Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mateo 18:20) Cuando enfrentamos desafíos que parecen insuperables, es fácil sentir que estamos solos. Pero como cristianos tenemos una promesa poderosa: en el nombre de Jesús, todo puede cambiar. No importa cuán difícil sea la situación, Dios nos ha dado la autoridad para invocar el nombre de su Hijo y, a través de él, ocurren milagros. Jesús nos enseñó que su nombre es más que una palabra; es una fuente de poder y transformación. Él sana el corazón herido, restaura las relaciones rotas, trae paz en medio de la tormenta e ilumina los caminos más oscuros. A menudo, el primer paso hacia esta transformación comienza con algo simple: doblar las rodillas, levantar las manos y decir: “Jesús, en ti confío”. Recuerda que no estamos luchando solos. La Biblia nos muestra que cuando oramos en el nombre de Jesús, él intercede por nosotros ante el Padre. Incluso cuando no vemos resultados inmediatos, Dios está...
Centro Misionero De Cristo Para Las Naciones. On Line... Comunidad Santa Fe, El Guarumal, Lourdes Colon, La Libertad, El Salvador. Enseñar, discipular, y capacitar. Sin almas ganadas, no hay nadie para enseñar.