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Tránslate / Traducción

Formación Pastoral (11. Misión)

Una misión específica para alguien específico En la pantalla del televisor pasan las imágenes, primero del entorno selvático, y de fondo, la playa que lleva a un mar azul, tranquilo e infinito. Después, un acercamiento rápido de la cámara permite ver el rostro del hombre que sonríe mientras deja escapar unas lágrimas que se pierden en esa espesa barba.  Es un sobreviviente de un conjunto de doce personas que concursaron por ganar un premio de quinientos dólares. A primera vista nadie explica el por qué de las lágrimas. Pero si usted conoce el contexto de la historia, se dará cuenta que participó junto con tres mil personas más en diferentes ciudades del país, para lograr la selección entre los aspirantes a sobrevivir a circunstancias difíciles en una isla distante. Una versión moderna de Robinson Crusoe, sólo que ahora hay cámaras de televisión por todos lados que llevan a la audiencia hasta el más mínimo detalle de cuanto ocurre en el lugar. Los días se sucedieron con rapidez para...
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¡Vuelve al primer amor!

Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor.  ¡Recuerda de dónde has caído!  Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro. - Apocalipsis 2:4-5 El principio de un noviazgo, el inicio de un nuevo proyecto de trabajo o de estudios es siempre muy intenso, lleno de entrega, de disposición y dedicación.  Tal como sucede con las otras relaciones o con las actividades que comenzamos, los primeros momentos con Dios también parecen ser mucho más apasionados. Infelizmente, con el pasar del tiempo, muchos abandonan su primer amor. El versículo de hoy sirve de alerta para que no permitamos que eso acontezca y volvamos a las prácticas de amor que demostrábamos a Jesús al principio.  Si antes dedicabas más tiempo amando (y sirviendo) a Dios y a tu prójimo, en oración, haciendo un devocional, leyendo y estudiando la Biblia, si sentías placer al participar de las reuniones, del...

Sé prudente

El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y llevan el daño. (Proverbios 27:12) La prudencia no es miedo ni cobardía. Es sabiduría aplicada, discernimiento en acción. En un mundo lleno de caminos que parecen prometedores, pero que conducen al engaño, Dios nos invita a caminar con los ojos abiertos, atentos a lo que edifica y a lo que destruye. Jesús enseñó que el prudente edifica su casa sobre la roca. Esta roca es la obediencia a la Palabra, la práctica diaria de las enseñanzas que el Señor nos ha confiado. No basta con escuchar. Es necesario transformar lo que oímos en acciones. Cuando permitimos que el Espíritu Santo guíe nuestras decisiones, evitamos mucho sufrimiento que surge de la prisa y la falta de vigilancia. La prudencia también está ligada al autocontrol. ¿Cuántas veces las palabras imprudentes, las acciones impulsivas o las decisiones apresuradas han creado heridas difíciles de sanar? Ser prudente es detenerse antes de actuar, reflexionar antes de hablar, ora...

Recargando para un nuevo día

El día que pasó puede que haya sido difícil y turbulento, pero en Cristo encontramos consuelo en la certeza de que con cada nuevo día, somos llamados a renovar nuestras fuerzas en Dios. El Señor es nuestra fuente inagotable de energía y aliento, dispuesto a recargarnos para los desafíos que surgen con cada amanecer. En la Palabra de Dios, en Isaías 40:31, encontramos la promesa que nos inspira: ...pero los que confían en el Señor recobran las fuerzas y levantan el vuelo, como las águilas; corren, y no se cansan; caminan, y no se fatigan. (Isaías 40:31)  Este versículo nos recuerda que, al poner nuestra confianza en el Señor, él nos permite afrontar cada día con vigor y fe. Al despertar, reconoce la importancia de conectar con Dios a través de la oración y la lectura de su Palabra. Esos momentos son como una recarga espiritual que te prepara para los desafíos que enfrentarás. Mientras buscas la presencia del Señor, él te fortalece y te guía con sabiduría. Que, en cada nuevo día, exp...

