Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Comprendiendo la Santidad en el Matrimonio y el Hogar


Texto base principal: Mateo 5:31-32; Mateo 19:3-9

Introducción

Amada iglesia, hoy abordamos un tema de profunda importancia para el corazón de Dios y la salud de nuestra comunidad. En la cultura actual, las relaciones y el matrimonio suelen tratarse con ligereza, pero la Palabra de Dios nos llama a mantener la santidad y la verdad.

Para entender el diseño de Dios respecto a la pureza y el pacto matrimonial, es necesario distinguir entre tres conceptos que a menudo se confunden o se enseñan de forma imprecisa: la fornicación, el adulterio y la condición de la mujer o persona repudiada.

Asimismo, debemos comprender cómo se relacionan la ley moral de Dios (que es eterna, absoluta e inmutable) y las leyes civiles (que regulan el orden de la sociedad y los aspectos legales de los países).

I. Definiciones y Fundamentos Bíblicos

1. La Fornicación (Porneia)

La fornicación se refiere a toda relación sexual fuera del diseño del matrimonio bíblico. Incluye las relaciones sexuales entre personas solteras (antes del matrimonio), así como cualquier otra práctica sexual no sancionada por Dios.

La Ley Moral: Dios exige pureza y abstinencia antes de entrar en la alianza matrimonial.

Texto bíblico para leer: 1 Corintios 6:18-20

"Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios."

2. El Adulterio (Moicheia)

El adulterio es la infidelidad sexual cometida por una persona casada (o con una persona casada), quebrantando directamente el pacto que se juró delante de Dios y de los testigos.

La Ley Moral: Viola directamente el Séptimo Mandamiento.

Texto bíblico para leer: 

Éxodo 20:14
"No cometerás adulterio."

Hebreos 13:4
"Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adulteros los juzgará Dios."

3. El Repudio y la Repudiada (Apostasion)

El término "repudio" (divorcio unilateral o abandono) y la "repudiada" hace referencia al acto de disolver la unión matrimonial y a la condición en que queda la persona despedida.

En el Antiguo Testamento (Deuteronomio 24:1-4), Moisés permitió la carta de divorcio como una concesión civil debido a la dureza del corazón humano, principalmente para proteger jurídicamente a la mujer de quedar en desamparo o falsa acusación. Sin embargo, Jesús aclara en el Nuevo Testamento que este no era el diseño original de Dios.

Diferencia clave: La fornicación es el pecado antes del pacto; el adulterio es la violación del pacto; el repudio es la ruptura o separación del pacto.

Texto bíblico para leer:

Mateo 19:7-9
"Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio, y repudiarla? Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera."

II. Ley Moral vs. Ley Civil

Para enseñar correctamente este tema a la iglesia, debemos establecer esta distinción fundamental:

Aspecto
Origen
Carácter 
En el Matrimonio 

Ley Moral de Dios 
Revelada por Dios en las Escrituras.
Eterna, espiritual e inmutable.
Exige fidelidad, santidad y compromiso vitalicio ante Dios. 

Ley Civil (del Estado)
Establecida por las autoridades gubernamentales (Romanos 13).
Juzga la intención del corazón.
Regula el orden público, la propiedad y los derechos.
Otorga el certificado de matrimonio, regula el divorcio legal, bienes y custodia.

Principio pastoral: Cumplir con la ley civil (tener un divorcio o matrimonio legalizado por el Estado) no siempre garantiza estar en regla con la ley moral de Dios si las razones para la separación violan los principios bíblicos. Del mismo modo, la ley civil otorga protección social, la cual no debe descuidarse.

III. Ejemplos Bíblicos para Comprender los Términos

1. Ejemplo de la Ley Civil vs. Gracia: José y María (Mateo 1:18-19)

Cuando María quedó encinta por el Espíritu Santo, José pensó que ella había cometido fornicación durante el desposorio (compromiso novial legal).

El dilema civil y moral: La ley mosaica le permitía denunciarla públicamente (lo que traía consecuencias civiles gravísimas). Sin embargo, José, siendo justo, quiso repudiarla secretamente (darle una carta de divorcio privada) para no infamarla, mostrando la diferencia entre aplicar la ley con dureza o con misericordia.

Mateo 1:19
"José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso repudiarla secretamente."

2. Ejemplo de las Consecuencias del Adulterio: David y Betsabé (2 Samuel 11-12)

David cometió adulterio con la esposa de Urías. Aunque intentó encubrir su pecado mediante manipulación y asesinatos indirectos, Dios envió al profeta Natán para confrontarlo. David fue perdonado espiritualmente tras su arrepentimiento (Salmo 51), pero sufrió consecuencias familiares y civiles devastadoras.

IV. Aplicación Práctica para la Iglesia Evangélica de Hoy
1. Para los Solteros (Llamado a la Santidad)

El desafío moderno: La sociedad promueve la cohabitación ("unión libre") antes del matrimonio como algo normal.

