Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

La humildad, rasgo de un triunfador!

El día de hoy examinemos lo que es la humildad y como podemos aprenderla. 

Empecemos, entonces, definiendo el término.

¿Qué es la humildad?

Dos de los grandes predicadores del Siglo XVIII, Juan Wesley y Jorge Whitefield, tenían desacuerdos fuertes en cuanto a la teología.

A pesar de esto, tuvieron mucho cuidado de no crear problemas en público que pudieran estorbar la predicación del evangelio.

En cierta ocasión, alguien le preguntó a Whitefield si esperaba ver a Wesley en el cielo. Whitefield respondió que no.

Luego se explicó; y dijo, Creo que Wesley va a estar tan cerca del trono y nosotros tan lejos, que nos será muy difícil verlo.

Cada uno de estos hombres tenía opiniones firmes en cuanto a distintas cuestiones de teología, pero estas opiniones no hicieron que uno se sintiera superior al otro.

Al contrario, Whitefield expresó gran humildad en su respuesta.

Estas son cualidades de carácter que, bajo la dirección y en el poder del Espíritu Santo, nos llevarán a ser verdaderos triunfadores.

La cualidad de la humildad como rasgo de la persona que realmente triunfa en la vida.

Quizás estés pensando en este momento:


¿Humildad?

Yo no creo que la humildad sea un rasgo de un triunfador.

Más bien, me parece que para triunfar, uno tiene que ser seguro y firme.

Mas sin embargo, la Biblia nos dice muy claramente que la humildad es clave para triunfar en la vida.

El mundo por su parte nos da otro mensaje; nos habla de tener alta autoestima y nos enseña a exigir nuestros derechos. Más miremos lo que la Biblia declara en relación con la humildad.

Salmos 25:9 “ Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.” (LBLA) Isaías 66:2b “... Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra.” (LBLA).

Claramente, Dios busca a los humildes para bendecirlos.

Él desea encontrar personas que muestran la cualidad de la humildad para darles a conocer sus caminos y para obrar justicia en sus vidas.

Mas sin embargo, parecería ser, que los humildes no triunfan en el mundo actual.

Pero no es así, quizás parte de la confusión está en que muchos tenemos un concepto equivocado o incompleto de lo que significa la humildad.

Creemos que la humildad es pensar mal de nosotros mismos.

Follow on Facebook TBM-Missions:  https://www.facebook.com/roberto.bonillacea
Sitio Web Dedicado a Video: TBM-Missions TV

Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...