Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Cuando oremos a Dios, debemos hacerlo con Fe !

"Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza... !!

Leer: Mateo 21

Oración más Fe es Poder ! 
"Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis." (Mateo 21:22)

Es un poco difícil explicar el Poder de la Oración, pero les aseguro que sí se puede mover una montaña cuando lo haces con Fe y aún más; puedes tocar el corazón de Dios. 

Muchas veces escuché hablar a muchos predicadores acerca de la oración, pero siempre me quedaba con alguna interrogante, por ejemplo: 

¿Qué pasa si oro sin fe? 

¿Cuánto puedo pedir? 

¿Cuánto poder tiene la oración?... etc.

Cuando Jesús dice que la Fe mueve montañas es porque así es (Mateo 17:20

"Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería imposible."

Cuando oramos a Dios, debemos hacerlo con Fe, para que las cosas (sin importar cuán grandes sean), que le pidamos al Padre, puedan manifestarse. 

La clave para que una oración sea efectiva y poderosa, necesariamente debe incluir "Fe". 

Oración + Fe es igual a Poder, convirtiéndose así es una especie de montacargas gigante para tu vida; pero sino haces uso de esto, sería en vano. Puedes pedir lo que necesitas siempre y cuando sea la Voluntad de Dios.

Las oraciones con Fe, logran cosas inimaginables, que podrían hasta detener el sol, para que la noche tarde un poco más.

Un ejemplo vivo de esto lo puedes encontrar en el capítulo 10 de Josué. 

El día que el Señor les dio a los israelitas la victoria sobre los amorreos, Josué oró al Señor delante de todo el pueblo de Israel y dijo: «Que el sol se detenga sobre Gabaón, y la luna, sobre el valle de Ajalón». 

Entonces el sol se detuvo y la luna se quedó en su sitio hasta que la nación de Israel terminó de derrotar a sus enemigos. 

Las oraciones con Fe, tienen tanto poder como para agradar a Dios, e incluso hacer que envié a sus ángeles para guardarte en el día del mal.

Finalmente, termino con éste versículo en donde se muestra que Dios se complace en nuestra Fe, así que si quieres agradar a nuestro Padre... ¿Qué esperas? Sin fe es imposible agradar a Dios.

"Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad." (Hebreos 11:6)






Follow on Facebook CMDCPLN- TV, EL SALVADOR: https://www.facebook.com/roberto.bonillacea

Website Dedicated to Video: 012913

Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...