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Tránslate / Traducción

¿Que dice La Bíblia de Los Malos Hábitos?

¿Cual es un mal habito en tu vida que te gustaría abandonar?

- Malos hábitos en el espíritu: envidia, celos, malicia, murmurar, mentir, criticar, etc.

- Malos hábitos en nuestros actos:  

Trabajar en exceso,
Gastar más de lo que tu ganas.

No leer y no aprender cosas.

Ver mucha televisión, (telenovelas, series, reality shows), ordena tu tiempo.

Dejar las cosas para después, más tarde.
Vivir con una sola fuente de ingresos. 

Busca la educación, capacitate constantemente.

Estar pendientes de las redes sociales, sin propósito.

Tener gastos hormiga, Snacks, galgueras, cigarros,una cervecita, mucha soda, pan dulce, cosas que ves en las calles, etc.

Pasarte la vida sin ahorrar ni un cinco, ni si quiera para un segundo de enterramiento.

Crear un activo de un pasivo,  (rentar o alquilar).
Juntarte con personas mediocres, envidiosas,  negativas, sin visión.

Caer en visiós y apuestas, ganar dinero fácil, apostar en casinos, loterías y más.

No cuidar tu salud, chequeos médicos constantes.

El miedo al que dirán, a la crítica, al fracaso, a la duda, también conocida como (fobia social).

No al cambio verdadero, a la transformación a nuestro favor.

Todos estos hábitos empobrecen la mente, el corazón, el ama y la vida de la persona.

Que dice la Biblia sobre este tema.

“Veamos como la Biblia nos orienta para poder vencer nuestros malos hábitos” 

¿Porque debemos cambiar algunos de nuestros hábitos?

En Romanos 6.4 dice: Pues por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva, así como Cristo fue resucitado por el glorioso poder del Padre. 

La Biblia dice que somos llamados a una nueva vida en Cristo y esto incluye dejar los hábitos que no le agradan a Dios.

Salmos 139: 1-23 dice: 

Señor, tú me has examinado y me conoces; tú conoces todas mis acciones; aun de lejos, te das cuenta de lo que pienso. 

Sabes todas mis andanzas, ¡sabes todo lo que hago! 

Aún no tengo la palabra en la lengua, y tú, Señor, ya la conoces. 

Por todas partes me has rodeado; tienes puesta tu mano sobre mí. 

Sabiduría tan admirable está fuera de mi alcance; ¡es tan alta que no alcanzo a comprenderla!

¿A dónde podría ir lejos de tu espíritu? ¿

A dónde huiría lejos de tu presencia? 

Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí; si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental, aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría! 

Si pensara esconderme en la oscuridad, o que se convirtiera en noche la luz que me rodea, la oscuridad no me ocultaría de ti y la noche sería tan clara como el día. 

¡La oscuridad y la luz son lo mismo para ti!

Tú fuiste quien formó todo mi cuerpo; tú me formaste en el vientre de mi madre. 

Te alabo porque estoy maravillado, porque es maravilloso lo que has hecho. 

¡De ello estoy bien convencido! 

No te fue oculto el desarrollo de mi cuerpo mientras yo era formado en lo secreto, mientras era formado en lo más profundo de la tierra. 

Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. 

Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos.

Oh Dios, qué profundos me son tus pensamientos; ¡infinito es el conjunto de ellos! 

Si yo quisiera contarlos, serían más que la arena; y si acaso terminara, aún estaría contigo. 

Oh Dios, quita la vida a los malvados y aleja de mí a los asesinos, a los que hablan mal de ti y se levantan en vano en contra tuya.

Señor, ¿no odio acaso a los que te odian, y desprecio a los que te desafían? 

¡Los odio con toda mi alma! ¡Los considero mis enemigos! 

Oh Dios, examíname, reconoce mi corazón; ponme a prueba, reconoce mis pensamientos; mira si voy por el camino del mal y guíame por el camino eterno.

¿Cuáles son los pasos para detectar los hábitos que debemos cambiar? 

La Biblia dice que debemos pedir a Dios que nos examine y nos pruebe a fin de saber que cosas de nuestra vida no le agradan. 

La Biblia dice que el pecado que vive en nosotros nos lleva a actuar mal.

