Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7) El día a día no es fácil. Hay tareas, responsabilidades y plazos que cumplir. Toda esa presión nos genera una expectativa exacerbada que nos vuelve ansiosos. Queremos todo y lo queremos «para ayer», pero con Dios todo tiene su tiempo adecuado. La ansiedad no nos ayuda a conquistar las cosas. En realidad, solo aumenta la falsa sensación de que la hora no llegará nunca. No tenemos control sobre el tiempo, pero servimos al Señor que lo controla todo. Por eso, la mejor decisión que podemos tomar es la de entregar nuestras expectativas a Dios. Él es poderoso y suficiente para sostenernos en nuestras angustias, eficaz para guiarnos en un camino de seguridad y paz. Deposita en él toda tu ansiedad, porque él cuida de ti. Líbrate del peso de la ansiedad. Si el problema es el tiempo, Dios es la solución. Busca a Dios. Él obrará en el momento correcto. El corazón se llena de paz cuando buscamos a Dios. Mantén tus ojos mirand...
Se desató entonces una fuerte tormenta y las olas azotaban tanto la barca que ya comenzaba a inundarse. 38 Mientras tanto, Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. ¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? (Marcos 4:37-38) Imaginemos que en lugar de esto, el registro de esta historia hubiera quedado así: "Se levantó una gran tormenta, etc., pero los discípulos, creyendo que su Maestro no los dejaría perecer, lo observaron hasta que él se despertó. Y cuando Jesús se levantó, dijo: grande es vuestra fe, y él los salvó". (Ilustrador bíblico) ¡Imagínate qué gozo habría traído este recuerdo a los corazones de los discípulos en años posteriores! Sin embargo, esta ilustración nos muestra también cómo nosotros podemos reaccionar delante Dios en medio de las dificultades de la vida. A veces intentamos controlar las barcas de nuestra vida como pescadores experimentados. Otras veces, como los discípulos, clamamos a Jesús d...