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Tránslate / Traducción

Separados para Su Gloria, Llamados por Su Gracia.


Jeremías 1:4-9 / 1 Timoteo 3:1

Introducción

¡Amada iglesia, qué privilegio es estar reunidos, con hambre de aprender más de la Palabra de Dios!

Queremos hablar de un fundamento vital para la salud de la iglesia local: el llamado divino. 

En el ambiente secular, cualquiera con carisma, dinero o intelecto puede convertirse en un líder. Pero en la iglesia de Jesucristo, las reglas son completamente diferentes. 

Nadie puede ni debe atribuirse el honor de ser pastor a menos que haya sido llamado por Dios. 

El pastorado no es una carrera que se elige por conveniencia; es una asignación soberana del Cielo.

El Origen del Llamado es Divino (Jeremías 1:4-5)

El profeta Jeremías registra las palabras del Señor: "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué..."

El llamado no nace en las emociones humanas ni en los deseos de grandeza. Nace en el corazón de Dios.

Cuando el camino se pone difícil (y en el ministerio siempre hay tormentas), lo único que sostiene a un pastor no es su propio talento, sino la certeza de que Dios lo puso allí. Quien se pone a sí mismo, se cae solo; pero a quien Dios levanta, Dios lo sostiene.

La Capacitación viene de Dios, no del Orgullo (Jeremías 1:6-9)

Cuando Dios llama, el ser humano suele mirar sus propias limitaciones.

Jeremías dijo: "¡Ay, ay, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño".

La respuesta de Dios: "No digas: Soy un niño... porque yo estoy contigo". Y luego el Señor extendió su mano, tocó su boca y dijo: "He puesto mis palabras en tu boca".

El llamado de Dios no busca personas perfectas, sino personas rendidas. 

La preparación teológica es fundamental, pero el fuego y la unción provienen del Espíritu Santo.

El Carácter Valida el Llamado (1 Timoteo 3:1-7)

El apóstol Pablo le dice a Timoteo que si alguno anhela el obispado (el pastorado), "buena obra desea", pero inmediatamente pone una lista de requisitos de carácter, no de habilidades. Debe ser irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar.

El peligro: El talento puede llevar a un hombre a la cima, pero solo el carácter cristiano y el llamado real lo mantendrán allí. 

La iglesia evangélica necesita líderes que modelen a Cristo en su vida pública y privada.

Conclusión y Llamado

Iglesia, cuidemos y oremos por nuestros pastores. Y si hoy el Señor está inquietando el corazón de alguien aquí con el fuego del ministerio, no temas por tus debilidades. Si Él te llamó, Él te capacitará, Él te guardará y Él te usará para su gloria. ¡Amén!


El Estudio Bíblico

La Anatomía del Llamado Pastoral

Comprender las evidencias bíblicas que confirman el llamado de Dios en un creyente para el ministerio pastoral.

1. El Llamado Interno: El Deseo Santo

Lectura: 1 Timoteo 3:1 — "Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea."

Explicación: La palabra "anhela" en el griego original (oregetai) implica un deseo intenso, un impulso interno. No es un deseo de poder o reconocimiento, sino una carga profunda por las almas y por cuidar el rebaño de Dios.

Pregunta en grupos: ¿Cómo podemos diferenciar entre un deseo humano de liderazgo (orgullo) y un anhelo santo puesto por el Espíritu Santo?

2. El Llamado Externo: La Confirmación de la Iglesia

Lectura: Hechos 13:2-3 — "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron."

Explicación: El llamado no es un asunto meramente privado ("Dios me dijo a mí solo y a nadie más"). El Espíritu Santo confirma el llamado a través de la iglesia local y sus líderes. La iglesia reconoce el fruto, la madurez y los dones en la persona antes de ordenarla.

Punto de interpretacion: Si alguien dice ser llamado por Dios pero no se sujeta a ninguna iglesia ni es reconocido por ninguna autoridad espiritual, está operando fuera del orden bíblico.

3. Las Tres "C" del Llamado Pastoral

Para que el estudio sea dinámico, repasemos estas tres marcas que todo pastor llamado por Dios debe manifestar:


Base Bíblica Definición

1. Carácter Titó 1:5-9 Vida espiritual madura, buen testimonio en su hogar y con los de afuera.

2. Capacidad 2 Timoteo 2:2 Don dado por el Espíritu Santo para enseñar, aconsejar y guiar con paciencia.

3. Cuidado 1 Pedro 5:2 Corazón de siervo para pastorear la grey de Dios, no por ganancia, sino con ánimo pronto.

Ejercicio Práctico / Preguntas de Reflexión:

¿Por qué es peligroso para una iglesia tener a un líder que se nombró a sí mismo? (Ver el ejemplo de Coré en Números 16 o los falsos profetas en Jeremías 23:21).

¿Cuál es la responsabilidad de la iglesia hacia aquellos que tienen un llamado genuino? (Leer Hebreos 13:17 y 1 Timoteo 5:17).

Oración:
Pedir al Señor que envíe obreros a su mies, que guarde a los pastores actuales en santidad y doctrina, y que nos dé como iglesia el discernimiento para siempre respaldar el orden de Dios.

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