Ese día al anochecer, les dijo a sus discípulos: —Crucemos al otro lado. Dejaron a la multitud y se fueron con él en la barca donde estaba. También lo acompañaban otras barcas. Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse. Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. —¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: —¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. -- Marcos 4:35-39 Los discípulos se encontraban en medio de una gran tempestad y Jesús dormía tranquilamente a bordo. Aunque estaban conscientes de que Jesús estaba con ellos, los discípulos se desesperaron. Despertaron al Maestro con recriminaciones y preguntas. Jesús oyó sus reclamos, se levantó y calmó el mar. Después Jesús preguntó a los discípulos: «'¿Por que tienen tanto miedo? ¿Todavía no tienen fe?' E...
Centro Misionero De Cristo Para Las Naciones. On Line... Comunidad Santa Fe, El Guarumal, Lourdes Colon, La Libertad, El Salvador. Enseñar, discipular, y capacitar. Sin almas ganadas, no hay nadie para enseñar.