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Tránslate / Traducción

Dios es el dueño de la plata y el oro

Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. (Hageo 2:8) Este versículo nos recuerda que todo lo que existe, ya sea material o espiritual, pertenece a Dios. La plata y el oro, que son símbolos de riqueza y valor, están bajo su control. Debemos entender que Dios es el dueño de todas las cosas y lo que consideramos como nuestras posesiones no es algo que logramos por nosotros mismos. Cuando entendemos que Dios es el verdadero dueño de todo, aprendemos a confiar más en él y a vivir con más humildad. Nuestras riquezas y posesiones son temporales y están bajo el cuidado de Dios. Él, en su bondad, nos da lo que necesitamos, y es a él a quien debemos estar agradecidos. Esta verdad también nos llama a administrar bien lo que tenemos, pues solo somos mayordomos de las bendiciones que Dios nos da. Así, este versículo nos recuerda que la verdadera seguridad no está en el dinero ni en los bienes materiales, sino en Dios. Él es el dueño de todas las cosas y quien nos sostiene en ...
Entradas recientes

El mensaje de Jesús

Lo más importante es conectar con el corazón, usando palabras claras que cualquiera pueda entender, especialmente los más jóvenes. Presentar a Jesús de forma amena:  1. ¿Quién es Jesús? (El Amigo Fiel) La idea central: Jesús no es solo un personaje de la historia o un nombre en un libro; es alguien real que nos conoce por nuestro nombre. La analogía: Imagina al mejor amigo que pudieras tener: alguien que siempre te escucha, que nunca te deja solo y que se alegra con tus alegrías. Así es Jesús. 2. ¿Qué hizo por nosotros? (El Regalo de Amor) La idea central: Explicar el plan de salvación sin usar términos demasiado complejos. El enfoque: Todos cometemos errores (eso que a veces nos aleja de lo bueno). Pero Jesús, por un amor gigante que no le cabía en el pecho, vino a la Tierra para limpiar esos errores, dándonos un "borrón y cuenta nueva". Su sacrificio fue el puente para que podamos estar cerca de Dios. 3. ¿Dónde está ahora y qué hace? (Cerca de nosotros) La idea central: Él ...

Cuando el «yo» habla más fuerte que el «Tú»

Existe un gran peligro en la vida cuando el «yo» ocupa el lugar que le pertenece a Dios. Ocurre cuando tu voluntad habla más fuerte que la voz del Señor, cuando tus deseos se convierten en prioridad y dejas de preguntarte: «Dios, ¿qué quieres Tú para mí?». Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. -Proverbios 14:12 (NVI) En la Biblia hay muchos ejemplos de esto. Jonás recibió una dirección clara de Dios, pero eligió seguir su propio camino. El resultado fue dolor y miedo. Solo cuando reconoció su dependencia del Señor encontró la liberación. Sansón, por su parte, ignoró una y otra vez los límites de Dios por causa de sus impulsos, y acabó perdiendo tanto su fuerza como su propósito. En el día a día pasa lo mismo. Hay personas que toman decisiones sin buscar la dirección de Dios. Entran en relaciones por necesidad, actúan movidas por el orgullo, obran por impulso y después enfrentan consecuencias difíciles. El corazón humano se engaña a sí m...

La respuesta está en la Biblia

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino. (Salmo 119:105) A menudo buscamos respuestas en lugares que solo aumentan nuestro vacío interior. Buscamos consejo en opiniones fugaces, nos perdemos en teorías humanas y, a veces, sentimos que nada parece orientarnos. Pero la verdad es que Dios ya nos dejó su respuesta: la Biblia. La Palabra de Dios no es solo un libro antiguo. Es viva, eficaz y siempre relevante. Es como un mapa que guía al viajero cansado, una brújula que señala el norte verdadero, que es Cristo. En sus páginas encontramos paz para los días turbulentos, consuelo para los corazones atribulados y sabiduría para las decisiones más difíciles. Cuando enfrentamos temores, la Biblia nos recuerda: «No temas, porque yo estoy contigo» (Isaías 41:10). Cuando la ansiedad nos domina, la Palabra declara: «Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros» (1 Pedro 5:7). Cuando pensamos que no hay salida, nos asegura que Jesús es el camino, la verdad ...

¿Somos siervos o señores?

A veces tenemos una relación servil con Dios, pero en lugar de ser siervos, parecemos amos... pedimos, declaramos, casi mandamos. No somos señores, sino siervos. Aun así, esperamos bendiciones de Dios, paz, prosperidad y salud, entre otras cosas. Ahora, ¿Qué espera Dios de nosotros? Lo primero que Dios espera de nosotros es reconocimiento, que reconozcamos que él es Dios y que nos ha salvado a través de Jesús. Él quiere que lo distingamos como el Señor de nuestras vidas, porque se pagó un alto precio por nuestra salvación. Dios también espera que andemos conforme a su Palabra. La obediencia es prueba de respeto y en consecuencia, cuando obedecemos su Palabra, nos beneficiamos a nosotros mismos. Todo lo que pedimos se nos podría dar si buscáramos el Reino de Dios. La tercera cosa que Dios quiere de nosotros es amor. Sí, amor puro y genuino. Este punto es el más importante, porque sin amor no hay reconocimiento ni obediencia a él. Cuando amamos a Dios, cultivamos el amor al prójimo y ...

