Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

"¿Condena la Biblia la esclavitud?"

Respuesta: La Biblia no condena específicamente la práctica de la esclavitud. Da instrucciones de cómo deben ser tratados los esclavos (Deuteronomio 15:12-15; Efesios 6:9; Colosenses 4:1), pero no la prohíbe del todo. 

Muchos ven esto como si la Biblia permitiera todas las formas de esclavitud. Lo que mucha gente no entiende es que la esclavitud en los tiempos bíblicos, era una forma de esclavitud muy diferente a la que se practicaba en los siglos pasados en muchas partes del mundo. 

La esclavitud en la Biblia no estaba basada en la raza. La gente no era esclavizada por su nacionalidad o por el color de su piel. En los tiempos bíblicos, la esclavitud era más bien un estatus social. En los tiempos del Nuevo Testamento, algunas veces los doctores, los abogados y aún políticos eran esclavos de alguien más. De hecho algunas personas elegían ser esclavos para tener cubiertas todas sus necesidades por sus amos.


La esclavitud de los siglos pasados con frecuencia estaba basada exclusivamente en el color de la piel. La gente negra era considerada como esclava por su nacionalidad – muchos dueños de esclavos verdaderamente creían que las personas negras eran “seres humanos inferiores” a la gente blanca. La Biblia definitivamente condena la esclavitud basada en la raza. Consideremos la esclavitud que experimentaron los hebreos cuando estuvieron en Egipto. Los hebreos eran esclavos, no por elección, sino porque eran hebreos (Éxodo 13:14). Las plagas que Dios envió sobre Egipto, demuestran cuál es el sentir de Dios acerca de la esclavitud racial (Éxodo 7-11). Así que, sí, la Biblia condena algunas formas de esclavitud. Al mismo tiempo, la Biblia parece permitir otras formas de esclavitud. El punto clave es que la esclavitud permitida en la Biblia de ninguna manera se asemeja a la esclavitud racial que plagó nuestro mundo en los siglos pasados.

Otro punto crucial es que el propósito de la Biblia es señalar el camino a la salvación, no reformar la sociedad. Con frecuencia la Biblia emprende los cambios desde adentro hacia fuera. Esto es, si una persona experimenta el amor, la misericordia y la gracia de Dios, recibiendo Su salvación – Dios reformará esa alma, cambiando su forma de pensar y actuar. Una persona que ha experimentado el don de la salvación de Dios y la libertad de la esclavitud del pecado, mientras Dios transforma su alma, se dará cuenta de que el esclavizar a otro ser humano es malo. La persona que realmente ha experimentado la gracia de Dios, reflejará también esta gracia hacia otros. Esa sería la receta de la Biblia para la terminación de la esclavitud.


Follow on Facebook TBM-Missions:  https://www.facebook.com/roberto.bonillacea

Sitio Web Dedicado a Video: TBM-Missions TV

Comentarios

NOVEDADES

El Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño

Nosotros somos de Dios, y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño. (1 Juan 4:6) Todas las ovejas conocen la voz de su pastor (Juan 10:27). Quien conoce la Palabra de Dios percibe cuando alguna voz suena extraña. En la Biblia tenemos las directrices sobre lo que procede o no procede de Dios. El que no tiene la Palabra de Dios como referencia se arriesga a obedecer cualquier voz. Toda voz que no está de acuerdo con la Palabra de Dios puede inducirnos a errar. Por eso, es muy importante que estemos atentos y discernamos todo lo que escuchamos (Hechos 17:11). Solo podemos discernir el espíritu del engaño si conocemos el Espíritu de la verdad. Sé guiado por el Espíritu de la verdad Busca la verdad, estudia la Palabra de Dios. No existen las «medias verdades». Si tienes dudas sobre algo, consulta la Palabra de Dios. La luz disipa la oscuridad. La verdad aparta el engaño. Para ora...

Firmes en la fe, fuertes en el Señor

Manténganse atentos y firmes en la fe; sean fuertes y valientes. (1 Corintios 16:13) La vida cristiana no está exenta de desafíos, pero es en esos momentos en los que somos llamados a mantener la mirada fija en el Señor, nuestra fuente de fortaleza y esperanza. Estar atentos es más que estar conscientes de los peligros. Es permanecer sensibles a la voz de Dios y a las oportunidades que él pone ante nosotros. En un mundo lleno de distracciones, nuestra vigilancia debe ir acompañada de una fe inquebrantable, una fe que nos mantenga en pie incluso cuando estemos rodeados por las tormentas de la vida. La valentía mencionada en este versículo no es la ausencia de miedo, sino la decisión de seguir adelante, confiando en la fidelidad de Dios. Él es nuestro amparo y fortaleza, ayuda siempre presente en los momentos difíciles. La fuerza que Dios nos llama a tener no viene de nosotros mismos, sino del Espíritu Santo que vive dentro de nosotros. Cuando nos sentimos débiles, es el momento ideal pa...

Dios puede animar tu día

Hoy compartimos una verdad transformadora: el poder de Dios es capaz de animar tu vida diaria. En medio de la adversidad, es reconfortante saber que tenemos un Dios que está siempre a nuestro lado, dispuesto a fortalecernos y animarnos. La Palabra de Dios asegura en Isaías 41:10: Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10) Es una promesa fortalecedora que muestra que Dios no solo está con nosotros, sino que también nos permite vencer los desafíos. Cuando el día se sienta pesado, recuerda Filipenses 4:13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". No nos enfrentamos solos a los desafíos: el Señor nos acompaña y nos capacita para superar cualquier situación. Además, cada mañana la misericordia de Dios es nueva (Lamentaciones 3:22-23), brindándonos un nuevo día lleno de oportunidades para experimentar el amor y el aliento divinos. Por tanto, deja tu día en ...