La verdad bíblica: La unión libre carece del compromiso del pacto divino y de la cobertura de la ley civil. La iglesia debe exhortar a los jóvenes a guardarse en pureza (evitar la fornicación) y a formalizar sus uniones bajo el bendito pacto del matrimonio.

2. Para los Casados (Cuidado del Pacto)

El desafío moderno: La pornografía, el coqueteo en redes sociales y la negligencia afectiva abren puertas al adulterio emocional y físico.

La verdad bíblica: El adulterio no empieza en la cama, empieza en el pensamiento. Protejan su intimidad y honren los votos que hicieron en el altar.

3. La Postura Pastoral hacia las Personas Repudiadas / Divorciadas

El desafío moderno: Tratar a las personas que han atravesado un divorcio o repudio como "cristianos de segunda clase".

La verdad bíblica: Dios aborrece el divorcio (Malaquías 2:16) porque destruye a la familia, pero Dios no aborrece a la persona divorciada ni a la repudiada. La iglesia debe ser un lugar de restauración, verdad y gracia, examinando cada caso con sabiduría pastoral a la luz de las Escrituras y no con condenación apresurada.

Conclusión y Oración

Familia de Dios, la palabra del Señor nos llama a caminar en la luz:

Abstengámonos de la fornicación honrando nuestros cuerpos.

Huyamos del adulterio guardando la fidelidad en el matrimonio.

Miremos el matrimonio con el respeto y la seriedad que Dios le da, buscando siempre la reconciliación y el perdón antes que la separación o el repudio.

Oremos para que el Espíritu Santo fortalezca a los matrimonios, limpie a nuestra juventud y traiga sanidad y gracia a quienes han sufrido el dolor de una ruptura familiar. Amén.

Comentarios

NOVEDADES

La Luz que No Se Mezcla: Nuestra Identidad como Cuerpo de Cristo frente a la Oscuridad

I. Introducción,  Contexto Histórico y Bienvenida Amados hermanos en Cristo, la paz del Señor sea con cada uno de ustedes. Qué gozo es congregarnos como el cuerpo vivo de Cristo en este lugar. En estos tiempos modernos, cuando se acerca el mes de octubre, nuestra sociedad se inunda de colores oscuros, disfraces, decoraciones tenebrosas y una festividad muy arraigada llamada Halloween.  Como cristianos evangélicos, miembros de la Iglesia del Señor, muchas veces nos hacemos preguntas difíciles: ¿Es algo inofensivo? ¿Es solo una cuestión de cultura y diversión para los niños? ¿Podemos adaptarlo dependiendo del país o la sociedad? Antes de adentrarnos en nuestra postura bíblica, es necesario comprender de dónde provienen las raíces de esta celebración. Históricamente, esta práctica no nace de la Palabra de Dios ni de principios cristianos, sino de un antiguo pueblo tribal conocido como los celtas. Los celtas fueron un conjunto de pueblos tribales de origen indoeuropeo que se expan...

LAS ADVERTENCIAS CONTRA LA APOSTASÍA

El Libro a los Hebreos Propósito: Alertar, edificar y fortalecer a la iglesia (pastores, servidores, miembros e invitados) para permanecer firmes en la fe frente a las corrientes de estos postreros tiempos. INTRODUCCIÓN Amada iglesia, hermanos, servidores, pastores y amigos que nos visitan hoy: sean todos muy bienvenidos a la casa del Señor. Cuando uno viaja por una carretera sinuosa en la montaña, nota que a la orilla de los abismos hay unas estructuras fijas: las barandas de seguridad. La función de esas barandas no es arruinar el viaje ni quitar el paisaje; están ahí para salvarnos la vida si perdemos el control o nos desviamos del camino. En la carta a los Hebreos, el Espíritu Santo colocó cinco "barandas espirituales". El autor no escribió estas advertencias para destruir nuestra paz ni para infundir un temor servil, sino para proteger a la iglesia del mayor peligro espiritual: la apostasía. La apostasía rara vez ocurre de la noche a la mañana. Comienza como un enfriamie...

Firmeza en la Tormenta

📖 Cita y Lectura Bíblica Principal "Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó, porque estaba bien cimentada sobre la roca." — Mateo 7:24-25 (NVI)   📖 Lecturas Bíblicas Complementarias "El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; mi Dios es mi roca, en quien me refugio. Él es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite!" — Salmo 18:2 (NVI) "No se limiten a escuchar la palabra; de lo contrario, se engañan a ustedes mismos. Pónganla en práctica." — Santiago 1:22 (NVI) 💡 Reflexión: Fundamentados sobre la Verdad Inconmovible Para la vida cristiana, la verdadera fuerza espiritual no se mide por la ausencia de dificultades, sino por la naturaleza del cimiento sobre el cual nos sostenemos. En las palabras de Jesús al cierre del Sermón de...