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Mostrando entradas de 2026

Tránslate / Traducción

Tocando su manto

porque ella pensaba: “Si solo toco su manto, seré sanada”. (Marcos 5:28) Esa mujer, que llevaba doce años sufriendo una enfermedad incurable, encontró en Jesús su última esperanza. Ya no tenía fuerzas, ni prestigio, ni siquiera la libertad de acercarse a la gente debido a su condición. Pero tenía algo que a muchos, incluso con salud y recursos, les falta: fe. Una fe sencilla, pero profunda, convencida de que un solo toque bastaría para cambiar toda su historia. Cuando pensamos en "tocar el manto de Jesús", recordamos que no es solo un gesto físico, sino una actitud. Es reconocer que todo el poder, la sanación y la restauración fluyen de él. Es admitir que nosotros, por nosotros mismos, no podemos resolver lo que nos hiere, nos agota y nos hace sangrar por dentro. Hay dolores que nadie ve, heridas que escondemos tras sonrisas y cansancios que llevamos en silencio. Es en esos momentos que resuena la invitación de la fe: acércate a Jesús, incluso de rodillas, con lágrimas o sin ...

¿Vengarte? ¡No!

No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor. (Romanos 12:19) La venganza le pertenece a Dios. Independientemente de las circunstancias, a nosotros no nos corresponde vengarnos. Solo Dios es justo. Puede que nuestra venganza aparente ser justa, pero nosotros no conseguimos juzgar y mucho menos hacerlo con justicia. Muchas veces la venganza está motivada por la rabia y no por la justicia lo que hace que esa actitud sea aun más reprobable. Dios sabe todas las cosas, él es justo y soberano. Podemos confiar en él. No necesitamos ensuciarnos las manos haciendo lo que no tenemos autoridad para hacer. Confía en la justicia de Dios. Entrega tu situación a él. «Si se enojan, no pequen» (Efesios 4:26). Hay situaciones que nos pueden desestabilizar, pero cuando entregamos todo en las manos de Dios podemos avanzar en la vida sin preocuparnos por la venganza. La venganza no es nuestra No te enfoques...

El Hambre del Hombre Espiritual

Texto Clave: «No solo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que Dios habla». (Mateo 4:4) Intro Vivimos en un mundo obsesionado por saciar los apetitos del cuerpo. Corremos detrás del éxito, de la comodidad, del reconocimiento y de los placeres materiales. El ser humano cuida con esmero su cuerpo físico y su mente, pero con frecuencia olvida que está compuesto de una tercera dimensión, la más profunda y eterna: el espíritu. El cuerpo grita cuando tiene hambre; nos ruge el estómago, nos falta la energía y nos debilitamos. Pero el espíritu también tiene hambre. El problema es que muchas veces no sabemos identificar sus síntomas. Confundimos el hambre espiritual con ansiedad, con vacío existencial o con una insatisfacción constante que intentamos llenar con las cosas equivocadas. 1. El Diagnóstico: Un Alma Desnutrida El hombre espiritual no puede sobrevivir con la dieta del mundo. El entretenimiento, los bienes materiales y los logros profesionales pueden entretener el alma por un ...

Avanzando en victoria

Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. (2 Corintios 2:14) El camino de la vida está lleno de desafíos, pero este versículo nos recuerda una verdad poderosa. En Cristo, somos guiados a la victoria. La victoria no depende de nuestras fuerzas, sino de la presencia de Dios que va delante de nosotros abriendo caminos, incluso en las situaciones más difíciles. Avanzar en victoria significa confiar en que Dios tiene el control. Incluso cuando enfrentamos derrotas aparentes, podemos creer que Dios usa todas las cosas para nuestro bien. Cada paso dado con fe se convierte en parte de un propósito mayor que moldea nuestro carácter y fortalece nuestra esperanza. Cuando te sientas desanimado, recuerda: no estás solo. Dios camina contigo. Él guía tus pasos y usa tu vida para difundir su conocimiento y amor como un perfume que llega a todos los que te rodean. Esto significa que aun en tus m...

