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Tránslate / Traducción

HABITOS EN EL ESTUDIO DE LA BIBLIA


Quiero mencionar la necesidad de cultivar desde el primer momento, hábitos sanos y correctos en el estudio. A continuación ocho hábitos de importancia para el buen desempeño del estudio de la Biblia.


TIEMPO.

El estudio esporádico es de poco provecho, el estudiante serio de la Biblia separará tiempo para su lectura y estudio. Ese tiempo debe ser diariamente y el mejor de las horas del día, por regla general el mejor tiempo es temprano en la mañana cuando la mente esta fresca y el cuerpo descansado.


LUGAR.

A menudo se cree que cualquier lugar es bueno para estudiar la Biblia, pero la elección de un sitio apropiado es más importante de lo que nos imaginamos. Debe ser un sitio, tranquilo, libre de interrupciones y donde exista el menor número de distracciones posibles.

PLAN.

Nunca se debe estudiar la Biblia, sin seguir un plan definido cuando se leen pasajes salteados, o se estudian libros diferentes sin ningún sistema específico, los resultados tienden a ser mínimos.

CONCENTRACION.

Es de suprema importancia que nos formemos el habito de concentrarnos en la lectura, aún cuando tal vez esto signifique que al principio nos sujetemos nosotros mismos a la disciplina, de que si descubrimos estar avanzando en la lectura sin leer realmente, regresemos al comienzo y volvamos a empezar entendiendo palabra por palabra lo que leamos.

OBSERVACION.

Es preciso habituar la mente a fijarse aún en los detalles más sencillos de lo que leemos, por ejemplo: Los Personajes o grupos que se mencionan, los lugares, los acontecimientos y lo que se dice de cada uno.


MEDITACION.

Quizá este sea uno de los hábitos más difíciles de adquirir en el estudio bíblico, pero a la vez es también uno de los más estratégicos, porque de él depende que nuestra lectura se convierta en conocimiento y aprovechamiento.


ANOTACIONES.

Pocas personas se encuentran dotadas de una capacidad de retención tan extraordinaria que pueden retener todo lo que leen. Por eso es conveniente siempre acompañar el estudio con un papel y lápiz, debemos de anotar los descubrimientos más sobresalientes.



REPASO.

Esta es una de las leyes fundamentales del aprendizaje de cualquier materia y mucho más del estudio bíblico, no es suficiente tan sólo estudiar, es necesario repasar lo estudiado una y otra vez.






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Comentarios

  1. Es de suprema importancia que nos formemos el habito de concentrarnos en la lectura, aún cuando tal vez esto signifique que al principio nos sujetemos nosotros mismos a la disciplina, de que si descubrimos estar avanzando en la lectura sin leer realmente, regresemos al comienzo y volvamos a empezar entendiendo palabra por palabra lo que leamos. Home Page

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