viernes, 3 de junio de 2016

Dios puede contestar nuestras oraciones de inmediato. Parte 2

Aportacion de: Ben Ayala
*****
***
*
La segunda bendición que la oración produce en la vida de un cristiano fiel es liberación. Fíjense bien en lo que sucedió a continuación para que entiendan lo que les estoy diciendo. Aquí encontramos que se nos dice: “…Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos...” ¿Cuántos pueden decir gloria a Dios? Hermanos a pesar de todas las precauciones extremas tomadas por el rey, a pesar de que Pedro estaba encadenado a dos soldados, y encerrado en la prisión custodiado por 16 soldados, el apóstol fue liberado. Dile a la persona que tienes a tu lado: hay poder en la oración.

Las puertas de la prisión fueron abiertas, las cadenas que le ataban cayeron de sus manos, y los soldados que le custodiaban ni tan siquiera le vieron. Este es el Dios que nosotros servimos; servimos al Todopoderoso. Servimos al Dios que independientemente de las circunstancias que puedan existir a nuestro alrededor, Él no nos abandona y está dispuesto a liberarnos y ayudarnos en todo momento [14]. Y este el Dios de quien debemos siempre testificar.

Como he predicado en numerosas ocasiones, el ejército del enemigo de las almas no descansa. Este ejército esta constantemente atacando, y/o esperando a que caigamos en las trampas y emboscadas que nos tienden, con el propósito de separarnos de la presencia de Dios. Y al igual que el rey Herodes, tomara medidas extensas para mantenernos encerrados y encadenados en las prisiones de este mundo. Como les dije previamente, la única arma para combatir al ejército del maligno es la oración. ¿Te encuentras en una prisión de sufrimiento, preocupaciones, y dolor? ¿Estas atado a problemas y situaciones que te roban el sueño y la paz? Entonces escucha hoy lo que la palabra de Dios te dice: “…Levántate pronto…” ¡Comienza a orar! Dile a la persona que tienes a tu lado: la oración libera.

La tercera bendición que produce la oración son los milagros. Fíjense bien lo que sucedió aquí. Después que Pedro salió de la prisión, él se dirigió a lo que podemos decir iglesia, o lugar de reunión. En otras palabras, al lugar donde estaban reunidos orando por él. Pero fíjense que interesante lo que sucedió a continuación: “…Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode, 14 la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. 15 Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel! 16 Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos…”

Lo que hemos visto que sucedió, en si es algo un poco cómico. La razón por la que digo esto es porque ellos estaban reunidos en este lugar con un propósito. Los que estaban reunidos en este lugar, estaban orándole a Dios por la liberación del apóstol. En otras palabras, ellos les estaban presentado el problema a Dios, y le pedían que interviniera. Pero aparentemente ellos no tenían mucha confianza en que sus oraciones serian escuchadas, y es exactamente por eso que cuando la muchacha llamada Rode anuncio que Pedro estaba a la puerta, todos pensaron que se había vuelto loca. En otras palabras, ellos dudaron del poder de la oración. Y aquí existe una gran lección para nosotros hoy.

Como cristianos fieles, no podemos dudar del poder de Dios y de las oraciones, sino que tenemos que pedir completamente confiados; no podemos tener dudas, tenemos que pedir con fe [15]. Pero desafortunadamente, la duda es una de las cadenas que atan a muchos, y por consecuencia la vida de oración de muchos cristianos lentamente muere. ¿Por qué sucede esto? Sucede porque el error más grande que los cristianos cometemos, es que nos envolvemos tanto en las tribulaciones y circunstancias que nos rodean, que en lugar de orar completamente confiados en el poder de Dios, oramos como he dicho en otras ocasiones, “por si acaso.” Y este es un tipo de oración que nunca debemos elevar, sino que nuestras oraciones tienen que ser completamente confiando en el Señor. Como les he repetido ya varias veces en esta predicación, la oración es la única arma que tenemos disponible para defendernos, atacar los poderes de las tinieblas, y desatar el poder de Dios en nuestra vida.

Los que estaban reunidos en ese lugar oraban unánimes, ellos levantaron un clamor al cielo, y a pesar de que quizás no todos estaban muy confiados del poder, soberanía, y majestad de Dios, Él escucho y se glorifico. Dile a la persona que tienes a tu lado: mantenme en tus oraciones. La oración de ellos desato un milagro, y nuestras oraciones también pueden hacerlo.

Para concluir. Como fieles siervos de Dios, no podemos desatender, o menospreciar el poder de la oración, y nuestra vida de oración. Ya que la oración constante es la que nos dará la paz, liberara de las prisiones de este mundo, y desataran milagros en nuestra vida.

Como pudimos apreciar, no existe mucha diferencia entre nosotros y lo que le sucedió a Pedro en este instante. Digo esto porque la línea de los reyes Herodes simboliza el ataque despiadado de Satanás contra la iglesia. Herodes el grande trato de matar a Jesús [16]; su hijo, Herodes Antipas, mando a matar a Juan el bautista [17]; su nieto, Herodes Agripa, decapito a Jacobo [18], y ahora tenía a Pedro encerrado en la prisión para ejecutarle después de la pascua. Pero al mismo tiempo que Pedro sufría la prisión, la iglesia sufría con él, pero de rodillas en oración. ¿Cuál fue el resultado? El resultado final fue que las cadenas que ataban a Pedro cayeron de sus manos, las puertas de la prisión se abrieron, y Pedro quedo completamente libre.

Como cristianos fieles, nunca podemos olvidar que existe gran poder en la oración. Nunca podemos olvidar que las oraciones sinceras y perseverantes de la iglesia, desataron paz en la vida de Pedro. Nunca podemos olvidar que las oraciones sinceras y perseverantes de la iglesia, produjeron la libertad de éste siervo fiel. Nunca podemos olvidar que las oraciones sinceras y perseverantes de la iglesia, desataron lo que solo puede ser descrito como un milagro en la vida de este varón.

Ahora la pregunta que queda es, 
¿deseas obtener paz, liberación, y milagros en tu vida? 

Entonces examina bien de cerca tu vida de oración, y clama al Padre. 

Nunca olvides 
que Dios está presente para liberarte; 
que Dios está presente para perdonarte, y que 
Dios está presente y escucha nuestras oraciones.
~~~~~
[14] Jeremías 33:3; Isaías 41:10
[15] Santiago 1:6
[16] Mateo 2:16-18
[17] Mateo 14:6-9
[18] Hechos 12:1–2
~~~
~

No hay comentarios:

Publicar un comentario