Firmes en la Tormenta:

Cómo vivir en los tiempos finales Pasaje Clave: Mateo 24:11-14 Objetivo: Inspirar a la iglesia a no desanimarse por la maldad del mundo, sino a encender su primer amor y predicar el evangelio con más fuerza. ​ Introducción Al mirar las noticias, es fácil sentir que el mundo se está saliendo de control (crisis globales, pérdida de valores, tensiones). Muchos cristianos viven asustados. ​La Realidad: Jesús nunca nos prometió un mundo cómodo antes de su venida; de hecho, nos advirtió exactamente lo que pasaría.   Los tiempos difíciles no son una señal para que la iglesia se esconda, sino para que brille. Jesús nos dejó tres instrucciones claras para estos tiempos. ​ Punto 1: Cuiden que nadie los engañe (La batalla por la Verdad)   ​Base bíblica: Mateo 24:4-5 "Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre..."   ​Hoy en día estamos inundados de información, pero hambrientos de verdad. El relativismo moral y las falsas doctrinas abundan.   ​En la práctica: ...

Firmes en la Roca en Medio de la Tempestad

Mateo 8:23-27 (La tempestad calmada) y Salmo 46:1-2. I. Jesús está en la barca con nosotros Cuando los discípulos enfrentaron la tormenta, Jesús estaba dormido en la barca. Muchas veces en las pruebas y desastres naturales, podemos sentir que Dios guarda silencio. Verdad espiritual: La presencia de Jesús en nuestra vida no nos exime de pasar por tormentas, pero nos garantiza que no nos hundiremos. Él está en el control soberano de la creación. II. Clamar en medio del peligro Los discípulos fueron a despertar a Jesús diciendo: "¡Señor, sálvanos, que perecemos! "Verdad espiritual: En momentos de lluvias intensas o deslaves, nuestra primera reacción no debe ser la desesperación, sino el clamor a Dios. El Salmo 107:28-30 nos recuerda que cuando clamamos en nuestra angustia, Él nos saca de la aflicción y calma la tempestad. III. Una fe que vence al temor Jesús calmó los vientos y el mar, pero antes les dijo a sus discípulos: "¿Por qué teméis, hombres de poca fe? "Verdad ...

Comunión con la Palabra

Les anunciamos lo que hemos visto y oído, para que también ustedes tengan comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. (1 Juan 1:3) Es interesante ver cuánto Dios se interesa en tener comunión con su creación. La Biblia dice que él no abandonó el universo que creó, sino que lo sustenta y lo cuida constantemente. Además de eso, el Señor se dispuso tener comunión con los hombres de una forma muy especial. Desde el principio, él iba al jardín para estar en compañía de Adán y Eva. Después, vino en la persona de Jesucristo, convivió con sus discípulos, habitó en medio nuestro. Luego, dio a sus hijos el Espíritu Santo, el consolador que habita con aquellos que creen en Jesús (Juan 14:26). En el versículo de hoy Juan declara que los apóstoles compartieron con nosotros el evangelio, todo lo que vieron y oyeron de Jesús. Podemos conocer hoy sobre la comunión que ellos mantuvieron con Dios a través de la Palabra. Que esa comunión con Dios, con el Evangelio ...

Separados para Su Gloria, Llamados por Su Gracia.

Jeremías 1:4-9 / 1 Timoteo 3:1 Introducción ¡Amada iglesia, qué privilegio es estar reunidos, con hambre de aprender más de la Palabra de Dios! Queremos hablar de un fundamento vital para la salud de la iglesia local: el llamado divino.  En el ambiente secular, cualquiera con carisma, dinero o intelecto puede convertirse en un líder. Pero en la iglesia de Jesucristo, las reglas son completamente diferentes.  Nadie puede ni debe atribuirse el honor de ser pastor a menos que haya sido llamado por Dios.  El pastorado no es una carrera que se elige por conveniencia; es una asignación soberana del Cielo. El Origen del Llamado es Divino (Jeremías 1:4-5) El profeta Jeremías registra las palabras del Señor: "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué..." El llamado no nace en las emociones humanas ni en los deseos de grandeza. Nace en el corazón de Dios. Cuando el camino se pone difícil (y en el ministerio siempre hay tormentas), lo único que...

