Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

No hay espectadores !



 Aportacion de: Ben Ayala
Un hombre estaba subiendo a un tren del metro en La Ciudad de Mexico, cuando resbaló y una pierna le quedó atrapada en el espacio entre el vagón y la plataforma de la estación. 
 
Decenas de personas se acercaron rápidamente para ayudarlo. 
 
Con todas sus fuerzas, empujaron el vagón hacia el costado, ¡y el hombre fue liberado! 
 
En una entrevista, el vocero del metro declaró: 
«De algún modo, todos participaron. 
Fue el poder de la gente que salvó a alguien de un posible daño grave».
~~~~

En Efesios 4, leemos que el poder de la gente es el plan de Dios para desarrollar su familia. 
 
Él ha dado a cada creyente un don especial de su gracia (v. 7) para un propósito específico: «todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor» (v. 16).


Cada persona tiene una tarea que realizar en la familia de Dios; no hay espectadores. 
 
Lloramos y reímos juntos; compartimos las cargas; oramos unos por otros y nos alentamos; nos desafiamos y nos ayudamos a alejarnos del pecado. 
 
Pidámosle a nuestro Padre celestial que nos muestre cuál es nuestra función en su familia.
~~~
¿Eres un espectador o un participante? ¿Qué dones tienes? 
¿Cómo puede utilizarte Dios para ayudar a otros?
~~~
Nos necesitamos mutuamente para llegar 
adonde Dios quiere que vayamos.

~~~
~
 

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

¡Vuelve al primer amor!

Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor.  ¡Recuerda de dónde has caído!  Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro. - Apocalipsis 2:4-5 El principio de un noviazgo, el inicio de un nuevo proyecto de trabajo o de estudios es siempre muy intenso, lleno de entrega, de disposición y dedicación.  Tal como sucede con las otras relaciones o con las actividades que comenzamos, los primeros momentos con Dios también parecen ser mucho más apasionados. Infelizmente, con el pasar del tiempo, muchos abandonan su primer amor. El versículo de hoy sirve de alerta para que no permitamos que eso acontezca y volvamos a las prácticas de amor que demostrábamos a Jesús al principio.  Si antes dedicabas más tiempo amando (y sirviendo) a Dios y a tu prójimo, en oración, haciendo un devocional, leyendo y estudiando la Biblia, si sentías placer al participar de las reuniones, del...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...