Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Faith— Not Emotion

Posted by: Ben Ayala
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
For a while, we are fully aware of God’s concern for us. But then, when God begins to use us in His work, we begin to take on a pitiful look and talk only of our trials and difficulties. And all the while God is trying to make us do our work as hidden people who are not in the spotlight. None of us would be hidden spiritually if we could help it. Can we do our work when it seems that God has sealed up heaven? Some of us always want to be brightly illuminated saints with golden halos and with the continual glow of inspiration, and to have other saints of God dealing with us all the time. A self-assured saint is of no value to God. He is abnormal, unfit for daily life, and completely unlike God. We are here, not as immature angels, but as men and women, to do the work of this world. And we are to do it with an infinitely greater power to withstand the struggle because we have been born from above.
If we continually try to bring back those exceptional moments of inspiration, it is a sign that it is not God we want. We are becoming obsessed with the moments when God did come and speak with us, and we are insisting that He do it again. But what God wants us to do is to “walk by faith.” How many of us have set ourselves aside as if to say, “I cannot do anything else until God appears to me”? He will never do it. We will have to get up on our own, without any inspiration and without any sudden touch from God. Then comes our surprise and we find ourselves exclaiming, “Why, He was there all the time, and I never knew it!” Never live for those exceptional moments— they are surprises. God will give us His touches of inspiration only when He sees that we are not in danger of being led away by them. We must never consider our moments of inspiration as the standard way of life— our work is our standard.

Comentarios

NOVEDADES

El amor echa fuera el temor

En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:17b-18) Amor, una palabra que está en la boca de muchos y en el corazón de pocos. Vivimos en un mundo frío y violento, tanto en los hechos como en las palabras, donde el amor parece haberse enfriado. Este ambiente sombrío genera miedo, depresión y desencanto con la vida. Pero cuando alzamos nuestros ojos para ver el verdadero amor, no ese amor que muestran las películas, sino el amor que vence al miedo y supera a la muerte, toda la opresión de este mundo no es suficiente para abatirnos. El amor derramado por Dios a través de su hijo Jesús es capaz de vencer el miedo y el castigo. Debemos alimentarnos de este amor y esparcirlo. Este amor no puede ser prohibido por la ley y nadie es capaz de arrebatarlo. ¡Debemos perfeccionarnos en este amor! Sí, es necesario, pues este es un amor práctico. De la misma forma en que somos alimentados...

El Trono no está en Venta.

Cuando Dejamos de Condicionar a Dios Pasaje: Isaías 55:8-9 y Romanos 11:34-36 Objetivo: Llevar a la iglesia, líderes y amigos a rendir su voluntad ante la soberanía de Dios, pasando de un evangelio de "exigencia" a uno de "rendición". Introducción La ilustración: Hoy en día vivimos en la cultura del "cliente siempre tiene la razón". Si un servicio no nos gusta, lo condicionamos o lo cambiamos. Trágicamente, hemos mudado esa mentalidad a nuestra relación con el Creador. La crisis actual: Ya no importa si somos católicos, evangélicos o protestantes; el ser humano religioso tiende a decirle a Dios cómo, cuándo y dónde debe actuar. Hemos olvidado que Él es el Alfarero y nosotros el barro. Primero: El peligro de la "Fe Condicional" Jacob intentó condicionar a Dios en Betel: "Si Dios va conmigo... entonces el Señor será mi Dios" ( Génesis 28:20-21 ). Muchas veces nuestra oración es un contrato: "Dios, si me sanas, te sirvo; si me das est...

Para empezar bien el día

Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él. (Salmo 118:24) Al abrir los ojos por la mañana, tenemos la oportunidad de agradecer a Dios por un día más. Él nos ha dado el don de la vida y nos permite un nuevo comienzo. La preparación para un buen día comienza con la gratitud. Puedes dar gracias a Dios por tus bendiciones, por tu familia, por tu trabajo y por la oportunidad de hacer una diferencia en el mundo. Después de dar gracias, toma un momento para orar. Pídele a Dios sabiduría para enfrentar los desafíos, fuerza para superar las dificultades y amor para compartir con quienes te rodean. La oración nos acerca a Dios y nos da paz. Lee un versículo de la Biblia como inspiración para tu día. La Palabra de Dios es una guía que nos da esperanza y orientación. Meditar en un versículo puede ayudarnos a mantenernos enfocados en lo que realmente importa y recordarnos el amor y el cuidado de Dios. Planifica tu día con un propósito. Escribe tus tareas y prioridades, pero ...