sábado, 23 de enero de 2016

Interesados en escuchar la respuesta?


Aportacion de: Ben Ayala
Has sido creyente casi toda la vida, pero tu manera de actuar te decepciona; 
¿Podrá ser permanentemente? 

¿Por qué parece que sigo haciendo siempre lo que no quiero y nunca hago lo que sé que debo hacer?

¿Dios se está cansando de mí?
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 Invita a los cercanos y a los no cercanos 
a escuchar la respuesta:
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Esta es una lucha habitual que aun el apóstol Pablo experimentaba: «Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago» 

Pero hay buenas noticias: No tenemos que seguir en esa trampa del desánimo. Parafraseando lo que Pablo escribe en Romanos 8, "La clave" es: dejar de ocuparnos de la ley y empezar a concentrarnos en Jesús. 

No podemos solucionar nuestra condición de pecadores 
con acciones personales. 

La respuesta no es «esforzarse para cumplir las normas», sino enfocarse en Aquel que nos muestra su misericordia y colaborar con el Espíritu que nos transforma.

Concentrarnos en la ley nos recuerda permanentemente que no podemos ser suficientemente buenos para merecer la gracia de Dios. 

Cuando llenamos nuestra mente de Cristo, 
nos parecemos cada vez más a Él.

Oremos: 


"Señor, ayúdame a depender de tu gracia 
para que me transformes."
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