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Tránslate / Traducción

Faith— Not Emotion

Posted by: Ben Ayala
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For a while, we are fully aware of God’s concern for us. But then, when God begins to use us in His work, we begin to take on a pitiful look and talk only of our trials and difficulties. And all the while God is trying to make us do our work as hidden people who are not in the spotlight. None of us would be hidden spiritually if we could help it. Can we do our work when it seems that God has sealed up heaven? Some of us always want to be brightly illuminated saints with golden halos and with the continual glow of inspiration, and to have other saints of God dealing with us all the time. A self-assured saint is of no value to God. He is abnormal, unfit for daily life, and completely unlike God. We are here, not as immature angels, but as men and women, to do the work of this world. And we are to do it with an infinitely greater power to withstand the struggle because we have been born from above.
If we continually try to bring back those exceptional moments of inspiration, it is a sign that it is not God we want. We are becoming obsessed with the moments when God did come and speak with us, and we are insisting that He do it again. But what God wants us to do is to “walk by faith.” How many of us have set ourselves aside as if to say, “I cannot do anything else until God appears to me”? He will never do it. We will have to get up on our own, without any inspiration and without any sudden touch from God. Then comes our surprise and we find ourselves exclaiming, “Why, He was there all the time, and I never knew it!” Never live for those exceptional moments— they are surprises. God will give us His touches of inspiration only when He sees that we are not in danger of being led away by them. We must never consider our moments of inspiration as the standard way of life— our work is our standard.

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NOVEDADES

El Señor es nuestra fortaleza

En el camino de la vida enfrentamos muchos desafíos que pueden sacudirnos. Sin embargo, es en esos momentos cuando debemos recordar que el Señor es nuestra fortaleza y nuestra roca inquebrantable.  Como está escrito:  Jehová, roca mía y castillo mío, mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. (Salmo 18:2) Cuando nos sentimos sobrecargados, podemos confiar en la promesa de que Dios es nuestro refugio seguro. Él nos da valor para afrontar las tormentas y paz para superar los momentos de ansiedad. La fuerza que el Señor nos da no es solo un refugio contra el peligro, sino también una fuente continua de fortaleza y renovación. En su presencia encontramos esperanza y valentía para seguir adelante, incluso cuando el camino parece difícil. ¡Así que no te desanimes! Pon tu confianza en el Señor y permítele ser tu fortaleza. Con Dios de nuestro lado, somos más que vencedores. Él nos sostiene y guía, fortalece nuestro ...

Lección 3: ¿A quién imitamos? (1 Juan 2:6)

Objetivo: Que los chicos entiendan que ser cristiano no es solo una etiqueta o ir a la iglesia, sino copiar activamente las acciones y actitudes de Jesús en su día a día. 1. Rompehielos: "El Espejo Humano" (10 mins) Dinámica: Pon a los chicos en parejas, frente a frente. Uno de ellos será el "actor" y el otro será el "espejo". El actor debe hacer movimientos (peinarse, saltar en un pie, hacer caras graciosas, cámara lenta) y el espejo debe imitarlo de manera exacta y al mismo tiempo. Después de 2 minutos, cambian de roles. Conexión: Para ser un buen espejo, tienes que estar muy atento a lo que hace la otra persona. La Biblia nos dice que nosotros debemos ser el espejo de alguien muy especial: Jesús. 2. Lectura y Explicación Bíblica (15 mins) Lee juntos (Versión TLA o NTV): 1 Juan 2:6 "El que dice que permanece en Dios, debe vivir como Jesús vivió." Explicación con ejemplo para ellos: Hoy en día todos siguen a alguien: en TikTok, en YouTube o en I...

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Me buscarán y me hallarán, porque me buscarán con todo su corazón. (Jeremías 29:13) Cuando elegimos acercarnos a Dios, comenzamos un viaje de renovación general en nuestras vidas. La búsqueda de más de Dios comienza con la oración. Es esencial reservar tiempo todos los días para hablar con el Señor. La oración nos acerca al corazón de Dios y nos permite compartir nuestras preocupaciones, dar gracias por sus bendiciones y escuchar su voz. Leer la Biblia también es esencial. Las Escrituras son la palabra viva de Dios que ofrece sabiduría, consuelo y dirección. Meditar en la Palabra permite que esta penetre profundamente en nuestro ser, moldeando nuestras actitudes y acciones. La adoración es otra forma poderosa de buscar más de Dios. Cuando alabamos y adoramos, nuestro corazón se eleva y nuestra perspectiva cambia. Llegamos a ver las circunstancias de nuestra vida a través del lente de la fe y la esperanza. También es vital participar en una comunidad cristiana, como la iglesia. Juntos, ...