Más que una Mesa

El Legado de la Última Cena Pasaje: Lucas 22:14-20 (o 1 Corintios 11:23-26) Introducción Jesús está a las puertas de la cruz. Sabe lo que viene (traición, dolor, separación).  En sus últimas horas de libertad, no busca refugiarse solo; elige sentarse a la mesa con sus discípulos. La Última Cena no fue solo una despedida; fue la inauguración de un nuevo pacto y el modelo de cómo debemos vivir en comunidad. I. Una Mesa de Gracia e Inclusión (Lucas 22:14) Jesús se sienta a la mesa sabiendo perfectamente quiénes están allí. Está Pedro (quien lo negará), Tomás (quien dudará) y Judas (quien lo entregará). Aplicación: Jesús no exigió perfección para darles un lugar en la mesa.  La iglesia debe ser un espacio donde la gracia precede al mérito. II. El Pan: Un Sacrificio que Sostiene (Lucas 22:19) "Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado..." El pan partido simboliza su cuerpo desgarrado en la cruz. En el mundo antiguo, el pan era el sustento diario vital. Aplicación: Así como depen...

Ora por tus amigos

Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría. (Filipenses 1:3-4) La carta de Pablo a los hermanos de Filipos es un llamado emocionante y animador. La distancia y la prisión no fueron capaces de impedirle orar por sus hermanos y estimularles a que hicieran la voluntad de Dios. ¿Qué nos ha impedido orar por nuestros hermanos? ¿Nuestros problemas? ¿El cansancio? ¿Son esas cosas un impedimento real para que nos pongamos de rodillas en el suelo para interceder a favor de nuestros hermanos y amigos que necesitan ser alcanzados? No te dejes engañar. Hasta Pablo, privado de su libertad, encontró medios para predicar la palabra y orar por sus hermanos. Como dijo Jesús: es mejor dar que recibir. Reservar un momento para orar por tus hermanos y amigos solo traerá bendiciones a tu vida. No debemos olvidar que Jesús es nuestro mejor amigo. Él se entregó a favor nuestro y nos dejó un mand...

Tocando su manto

porque ella pensaba: “Si solo toco su manto, seré sanada”. (Marcos 5:28) Esa mujer, que llevaba doce años sufriendo una enfermedad incurable, encontró en Jesús su última esperanza. Ya no tenía fuerzas, ni prestigio, ni siquiera la libertad de acercarse a la gente debido a su condición. Pero tenía algo que a muchos, incluso con salud y recursos, les falta: fe. Una fe sencilla, pero profunda, convencida de que un solo toque bastaría para cambiar toda su historia. Cuando pensamos en "tocar el manto de Jesús", recordamos que no es solo un gesto físico, sino una actitud. Es reconocer que todo el poder, la sanación y la restauración fluyen de él. Es admitir que nosotros, por nosotros mismos, no podemos resolver lo que nos hiere, nos agota y nos hace sangrar por dentro. Hay dolores que nadie ve, heridas que escondemos tras sonrisas y cansancios que llevamos en silencio. Es en esos momentos que resuena la invitación de la fe: acércate a Jesús, incluso de rodillas, con lágrimas o sin ...

¿Vengarte? ¡No!

No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor. (Romanos 12:19) La venganza le pertenece a Dios. Independientemente de las circunstancias, a nosotros no nos corresponde vengarnos. Solo Dios es justo. Puede que nuestra venganza aparente ser justa, pero nosotros no conseguimos juzgar y mucho menos hacerlo con justicia. Muchas veces la venganza está motivada por la rabia y no por la justicia lo que hace que esa actitud sea aun más reprobable. Dios sabe todas las cosas, él es justo y soberano. Podemos confiar en él. No necesitamos ensuciarnos las manos haciendo lo que no tenemos autoridad para hacer. Confía en la justicia de Dios. Entrega tu situación a él. «Si se enojan, no pequen» (Efesios 4:26). Hay situaciones que nos pueden desestabilizar, pero cuando entregamos todo en las manos de Dios podemos avanzar en la vida sin preocuparnos por la venganza. La venganza no es nuestra No te enfoques...

El Hambre del Hombre Espiritual

Texto Clave: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que Dios habla». (Mateo 4:4) Intro Vivimos en un mundo obsesionado por saciar los apetitos del cuerpo. Corremos detrás del éxito, de la comodidad, del reconocimiento y de los placeres materiales. El ser humano cuida con esmero su cuerpo físico y su mente, pero con frecuencia olvida que está compuesto de una tercera dimensión, la más profunda y eterna: el espíritu. El cuerpo grita cuando tiene hambre; nos ruge el estómago, nos falta la energía y nos debilitamos. Pero el espíritu también tiene hambre. El problema es que muchas veces no sabemos identificar sus síntomas. Confundimos el hambre espiritual con ansiedad, con vacío existencial o con una insatisfacción constante que intentamos llenar con las cosas equivocadas. 1. El Diagnóstico: Un Alma Desnutrida El hombre espiritual no puede sobrevivir con la dieta del mundo. El entretenimiento, los bienes materiales y los logros profesionales pueden entretener el alma por un ...