Hasta aquí nos cuidó el Señor

Después Samuel tomó una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Ebenezer, «El Señor no ha dejado de ayudarnos». (1 Samuel 7:12) Dios demostró su gracia dando la victoria a su pueblo. Él perdonó a Israel que andaba lejos de sus caminos, cuando el pueblo se volvió hacia él arrepentido. Dios oyó su clamor y sus oraciones y los salvó de los enemigos filisteos, dándoles una grande victoria en la batalla. De la misma forma, él pelea nuestras guerras. Samuel levantó una piedra y la llamó EBENEZER - que significa en hebreo "piedra de ayuda". Lo hizo para reconocer y agradecer el favor y la bondad del Señor. Él es la Piedra principal que fundamenta su pueblo. Él cuida de todos los que se refugian en él. El Señor nos sustenta en la fuerza de su poder y cuida de ti por amor. Por eso, tú también puedes decir hoy Ebenezer. ¡El Señor nos ha cuidado! Agradece al Soberano por toda la ayuda La gratitud, la fe y la esperanza son marcas importantes en la vida de los cristianos. Da graci...

Él está en medio nuestro

El SEÑOR es quien va delante de ti. Él estará contigo; no te dejará ni te desamparará. ¡No temas ni te atemorices! (Deuteronomio 31:8) La presencia de Dios no es solo una verdad que aprendemos; es una experiencia que toca el corazón. Dios se acerca, se hace presente en los detalles. Él camina a nuestro lado en los buenos momentos y, especialmente, en los difíciles. Él desea intimidad, conversación y permanencia. Desde el principio, su corazón siempre ha sido encontrarnos, llamarnos por nuestro nombre, guiarnos con amor. Cuando nos reunimos para adorarlo, cuando oramos con sinceridad y cuando meditamos en su Palabra, nos abrimos a percibir su presencia. Dios está en medio de nosotros. Él está cuando hay corazones quebrantados, fe genuina y cuando el nombre de Jesús es exaltado por encima de todo. A menudo esperamos sentir algo extraordinario, pero la presencia de Dios también se manifiesta en el silencio, en la paz que sobrepasa todo entendimiento y en la certeza de que no estamos solos...

¿Cuál es tu necesidad real?

Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: Hijo, tus pecados quedan perdonados. (Marcos 2:5) El episodio que narra este versículo es muy conocido. Jesús estaba en una ciudad, dentro de una casa. La gente estaba tan emocionada de verlo y escucharlo que el lugar estaba totalmente lleno, nadie podía entrar o salir. En esa ciudad había un paralítico con amigos preciosos que accedieron a llevar al amigo necesitado hasta donde estaba el gran maestro obrador de milagros, para que lo sanara. El grupo de valientes no pudo pasar por la puerta principal, tal era la cantidad de gente en ese lugar. ¡Su solución fue creativa, abrieron un agujero en el techo y bajaron al paralítico a través de él! Al ver la gran fe de estas personas, Jesús... dijo «tus pecados te son perdonados». La acción de Jesús sorprende a los más atentos al texto. La necesidad del paralítico parece ser la sanidad física, pero cuando se presenta ante Jesús, recibe el perdón. Eso es porque Jesús conoce mejor que nosotros ...

Disfruta de la presencia de Jesús

Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes. (Juan 16:7) Cuando Jesús estaba en el mundo, algunas personas disfrutaban de una gran proximidad con él. Los apóstoles, por ejemplo, convivieron más con Jesús que la multitud que lo seguía. La presencia física de Jesús en este mundo limitaba la posibilidad de interacción con él (Marcos 2:4). Al despedirse de sus discípulos, Jesús afirmó que para ellos sería mejor que él se fuera para el cielo, porque entonces vendría el Consolador. El Consolador es el Espíritu Santo, descrito por Pablo como el Espíritu de Cristo (Romanos 8:9). Con la venida del Espíritu Santo, todos tenemos la oportunidad para interactuar, aproximarnos y tener una relación de intimidad con Jesús. A través del Espíritu Santo podemos disfrutar de una comunión profunda con el Señor. Hoy, Jesús está espiritualmente presente en la vida de todo aquel que cree (Hechos 2:38)...

El valor del perdón

... de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. (Colosenses 3:13) El perdón es una de las actitudes más valiosas entre el pueblo de Dios. Infelizmente, son pocos los que logran ponerlo en práctica. Tal vez porque está relacionado de cierta manera al valor propio o al orgullo personal. Aun así, Dios nos invita a tratar a los demás tal como él mismo nos ha tratado a nosotros. Cristo nos perdonó una enorme deuda que teníamos en su reino. ¿No podemos, entonces, perdonar a las demás personas que, de la misma manera, nos fallan? El perdón envuelve las emociones, la fe y el carácter, dando prueba de nuestra madurez cristiana. Cuando perdonamos, reconocemos que nosotros también hemos sido perdonados y que muchas veces tenemos necesidad del perdón. La parábola de Jesús sobre los dos deudores en Mateo 18:23-35, nos enseña precisamente eso. Habiendo recibido una dádiva que representa millones en el r...