La creatividad de Dios está en ti

¡Dios es el Creador supremo y su creatividad es infinita! Mira a tu alrededor y vea el mundo que él creó: las delicadas flores, los pájaros que cantan, los colores deslumbrantes del atardecer. Todo esto es un testimonio de la asombrosa creatividad de Dios. Los seres humanos somos el pináculo de esa creatividad. Dios nos hizo a su imagen y semejanza, y eso significa que llevamos una parte de su creatividad dentro de nosotros. Él nos ha dado dones y talentos únicos para usar para su gloria. Cuando usamos nuestra creatividad para hacer el bien, estamos reflejando la imagen de Dios. Podemos crear obras de arte, escribir música inspiradora, resolver problemas complejos y ayudar a quienes lo necesitan. Cada vez que hacemos algo bueno y hermoso, le estamos mostrando al mundo la grandeza de nuestro Creador. Sin embargo, también debemos recordar que somos mayordomos de la creatividad de Dios. Él nos ha dado estos dones para que los valoremos y utilicemos responsablemente. Debemos usarlos para b...

El don de la generosidad

En todo les he demostrado que trabajando así es necesario apoyar a los débiles, y tener presente las palabras del Señor Jesús, que dijo: ‘Más bienaventurado es dar que recibir’ ”. (Hechos 20:35) La generosidad es un regalo de Dios y una de las maneras más hermosas de demostrar su amor. Cuando somos generosos, seguimos el ejemplo de Jesús, quien nos lo dio todo, incluso su propia vida. Ser generoso no significa solo dar dinero o cosas. También implica donar nuestro tiempo, escuchar atentamente, ayudar a los necesitados e incluso ofrecer palabras de apoyo. Pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia. Vivir con generosidad significa confiar en que Dios nos cuida. Cuando compartimos lo que tenemos con alegría, demostramos que no estamos atrapados por el egoísmo. Al contrario, reconocemos que todo viene de Dios y deseamos que los demás también sean bendecidos. Jesús es el mayor ejemplo de generosidad. No pensó en sí mismo, sino que dio su vida por nosotros. Cuando damos a los demás, a...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...

Un culto intencional

Lo que pido de ustedes es amor y no sacrificios, conocimiento de Dios y no holocaustos. (Oseas 6:6) El profeta Oseas pronunció esas palabras mientras exhortaba a Israel. La nación escogida para ser fiel a Dios estaba distante de él, y eso sucedió porque el pueblo dejó de relacionarse íntimamente con Dios. En su lugar, se dedicaban a cumplir rituales como si eso fuese suficiente. Pero por encima de los sacrificios, Dios quiere misericordia, algo que surge realmente del corazón. En lugar de rituales, el Señor quiere que su pueblo lo conozca verdaderamente. Ese conocimiento de Dios no se refiere a la teología, sino a una relación personal. Por ejemplo, si deseas conocer a tu vecino, no debes conformarte con oír su voz. Es importante que lo veas y que converses con él. ¿Vas al local de tu iglesia solo por costumbre? ¿Se ha convertido en una rutina y ya no te conectas allí con el Señor? Eso es peligroso, Dios envió a Oseas para alertar a Israel sobre eso. Lo que Dios quiere de ti es que te ...

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

Señor, enséñanos a orar

Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos. (Lucas 11:1) ¿Cómo orar correctamente? Esta es una pregunta legítima para muchas personas. Aunque la oración es central en la relación del cristiano con el Señor, muchos discípulos no saben cómo hacerlo. Pero algo maravilloso que descubrimos en este versículo es que es posible aprender a orar con Cristo. Jesús orabanstantemente. Los discípulos veían que él siempre hablaba con el Padre celestial y esto despertó en ellos el deseo de aprender también a orar. En aquellos tiempos, era común que los maestros y rabinos judíos enseñaran oraciones a sus discípulos, tal como habría enseñado Juan el Bautista. Sin embargo, Jesús es nuestro mayor modelo de dependencia, amor, comunión y sumisión en la oración. Solo aprenderás a orar correctamente si aprendes de Jesús, convirtiéndolo en tu mayor ejemplo personal en la oración. Pídele a Dios que te ...