada de lo que realmente necesites te faltará. Dios ejerce su cuidado y su provisión aun en los tiempos más difíciles de nuestras vidas. Recuerda que en los días más sombríos el sol continúa brillando tras las nubes. No lo vemos, pero sigue brillando... Así mismo, aunque nuestros ojos no lo pueden ver, Dios continúa en su santo trono en el cielo, todo lo ve y lo puede hacer. Él está también a tu lado, solo tienes que creer. Él es bueno y sustenta a aquellos que confían y descansan en él. El pueblo de Israel, cuando se encontraba en el desierto, se quejó de la falta de variedad de comidas que tenían - algo que no les había faltado en Egipto. Pero disfrutaba diariamente de agua y del maná, el pan del cielo que Dios le enviaba. Ellos se olvidaron de agradecer por lo que ya tenían, que aquella fase en...

No dejes que el pecado te aleje de Dios

Lo único que nos aleja de Dios es el pecado. Así como el aceite y el agua no se mezclan, Dios no se mezcla con el pecado. Cuando andamos en error nos alejamos de la presencia de Dios. Es como si no quisiéramos su presencia. Dios se preocupa por ti, pero debes arrepentirte para que él comience a actuar. Por eso es tan importante el arrepentimiento, porque nos permite acercarnos más al Padre. ¡No permanezcas en el pecado, arrepiéntete, vuelve a los brazos del Señor! Él te ama de verdad. No permitas que el pecado te aleje de Dios Arrepiéntete de tus pecados, ese es el primer paso para acercarte a Dios. Después de arrepentirte, busca su presencia, ¡santifícate! Aprende de tus errores, reflexiona sobre tus acciones. Eso te ayudará a no cometer los mismos errores. Para orar: Señor Dios, tú eres un Padre amoroso, y sé que quieres que permanezca cerca. Quiero esforzarme y volver a tus brazos. Perdóname, limpia mi corazón. En el nombre de Jesús, amén.

Un amor que nos sustenta

Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra. (2 Tesalonicenses 2:16-17) En 2 Tesalonicenses 2:16-17 se nos recuerda el amor incondicional que Dios nos ha dado, un amor que nos sostiene en medio de las tormentas. La gracia de Dios nos motiva a hacer el bien, tanto con nuestras acciones como con nuestras palabras. ¡Busquemos siempre que todo lo que digamos esté lleno de amor y bondad! Cuando nos sentimos débiles o tenemos dudas, debemos recordar que Dios nos ama y nos cuida. Permitamos que el Espíritu Santo nos dé fuerzas para seguir el camino correcto, incluso cuando las cosas sean difíciles. Mostremos el amor de Cristo en todo lo que hacemos, inspirando a otros a buscar la verdad y la justicia. Esforcémonos para que nuestras vidas sean un ejemplo del poder del Evangelio, llevando esperanza y consuelo a todos los que nos rodean...

Encuentra fuerza y consuelo en Cristo

Pues, así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo. (2 Corintios 1:5) Las inspiradoras palabras de ese verículo nos recuerdan que, así como compartimos los sufrimientos de Cristo, también experimentamos alivio y consuelo a través de él. En nuestro camino de fe, podemos enfrentar dificultades, dolores y desafíos, pero estas aflicciones no son en vano. Así como Cristo sufrió por nosotros, nuestros propios sufrimientos pueden encontrar significado y propósito en su gracia. No estamos solos cuando enfrentamos momentos de dolor. El consuelo de Cristo fluye en nuestros corazones, alivia nuestros dolores y nos recuerda que él está con nosotros cada paso del camino. Él conoce nuestras cargas y nos ofrece descanso. Su amor inquebrantable nos sostiene, nos fortalece y nos guía a través de las tormentas. Encuentra consuelo en la verdad de que, así como los sufrimientos de Cristo por nosotros fueron muchos, su consuelo s...

