(Mateo 6: 19-21). “19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” El ser humano tiene una innata capacidad de intentar esconder de los demás sus verdaderos motivos e intenciones cuando quiere. Somos – carnalmente hablando – casi expertos en el disimulo. De los demás podemos escondernos. De Dios, no. Sabiendo esto, el Señor enseñó diciendo que de todos, todas, sea cual sea lo que realmente nos importa (sea lo que sea), nuestro corazón quedará prendado por ello, y que de una manera u otra, la evidencia se hará manifiesta. 1. ¿Dónde está tu corazón?: donde esté tu deseo “21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”: Ese esconder no es siempre intencionado; a veces se manifiesta sin darnos cuenta. Nos pasa muchas ...
Centro Misionero De Cristo Para Las Naciones. On Line... Comunidad Santa Fe, El Guarumal, Lourdes Colon, La Libertad, El Salvador. Enseñar, discipular, y capacitar. Sin almas ganadas, no hay nadie para enseñar.