Dios está contigo

Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas. (Josué 1:9) Esa fue la palabra de ánimo que Dios dio a Josué cuando el pueblo de Israel estaba listo para entrar en la tierra prometida. Después de la muerte de Moisés, Josué era el nuevo responsable de llevar a los israelitas hasta su territorio prometido. Era natural que Josué se sintiera temeroso y solo al frente de millares de personas, sin la compañía de su gran líder. Con los grandes desafíos que tenía por delante y las batallas para conquistar Canaán, humanamente hablando era de esperar que Josué necesitara recibir instrucciones para la guerra, estrategias militares o entrenamiento para atacar fortalezas. Pero no. Josué recibió lo que necesitaba de verdad: valor, la fortaleza de Dios y la certeza de que el Señor estaría siempre con él. ¡Así de grande son el valor y la fuerza que nosotros también podemos sentir! El Dios creador de todo el uni...

Hay algo mejor por amar.

No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. (1 Juan 2:15) Cuando la Biblia menciona el "mundo" puede referirse al planeta físico donde vivimos, al conjunto de las naciones, a la raza humana o, como en este caso, al sistema corrupto de las cosas y los valores de este mundo caído. En el versículo de hoy el amor al mundo nos habla del interés y el apego a todo lo que da lugar al orgullo, al egoísmo y a otros pecados. El deseo y la admiración por lo atractivo del mundo se opondrán al amor y a la dedicación que debemos dar a Dios y a su voluntad. Observa en tu vida las actividades, las ideas, los sentimientos, o los pasatiempos, todo aquello que ha tomado el lugar de Dios en tu corazón. ¿A qué dedicas más tiempo, esfuerzo y dinero? Quita los ídolos que están en tu corazón. No está mal soñar con tener cosas mejores en la vida. El problema llega cuando esas mismas cosas se convierten en lo más importante para ti. El amor del Pad...

Fuego Extraño en El Altar.

Abstención. El Llamado a la abnegación en el Liderazgo Pasaje: Levítico 10:1-3 y Efesios 5:18 Introducción Hermanos, nos reunimos en este lugar no para señalar con el dedo del juicio (Error), sino para levantar la muralla de la verdad entre el Bien y El Mal.  Vivimos en un mundo que normaliza el pecado. Cuando la presión sube, el mundo dice: "Tómate una copa", "Fúmate algo", "Anestesia el dolor". Pero el problema surge cuando el eco del mundo empieza a resonar dentro del altar. ¿Qué pasa cuando un líder, un servidor o un ministro de Dios se emborracha, se alcoholiza o ingiere drogas? Hablemos de frente, con amor, pero con la firmeza de la Palabra. El Peligro del Fuego Extraño ( Levítico 10:1-3 ) La Biblia nos narra la historia de Nadab y Abiú, hijos del sumo sacerdote Aarón. Ellos eran ministros ordenados, líderes de alto rango. Sin embargo, un día entraron al tabernáculo y ofrecieron ante el Señor "fuego extraño". La consecuencia fue trágica: f...

Anda como un hijo de Dios

Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios. (Juan 1:12-13) Ser hijo de Dios es la mayor de todas las dádivas que podemos recibir como seres humanos. Ningún otro ser creado tiene ese privilegio. Cuando creemos en Jesús y le aceptamos por fe, dejamos de ser meras criaturas y pasamos a ser adoptados como hijos por el Padre celestial. Esa adopción a través del gran amor de Dios y por medio de su Hijo unigénito es algo fantástico. Aquel que es nacido de Dios puede andar en su presencia, confiando y moldeándose como Jesús, nuestro Señor y nuestro objetivo. Si ponemos nuestra atención en el hijo de Dios, encontraremos en él nuestro modelo y el mejor ejemplo para agradar al Padre en todo. A lo largo del camino, por la fe y con la obra perfeccionadora que viene de Dios, vamos adquiriendo aspectos del carácter de Cristo para que seamos más ...

