Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Todo obra para el bien de quienes aman a Dios

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.(Romanos 8:28)

Es interesante el modo en el que Dios actúa... 

A veces no comprendemos cómo él usa circunstancias difíciles de nuestra vida para promover nuestro bien. 

Parece ser contradictorio, pero es cuando estamos más vulnerables cuando somos más semejantes a Cristo y nos volvemos más dependientes de Dios. 

La Biblia nos dice que somos fuertes en la debilidad, tenemos alegría en la tristeza y cuando estamos perdidos encontramos el camino correcto: ¡Jesús!

El que ama a Dios puede tener esta confianza: los sufrimientos que enfrenta no se comparan con el mayor bien que el Señor ha preparado para aquellos que fueron llamados según su propósito. 

Es un bien que sobrepasa las cosas buenas de esta vida. 

No nos exime de las aflicciones en este mundo, mas es la gracia de poder vivir conforme a Cristo hasta que él nos busque para estar con Dios por la eternidad.

Mira cómo todas las cosas pueden obrar para tu bien:
Primero, es necesario amar a Dios y conocer su plan revelado en Jesucristo.

Busca amarlo, conocerlo a través de la Biblia y crecer en tu relación personal con Jesús.

Ora confiando que Dios cuida de ti aun en medio de los sufrimientos.

Cree que no hay ninguna prueba mayor que el poder de Dios.

Aunque no comprendas, cree que Dios tiene el control de todas las circunstancias.


Para orar:
Padre, te amo y te agradezco por tu Palabra. 

Gracias porque todas las cosas contribuyen para el bien de los que te aman. 

Aun en medio de los pesares sé que tú estás presente y cuidas de mí. 

Estás trabajando en un propósito mucho mayor. 

Ayúdame a confiar y a depender más de ti, para así ser cada día más semejante a Cristo. Amén.

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...