El Vestuario Diario: Adornando el Evangelio

Título: Las Vestiduras Espirituales de la Iglesia Texto Base: Isaías 61:10 | Colosenses 3:12-14 Introducción En el mundo natural, la ropa dice mucho de una persona: revela su profesión, la ocasión en la que se encuentra o incluso su identidad. Un policía lleva uniforme para mostrar autoridad; una novia viste de blanco para señalar un día especial. De la misma manera, la Biblia utiliza constantemente la imagen de la vestimenta para hablar de nuestra condición espiritual. Como Iglesia de Dios, no nos presentamos ante el mundo ni ante el Señor de cualquier manera. Hoy nos preguntaremos: ¿Qué vestiduras lleva puestas la Iglesia hoy? I. Las Vestiduras de la Salvación: El regalo de Dios "En gran manera me gozaré en Jehová... porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia..." — Isaías 61:10 El cambio de ropa: Antes de conocer a Cristo, nuestras mejores obras eran como «trapos de inmundicia» (Isaías 64:6). No podíamos limpiarnos por nuestro propio esfuerz...

Una oración maravillosa en medio del dolor

Jabés fue más importante que sus hermanos. Cuando su madre le puso ese nombre, dijo: «Con aflicción lo he dado a luz». Jabés le rogó al Dios de Israel: «Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción». Y Dios le concedió su petición. (1 Crónicas 4:9-10) La oración de Jabés es una corta oración que aparece en medio de una lista enorme de nombres y familias en el primer libro de las Crónicas de Israel. Jabés pertenecía al linaje de Judá y fue un hombre de valor considerado entre sus familiares. El texto bíblico dice muy poco acerca de su historia, apenas realza que Dios contestó su oración. El significado del nombre Jabés, "el que causa sufrimientos", muestra el sentimiento de dolor en el cual él fue engendrado. Pero precisamente él, que sufrió y causó dolor en su inicio, recibió gracia y liberación de parte de Dios. Así mismo sucede en la vida de aquellos que confían en Dios y se entregan a él. Jesús nos puede transformar aunque te...

Dios aún no ha terminado contigo

¡No te desanimes! 2 Corintios 4:16-18 y Josué 1:9 El desánimo es un enemigo silencioso. No siempre llega de golpe; a menudo se filtra poco a poco a través de las rutinas, las pruebas prolongadas, las pérdidas o la falta de resultados. Cuando el desánimo entra por la puerta, la fe y el gozo suelen salir por la ventana. Sin embargo, la Biblia está llena de hombres y mujeres que sintieron ganas de rendirse (Moisés, Elías, David, Pablo), pero descubrieron que el final de nuestras fuerzas es el comienzo del poder de Dios. Hombres que sintieron ganas de rendirse Elías: Tras ser amenazado de muerte por la reina Jezabel, el profeta huyó al desierto, cayó en depresión y le pidió a Dios que le quitara la vida diciendo: "Basta ya, Jehová, quítame la vida".Cita bíblica: 1 Reyes 19:3-4 Job: Ante la pérdida de su familia, sus riquezas y su salud, Job atravesó una agonía tal que maldecía el día en que nació y deseaba la muerte como un alivio.Cita bíblica: Job 3:20-22 Jonás: El profeta se en...

No te desanimes: sé renovado en Jesús

Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día. Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. (2 Corintios 4:16-17) Jesús puede renovarte diariamente en todas las áreas de tu vida. Pero para que eso ocurra tú debes perseverar sin desanimarte. La ayuda bondadosa de Dios se manifiesta a través de su gracia y misericordia. Él es el mayor tesoro que nos concede nuevo ánimo y paz integral. Nunca olvides que el Señor está siempre en control de la vida de los que creen en Jesús. Con él siempre habrá una salida, consuelo y refugio hasta la victoriosa gloria en la eternidad. No dudes ni te desanimes: No vivas condicionado por las circunstancias. Confía en Jesús a pesar de las dificultades. La gracia de Dios es suficiente para ti. Ten la certeza de que Cristo sustentará tu fe. Las luchas, a pesar de ser difíciles, son leves y mom...