Jesús calma la tempestad

"Fieles en la Tormenta" Pasaje Central: Marcos 4:35-41 Ilustración: Todos hemos experimentado cambios climáticos repentinos.  En la vida, las tormentas emocionales, financieras o espirituales también llegan sin avisar y amenazan con hundir nuestra barca. Tema: Hoy aprenderemos cómo reaccionar cuando la tormenta arrecia y parece que el maestro duerme. Punto 1: La tormenta no significa ausencia de Dios (v. 35-38) Explicación: Los discípulos estaban en la barca porque Jesús se lo ordenó. Estar en la voluntad de Dios no te hace inmune a las dificultades. A veces, la tormenta es el escenario de tu próximo milagro. Aplicación: Si estás pasando por un proceso difícil, no asumas que Dios te ha abandonado. Él está en la barca contigo, aunque guarde silencio. Punto 2: La fe silencia al temor (v. 39-40) Explicación: Jesús se levantó y reprendió al viento. Luego les preguntó: "¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?". El temor paraliza y nos hace magnificar el pro...

Encuentra sentido y felicidad en Dios

Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. -- Salmo 37:4 Timothy Keller, pastor y autor cristiano norteamericano, dijo en su libro Dioses que fallan: «Si esperamos que alguna cosa creada nos dé el sentido, la esperanza y la felicidad que solo puede darnos Dios, al final no conseguirá hacerlo y nos romperá el corazón.» De hecho, solo podremos alcanzar todo lo que más deseamos en la vida cuando lo busquemos en Jesucristo. Muchas veces nos sentimos frustrados porque basamos nuestra razón de vivir en personas o en cosas. Pero la Biblia nos muestra que el sentido de la vida, la alegría verdadera y el sentido de realización personal solo pueden ser satisfechos en Dios que nos hizo para su propósito y conoce nuestro corazón. ¡Pon en él tu confianza! Dios te puede transformar en una persona realizada y feliz. Encuentra sentido y satisfacción en el Señor Busca a Dios en 1er lugar. Terminarás decepcionado si buscas tu sentido de realización en los lugares equivocados. Ora...

Pon tu esperanza en Dios

¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios! (Salmo 42:11) Hay veces en las que nos preguntamos la razón de los problemas que hemos pasado, el por qué del desánimo y la angustia que enfrentamos. Nos cuestionamos toda la frustración, el dolor y la tristeza que sentimos. Pero antes de que todo eso se torne en un pozo profundo de autocompasión y depresión, necesitamos hacer como el salmista. Debemos mostrar una actitud de fe y dar la respuesta correcta a nuestras inquietudes internas: ¡poner la esperanza en Dios porque todavía lo alabaremos! Invita a tu corazón a confiar plenamente en Dios. Él es auxilio en los momentos difíciles, el salvador de los afligidos, roca firme en quien podemos confiar. ¿Qué puedes hacer hoy? Ora a Dios siempre que te sientas preocupado. Pídele que traiga a tu memoria todo aquello que puede darte esperanza. Por fe, entrégale todos los asuntos y sentimientos que te hayan ...

Buscando al Señor en las horas difíciles

Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. (Salmo 27:7-8) Esta sección del Salmo 27 nos invita a buscar a Dios en todo momento, especialmente en los momentos difíciles. David, al escribir estas palabras, expresó su confianza en el Señor aún en medio de la adversidad. Él clamó con fe, sabiendo que es Dios quien escucha, responde y actúa. ¿Cuántas veces nos encontramos rodeados de desafíos que parecen insuperables? El mundo nos ofrece respuestas fugaces, pero nuestro corazón, como el de David, nos anima a buscar a Dios. Esta “búsqueda” no es solo una acción, sino una postura de intimidad y dependencia, reconociendo que en Dios encontramos fuerza, consuelo y dirección. Dios no se esconde de aquellos que lo buscan sinceramente. Su misericordia es infinita y su gracia está disponible para todos los que recurren a él. Incluso cuando las respuestas parecen tardar mucho tiempo, ...

"El trono no está a la venta".

Introducción:  El valor de lo eterno vs. el precio de lo pasajero Buenas noches a todos. Hoy una gran verdad secular y espiritual:  El trono no está a la venta.  Pero para entender el valor de un trono, de un propósito o de una herencia divina, a veces debemos mirar la historia de aquellos que intentaron "negociar" con Dios o condicionar Su voluntad. Génesis nos presenta a dos hermanos gemelos, Esaú y Jacob, cuyas vidas se convirtieron en el vivo reflejo de lo que sucede cuando el ser humano intenta ponerle precio a lo sagrado o acomodar a Dios a sus propios términos. 1. Esaú: El peligro de rematar el diseño divino Esaú era el primogénito, el heredero legal del pacto de Abraham e Isaac. El "trono" de la bendición familiar le pertenecía. Sin embargo, su gran error fue menospreciar lo espiritual por saciar una necesidad física e inmediata. Génesis 25:32 "Y dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?" Esaú condicionó su...

