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Tránslate / Traducción

El valle de la visión.


Hermanos y Hermanas en Cristo, Oremos:

---                                                                       Aportacion de: Ben Ayala
¡Señor, santo y excelso, manso y humilde!

Tú me trajiste pare el valle de la visión, en cuyas

profundidades hábito, más te veo a Ti en las

alturas.

Cercado de montañas de pecado contemplo Tu

gloria. Déjame aprender por la paradoja de que

el camino para abajo es el camino para lo alto,

que ser rebajado es ser exaltado, que el corazón

roto es el corazón sanado, que el espíritu contrito

es espíritu alegre, que el alma arrepentida es el

alma victoriosa, que no tener nada es poseer todo,

que cargar la cruz es llevar la corona, que dar es

recibir, que el valle es el lugar de la visión.


Señor, durante el día las estrellas se puede ver en

los posos más profundos, y cuando más profundo

los posos, más brillantes Tus estrellas

resplandecen; Concédeme encontrar tu luz en mi

oscuridad, Tu vida en mi muerte, Tu alegría en

mi tristeza, tu Gracia en mi pecado, tus riquezas

en mi pobreza, tu gloria en mi valle.



---Estudio:                   Leer: Jonás 2:1-10
 
Mientras estaba en las profundidades del mar, Jonás descubrió la gloria de Dios. 
Se rebeló contra Él y terminó en el estómago de un pez, abrumado por su pecado. 
Desde allí, clamó: «Me echaste a lo profundo […]. Las aguas me rodearon hasta el alma» (Jonás 2:3-5). 
A pesar de su situación, exclamó: «Me acordé del Señor, y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo» (v. 7). 
Dios oyó su oración e hizo que el pez lo expulsara !
---Reflexión:

Aunque el pecado pone distancia entre Dios y nosotros, podemos elevar la mirada desde los lugares más bajos de nuestra vida y ver al Señor; su santidad, su bondad y su gracia. 
Si nos arrepentimos de nuestro pecado y ponemos nuestra fe en Jesús, Él nos perdona. Dios contesta la oración hecha desde el valle.

Oracion: "Señor, permíteme encontrar tu luz en mi oscuridad."

La oscuridad del pecado solo aumenta el brillo de la gracia de Dios.
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Hermano Ben Ayala
 



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