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Tránslate / Traducción

¡La Autoridad delegada por Dios, en el trabajo!


EL TRABAJO

Nuestro jefe o “patrón” representa la autoridad delegada de Dios en el trabajo.

Honramos a Dios cuando hacemos nuestro trabajo lo mejor posible por causa del Señor.

Dios no se complace cuando hacemos nuestro trabajo en forma descuidada y a medias.

Él quiere que lo hagamos de todo corazón.

La Biblia dice:
 
Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios (Colosenses 3:22).

Aquí la palabra “siervo” significa sencillamente un empleado, una persona que es empleada por otra.

La Biblia nos dice que los empleados deben estar sujetos a sus jefes, no sólo a los que son bondadosos y gentiles, sino también a aquellos con quienes es difícil llevarse bien.

La Biblia dice:

Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar (1 Pedro 2:18).

Con relación a nuestros empleos, Dios quiere que cada creyente trabaje como si lo estuviera haciendo para el Señor Jesús.

Un joven tenía dificultades para desempeñar su trabajo.

Su actitud no era buena y la calidad de su trabajo era tal que su patrón no estaba contento con él.

Un día, el consejero de la Sociedad de Jóvenes le hizo esta pregunta: “Supongamos que Jesucristo mismo fuera el gerente de esa empres

a. ¿Cambiaría eso la calidad de tu trabajo?”

Él contestó:

“¡Desde luego que sí!
Lo haría lo mejor posible todo el tiempo”.

El consejero le dijo:
 
“¿Sabes que Dios quiere que con sinceridad tú hagas tu trabajo como para el Señor Jesús?”

Luego, leyeron este versículo:

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís (Colosenses 3:23–24).

La Biblia dice que los jefes también tienen responsabilidad ante Dios.

Deben ser buenos con quienes trabajan para ellos, reconociendo que tienen un Señor en el Cielo.

La Biblia dice:

Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo (sed amables y considerados), dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas (Efesios 6:9).

“Supongamos que quien tiene autoridad sobre mí hace una decisión equivocada.

¿Seré yo responsable?”

Aquél que hace la decisión es responsable por los resultados.

Si tú sólo estás obedeciendo a la persona que tiene la autoridad sobre ti, Dios no te hará responsable.

En cambio, hará responsable a aquél que está al mando.

“Supongamos que el que está al mando es una mala persona y no me gusta.

De todos modos ¿debo obedecerle?”

Sí, debes someterte a él si éste está en autoridad sobre ti.

Debemos distinguir bien entre el puesto de una persona y su personalidad.

Por ejemplo, un policía está en un puesto de autoridad.

Él representa la autoridad de Dios en el cumplimiento de la ley.

Puede ser que no tenga una personalidad agradable, pero esto no es excusa para que tú no le obedezcas.

Si te pasa un boleto de infracción por exceso de velocidad, no puedes desatenderlo y decir:

“Me pasaron este boleto ayer, pero lo rompí porque no me gusta ese policía”.

“¿Qué hago si alguien con autoridad me manda hacer algo contrario al mandamiento de Dios?”

En tal situación no debes obedecer a la persona en autoridad.

Hay una ilustración de esto en el Nuevo Testamento.

Jesús mandó a Sus seguidores a predicar el evangelio a toda la gente.

Más tarde, los líderes religiosos ordenaron a Pedro y a los otros discípulos que no predicaran ni enseñaran más en el nombre de Jesús.

Pero Pedro no podía cumplir esta orden porque era contraria al mandamiento del Señor y dijo:

Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29).

Cada vez que la orden de un hombre esté en conflicto con los mandamientos de Dios, tú debes obedecer a Dios.

Por ejemplo,
 
suponte que tu jefe te mande hacer algo fraudulento o mentir respecto a algo.

El hacerlo sería desobedecer los mandamientos de Dios, por lo tanto, tú no puedes obedecerle.

Aún en una situación así debes ser respetuoso.

Debes tener un espíritu humilde, aunque no puedes obedecer.

Podrías decir suavemente:
“Lo siento, pero no puedo hacer eso”.

Algunas veces, rehusar obedecer al jefe, si te manda hacer algo malo, pueda significar que pierdas el empleo.

Si eso ocurre, acéptalo como del Señor, sabiendo que Él está complacido con tu forma de actuar.

La Biblia dice:

Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente (1 Pedro 2:19).

Todas las Personas en Autoridad son Designadas por Dios

Dios quiere que entendamos que todas las personas en autoridad han sido designadas y ordenadas por Él.

Por eso, deben ser obedecidas

No tenemos opción al respecto.

Debemos obedecer a quienes tienen autoridad sobre nosotros.

La Biblia dice:

. . . no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.

De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación (juicio) para sí mismos (Romanos 13:1–2).

Comentarios

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¿Que significa Esfuerzate y se valiente, no temas ni desmayes?

Respuesta: Muchas veces a lo largo de nuestras vidas, cuando estamos mas cerca de la bendición que Dios tiene para nosotros, somos victimas del desanimo y olvidamos que Dios prometió no desampararnos nunca.  A propósito, las únicas personas que se desaniman son aquellas que luchan por algo grande.  El desanimo rara vez toca al corazón de la gente sin visión y sin metas, siendo el arma del enemigo para aquellos que saben lo que quieren. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes.  Porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:7 Dios ha prometido estar contigo todos los dias de tu vida. En el libro de Josue, cuando el pueblo de Israel se preparaba para la conquista de Canaan, y entrar en la tierra prometida,  Dios le promete a Josuè que nunca lo desamparará y requiere de él de dos virtudes indispensables, el esfuerzo y la valentía.  Dios no ha cambiado hoy y requiere que sus hijos nos mantengamos en pie ...

GÉNESIS — "EL DIOS DE LOS COMIENZOS"

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En el camino de la vida enfrentamos muchos desafíos que pueden sacudirnos. Sin embargo, es en esos momentos cuando debemos recordar que el Señor es nuestra fortaleza y nuestra roca inquebrantable.  Como está escrito:  Jehová, roca mía y castillo mío, mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. (Salmo 18:2) Cuando nos sentimos sobrecargados, podemos confiar en la promesa de que Dios es nuestro refugio seguro. Él nos da valor para afrontar las tormentas y paz para superar los momentos de ansiedad. La fuerza que el Señor nos da no es solo un refugio contra el peligro, sino también una fuente continua de fortaleza y renovación. En su presencia encontramos esperanza y valentía para seguir adelante, incluso cuando el camino parece difícil. ¡Así que no te desanimes! Pon tu confianza en el Señor y permítele ser tu fortaleza. Con Dios de nuestro lado, somos más que vencedores. Él nos sostiene y guía, fortalece nuestro ...