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Mostrando las entradas etiquetadas como Salmo 37

Tránslate / Traducción

NOS CUESTA CREER QUE ALGO BUENO PUEDE PASAR.

¿Qué pasa cuando nos encontramos en una situación en donde el panorama está totalmente en contra de nosotros?, ¿Cuándo estamos en medio de la enfermedad y el pronóstico es sombrío?; ¿Tenemos allí la misma capacidad de creer en lo que Dios puede hacer?, ¿Somos capaces de confiar con totalidad en que Dios obrara?, ó ¿Se nos es muy difícil creer que Dios obrara o que Él nos sanará? Seamos honestos: a nosotros se nos es fácil creer cuando vemos el poder de Dios actuando, pero cuando llegan esos tiempos de tormento, dolor, angustia y temor, en donde por más que oremos no encontramos respuesta, esos tiempos en donde pareciera que Dios además de guardar silencio también ha desaparecido, en esos momentos, seamos sinceros que NOS CUESTA CREER QUE ALGO BUENO PUEDE PASAR. Déjame contarte algo, que te sanará de mil formas diferentes, te salvará y traerá paz a tu corazón y fortaleza a tu espíritu. En lo personal me impacta un pasaje de la Biblia en donde puedo notar la fe del personaje en Jesús a p...

Salmo 37 - Un mejor análisis mental

Aportacion de: Ben Ayala Tratar de estar enterado de los acontecimientos actuales  tiene su lado negativo,  porque las malas noticias venden más que las buenas.  Es fácil preocuparse excesivamente por acontecimientos, hechos, asuntos o delitos que están fuera de nuestro control. ***** ** El Salmo 37 ofrece una perspectiva alentadora en cuanto a las noticias diarias.  David comienza diciendo: « No te impacientes a causa de los malignos » (v. 1).  Luego, David bosqueja algunas alternativas para que la ansiedad no nos abrume.  Tambien David sugiere, en esencia, aplicar un mejor análisis mental frente a las noticias negativas del mundo. ¿Qué sucedería si, en lugar de preocuparnos, decidiéramos confiar en el Señor? (v. 3).  ¿No sería mejor deleitarnos en Él (v. 4), en vez de angustiarnos tanto?  Imagina lo libre de preocupaciones que estaríamos si le encomendáramos al Señor nuestro camino (v. 5), ¡y la tranquilidad que tendr...