Me buscarán y me hallarán, porque me buscarán con todo su corazón. (Jeremías 29:13) Me buscarán y me hallarán, porque me buscarán con todo su corazón. (Jeremías 29:13) ¿Has visto en esos documentales sobre la naturaleza el nacimiento de las tortugas marinas? Cientos de huevos eclosionan en la arena y las diminutas tortugas se dirigen hacia el mar. En los primeros minutos, van en la dirección correcta, iniciando su ciclo de vida. Por eso, elegir la dirección correcta es fundamental. Cuando nacemos de nuevo, nos damos cuenta del verdadero sentido de la vida, ganamos un rumbo, ¡un norte! Cristo se convierte en nuestro «mar» y lo buscamos con todo nuestro corazón. Así como las tortugas ponen todo su empeño en ir en la dirección correcta, nosotros debemos esforzarnos de corazón por lo que es vital: la presencia de Dios. Algunas tortuguitas pierden el sentido de la orientación y lamentablemente, no sobreviven. Así que moverse en la dirección correcta es una cuestión de vida o muerte. De la m...
La dura tarea de subir la montaña ¿Alguna vez escaló una montaña? Sin duda descubrió que conforme salvamos la distancia que nos separa de la cima, las dificultades para avanzar y respirar son mayores. La presión, el viento y otros factores ajenos a nuestro manejo, tornan imposible desplazarnos con la rapidez que anhelamos. La imagen de un hombre o mujer subiendo a una cumbre es la mejor ilustración sobre las múltiples tentaciones que asaltan a un líder cuando cumple una misión. Hay quienes desisten rápidamente y, así hayan andado la mitad del trecho, vuelven atrás. Otros se desaniman porque consideran que “todavía falta mucho” para llegar al punto más alto y no persisten. Un buen número prosigue la marcha pero influidos por sus compañeros, llegan a considerar que las jornadas son muy difíciles. El grupo que llega a la cresta de la montaña es reducido, sino es que solamente uno solo lo logra. ¿Ha experimentado una situación similar? Entonces comprenderá los complejos momentos que atrave...