Todo lo que hagas, hazlo bien

Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo. -- Colosenses 3:23 Esta es la mejor forma para hablar de Jesús a través de nuestra vida. Cuando ayudamos a las personas y damos lo mejor de nosotros, reflejamos el rostro de Cristo por medio de nuestras actitudes. Muchas veces no damos suficiente importancia a esto, pero las personas que nos rodean sí que lo notan.  Podemos ganar las personas para Cristo a través de nuestras actitudes y comportamiento. Cuando nos dedicamos de corazón - sea cual sea la actividad - las personas se conmueven por nuestro empeño.  Jesús es el mejor ejemplo de cómo servir y dedicarse de todo corazón a una tarea. Aun siendo Dios, él se hizo siervo, y como siervo sirvió a todos con excelencia y amor entregando su propia vida por nosotros. Su testimonio y su prueba de amor trabajan en todos hasta hoy y las vidas son transformadas a través de su ejemplo.  Sigue al Maestro, trabaja con excelencia como ...

En los planes de Dios

A veces nos enfrentamos a situaciones que no entendemos y a desafíos que parecen insuperables. En momentos como estos, es crucial recordar que los planes de Dios son más grandes que los nuestros. En Isaías 55:8-9 leemos: Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55:8-9) Este pasaje nos invita a confiar en Dios, incluso cuando no podemos ver el panorama completo. Nuestros planes, por muy bien intencionados que sean, están limitados por nuestra visión humana. Dios, sin embargo, ve más allá de lo que podemos imaginar. Él conoce el principio y el final, y cada detalle en el medio. La historia de José, en el libro de Génesis, es un poderoso ejemplo de esto. Vendido como esclavo por sus hermanos y encarcelado injustamente, José podría haber perdido la esperanza. Sin embargo, mantuvo...

El Trono no está en Venta.

Cuando Dejamos de Condicionar a Dios Pasaje: Isaías 55:8-9 y Romanos 11:34-36 Objetivo: Llevar a la iglesia, líderes y amigos a rendir su voluntad ante la soberanía de Dios, pasando de un evangelio de "exigencia" a uno de "rendición". Introducción La ilustración: Hoy en día vivimos en la cultura del "cliente siempre tiene la razón". Si un servicio no nos gusta, lo condicionamos o lo cambiamos. Trágicamente, hemos mudado esa mentalidad a nuestra relación con el Creador. La crisis actual: Ya no importa si somos católicos, evangélicos o protestantes; el ser humano religioso tiende a decirle a Dios cómo, cuándo y dónde debe actuar. Hemos olvidado que Él es el Alfarero y nosotros el barro. Primero: El peligro de la "Fe Condicional" Jacob intentó condicionar a Dios en Betel: "Si Dios va conmigo... entonces el Señor será mi Dios" ( Génesis 28:20-21 ). Muchas veces nuestra oración es un contrato: "Dios, si me sanas, te sirvo; si me das est...

Comienza el día con Cristo

Cuando abrimos los ojos por la mañana, es como si Dios nos estuviera dando un nuevo regalo. Él nos da el regalo del nuevo día, lleno de oportunidades para crecer, amar y compartir su luz con el mundo. Y hay una manera especial de empezar cada día: con Cristo. En la Biblia, en Lamentaciones 3:22-23, dice: Por la bondad del SEÑOR es que no somos consumidos, porque nunca decaen sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. (Lamentaciones 3:22-23) Estas palabras nos recuerdan que con cada nuevo amanecer, Dios nos envuelve con su amor y su fidelidad. Al comenzar el día con Cristo, podemos sentir su presencia guiándonos, fortaleciéndonos y dándonos esperanza. Podemos comenzar el día con una simple oración, agradeciendo a Dios por el don de la vida y pidiendo su guía para las horas venideras. Cada momento, desde el primer rayo de sol hasta el último aliento del día, puede estar lleno de la presencia de Cristo. Él camina con nosotros en cada paso del camino, dándonos fuerz...