Romanos 6:12-14. dice: 

Por lo tanto, no dejéis que el pecado siga dominando en vuestro cuerpo mortal y que os siga obligando a obedecer los deseos del cuerpo. 

No entreguéis vuestro cuerpo al pecado como instrumento para hacer el mal.

Al contrario, entregaos a Dios como personas que han muerto y han vuelto a vivir, y entregadle vuestro cuerpo como instrumento para hacer el bien. 

Así el pecado no tendrá poder sobre vosotros, pues ya no estáis sometidos a la ley sino a la bondad de Dios.

¿Con que debemos reemplazar a los malos hábitos en nuestra vida? Efesios 2: 17-22. y 4: 25-31.

Dice: Cristo ha venido a traer buenas noticias de paz a todos, tanto a vosotros, que estabais lejos de Dios, como a los que estaban cerca. 

Pues por medio de Cristo, unos y otros podemos acercarnos al Padre por un mismo Espíritu.

Por eso, ya no sois extranjeros, no estáis ya fuera de vuestra tierra, sino que ahora compartís con el pueblo santo los mismos derechos, y sois miembros de la familia de Dios. Sois como un edificio levantado sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas; y el propio Cristo Jesús es la piedra que corona el edificio.

Unido a Cristo, el edificio entero va levantándose en todas y cada una de sus partes hasta llegar a ser un templo santo, unido al Señor. 

Así también vosotros, unidos a Cristo, os unís todos unos a otros para llegar a ser por medio de su Espíritu un templo en el que Dios habita.

Aplicaciones prácticas: 

Por lo tanto no mintáis más, sino que cada uno sea veraz cuando hable con su prójimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. 

Si os enojáis, no pequéis: procurad que el enojo no os dure todo el día.

No deis oportunidad al diablo. 

El que robaba, deje de robar y póngase a trabajar, realizando un buen trabajo con sus manos para que tenga algo que compartir con los necesitados.

No digáis palabras groseras, sino solo palabras buenas y oportunas que ayuden a crecer y traigan bendición a quienes las escuchen. 

No hagáis entristecer al Espíritu Santo de Dios, con el que habéis sido sellados para distinguiros como propiedad de Dios el día de vuestra liberación definitiva. 

Echad fuera de vosotros la amargura, las pasiones, el enojo, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. 

Sed buenos y compasivos unos con otros, y perdonaos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.

¿Cual será el resultado de actuar de esta manera? 

La Biblia dice que debemos reemplazar los malos hábitos por hábitos que agraden a Dios y que así el pecado no nos dominará.

¿Que hace Josué en este verso? Josué 24.15

–Vosotros sois vuestros propios testigos de que habéis escogido servir al Señor. 

–Lo somos –respondieron ellos. 

Les dijo Josué: 

–Quitad entonces todos los demás dioses que hay entre vosotros, y volveos de todo corazón al Señor y Dios de Israel. Y el pueblo respondió: 

–Nosotros serviremos al Señor nuestro Dios y haremos lo que él nos diga. 

Aquel mismo día, allí, en Siquem, Josué hizo un pacto con el pueblo, y les dio leyes y decretos, que escribió en el libro de la ley de Dios.

Después tomó una gran piedra y la puso debajo de la encina que estaba en el santuario del Señor, y dijo a todo el pueblo: 

–Esta piedra va a servirnos de testimonio, pues ella es testigo de todo lo que el Señor nos ha dicho. 

Será un testimonio contra vosotros, para que no seáis falsos con vuestro Dios. 

Después Josué mandó a cada uno a su territorio.

La Biblia dice que debemos adoptar una posición firme sobre lo que haremos. 

En conclusión: 

 ¿Cuantos de nosotros estamos involucrados en un discipulado personal ya sea recibiendo enseñanza o dando enseñanza a otra persona? 

Ayude a discipular. Que todos pasen por un encuentro con Dios y luego por la enseñanza, esto es responsabilidad de todos.

Vamos a orar. 

Si has tenido malos hábitos, pero quieres dejarlos a partir de hoy, 

Dios se encargará de quitártelos, debes creerlo. Oraremos así: Unos por otros. 

Por las personas, los invitados. 

Todos debemos comprometernos por nuestra Iglesia.  

Por nuestros pastores y líderes.



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