Sí, rotundamente sí. Un pastor, un líder, un servidor o cualquier miembro activo de la iglesia puede —y en muchos casos debe— acompañar a su familia, visitar la tumba de un ser querido y brindar apoyo emocional y espiritual. El cristianismo no prohíbe el dolor, el luto ni las muestras de amor filial. Rendir honra a la memoria de la familia y consolarlos en el dolor es una demostración práctica de la gracia y el amor de Cristo. 1. Fundamentos Bíblicos: Luto, Consuelo y Honra La Biblia enseña que recordar a nuestros difuntos y acompañar a los que sufren es un acto de amor y compasión. El deber de consolar a la familia: «Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo... el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que con el mismo consuelo con que somos consolados por Dios, podamos consolar a los que están en cualquier tribulación.» — 2 Corintios 1:3-4 Empatía ante el dolor humano: «Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.» — Romanos 12:15 Ho...
Centro Misionero De Cristo Para Las Naciones. On Line... Comunidad Santa Fe, El Guarumal, Lourdes Colon, La Libertad, El Salvador. Enseñar, discipular, y capacitar. Sin almas ganadas, no hay nadie para enseñar.