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Tránslate / Traducción

Educación Cristiana (11. Transformación)

Enseñanza cristiana que Transforma

Orientación

En la lección anterior estudiamos los puntos fuertes y débiles de los modelos de la fábrica y la flor silvestre de educación. Si ninguno de estos modelos describe nuestra función en la educación de creyentes, entonces necesitamos seguir investigando.


Objetivos de aprendizaje
Al final de esta lección, los participantes podrán
• Dar tres razones de por qué la educación cristiana transforma al alumno.

Educación que transforma
La educación que transforma es la que logra aplicar el contenido de la lección a la vida misma. El modelo de educación de la fábrica no puede producir cambio real porque sólo subraya el contenido. El modelo de flor silvestre no puede producir cambio real porque sólo subraya las experiencias de vida y descuida todo el contenido.

Los que hacen énfasis solo en el contenido de la lección olvidan que la persona tiene libre albedrío para decidir si aprende o no. Los que lo hacen énfasis en las experiencias de la vida olvidan que el ser humano pertenece a una raza caída con necesidad de la verdad de Dios.

En educación cristiana tenemos la tarea de unir las dos partes, el contenido de la lección y su aplicación a la vida diaria, de modo que haya intersección entre la Biblia y la vida.

Propósito—¿Cuál es nuestra meta máxima? ¿La gloria de Dios? ¿El reino de Dios? Estamos hablando de transformación de la vida de la gente, mas, ¿para cuál fin?

Estudiantes—El estudiante tiene libre albedrío. Pero también es miembro de una raza caída. Debemos respetar su libre albedrío, pero también ofrecerle el plan claro de la justificación delante de Dios. Este plan implica contenido autoritativo. El Espíritu Santo está presente incluso en el más reciente convertido. Esta verdad impacta también el proceso de enseñanza. ¿Cómo?

Resultados esperados—Transformación del estudiante—no sólo simple contenido— crear discípulos que puedan aprender de la Palabra de Dios y obedecer.

¿Cómo? (proceso, maestro, métodos, medio ambiente)—¿Cuál es la función de la comunidad? ¿Puede una persona ser transformada sin la comunidad? ¿Cómo ocurre la motivación para el aprendizaje? ¿Cuál es la función del maestro? ¿Qué metáfora podríamos usar para ilustrarlo?

Una meta de educación cristiana tiene que ser la unión de las partes alta y baja del cerco de modo que el Contenido afecte y cambie la vida. ¿Cómo comenzamos a hacerlo? El proceso no se puede iniciar en la parte alta. ¿Qué sucede si entro con mis notas y comienzo a darles una conferencia que según ustedes no necesitan? ¿Qué sucede?

Una persona tiene que percibir una necesidad del material antes de que le permita cambiarla. El proceso de unir las dos partes debe iniciarse con el reconocimiento de la necesidad que está en la parte baja del cerco. Por tanto, los educadores cristianos hablan de un movimiento que ha sido descrito de diversas maneras.

Vida → Biblia → Vida

Lo que hacemos es tratar de ayudar a los alumnos a ver la necesidad que ya sabemos existe. Llegamos a la necesidad real a través de la puerta de la necesidad reconocida. Lo hacemos cuando los alumnos nos explican su necesidad. Se hace en forma creativa de modo que los alumnos ni cuenta se den de que lo están haciendo. Este es el primer paso de Vida/Anzuelo. Veremos ese paso en la siguiente lección.

Cuando pasemos a ¿Cómo planificar una lección o programa específico?, comenzaremos a estudiar el currículo específicamente. Lo haremos en la siguiente lección. Discutiremos formas prácticas de hacer el movimiento de vida a la Biblia y de nuevo a vida.

Diseño de lecciones que transforman

Elabore una idea de lección para su grupo por edades.  Empiece la lección con un ejemplo de la vida, pase a la enseñanza bíblica, y luego termina con su aplicación a la vida.

Vida: Comience con una situación de la vida

Biblia: Explore fuentes de verdad para enfrentar la situación

Vida: Determine una aplicación de la verdad a la vida

 Vida: Comience en el presente

Biblia: Explore la verdad desde el pasado

Vida: Aplique la verdad al presente y al futuro

Vida: Anzuelo (contar evento para ganar el interés)

Biblia: Libro (contar historia de enseñanza)

Vida: Vea/Tome (solicitar una decisión)

Vida: Vida—Descripción de lo que es

Biblia: Verdad—Explorar la verdad

Vida: Visión—Ver la solución o perspectiva divina

Repaso

A manera de repaso, consulte los objetivos de aprendizaje que incluimos al principio de esta lección. ¿Puede usted ahora...

• Dar tres razones de por qué la educación cristiana transforma al alumno?

Hacia adelante

En la siguiente lección estudiaremos cómo diseñar lecciones de instrucción específicas—El modelo de anzuelo, el libro, ver, tocar.

Repaso final

Para funcionar correctamente un cerco de ferrocarril debe quedar en forma vertical por sí solo, ser lo suficientemente fuerte para resistir la presión y cercar un área abierta. La educación cristiana debe unir el contenido y la vida que modo que nuestras congregaciones puedan funcionar como Dios lo ha deseado.

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NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...