Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Prepárate y enseña

Son para que temas al SEÑOR tu Dios, tú con tu hijo y el hijo de tu hijo, guardando todos los días de tu vida todas sus leyes y sus mandamientos que yo te mando, a fin de que tus días sean prolongados.
(Deuteronomio 6:2)

Cuando Jesús enseñó el Sermón del Monte, dijo que el que practica lo que ha oído es sabio, mientras que el que no lo practica es necio. 

El sabio prosperará, mientras que el necio verá su ruina. 

Ahora, piensa en cómo se aplica esto al versículo que destacamos hoy.

Entiende que para que tú, tus hijos y tus nietos vivan mucho tiempo y prosperen, necesitan obedecer las enseñanzas del Señor. 

Esta prosperidad no es inmediata ni es solo para ti, sino que eres llamado a transmitirla a la próxima generación.

¿Conoces y practicas las enseñanzas de Dios lo suficiente como para enseñarlas a tus hijos? 

Busca, medita y practica. Solo así podrás bendecir a tus futuras generaciones enseñándoles el camino del Señor.

Busca y practica

Aparta un tiempo de tu día o de tu semana para leer la Biblia de forma profunda.

Guarda en tu corazón los versículos que te parecen más importantes, aquellos que te hablan más.

Anota tus pensamientos, guarda en tu corazón lo que aprendes para que un día puedas transmitir eso a tus hijos y tus nietos.


Para orar:

Señor Dios, mi Padre y Señor, te pido que me enseñes a seguir tu Palabra. 

Te pido que me des fuerzas para ser fiel a tus mandamientos y guardar tu ley que está escrita en mi corazón. 

Que mi vida esté llena de frutos de justicia, como corresponde a los que te pertenecen, Dios. 

Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

Comentarios

NOVEDADES

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Dios presente

El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah (Salmo 46:7) La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel (que significa «Dios con nosotros»). Mateo 1:23 ¡Dios es el Dios presente! Él no te abandona cuando la crisis aprieta o cuando llega la tristeza. A diferencia de todos los que te pueden haber abandonado, Dios es un fuerte refugio en la hora de angustia. Las manos poderosas de nuestro Señor pueden aplacar cualquier dificultad que estés pasando. Él es poderoso y está a tu lado aunque no lo sientas. ¡Él renueva tus esperanzas y transforma tus tinieblas en luz! Jesús es el gran Emanuel, «Dios con nosotros». Él podría haber vivido por encima de nosotros o lejos de nosotros, pero no lo hizo. Él vivió entre nosotros y se interesó por los débiles y desamparados. Él fue amigo de pecadores y hermano para el pobre. Él está presente y te sustenta en medio de cada tempestad. ¡Confía en el Señor con persistencia! Dios vino a nosotros ¡Él es ...