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Tránslate / Traducción

Discurso de la sabiduría


Proverbios 8 
La sabiduría clama a voz en cuello; la inteligencia hace oir su voz.b  Se para en lo alto de las colinas, se detiene en el cruce de los caminos, se hace oir junto a las puertas, a la entrada de la ciudad: “A vosotros los hombres dirijo estas palabras. 

Jóvenes inexpertos y necios, ¡aprended a ser prudentes y entendidos!c  Escuchadme, pues voy a deciros cosas importantesd e irreprochables.

Lo que voy a decir es la verdad; no me gusta proferir mentiras.e  Todas mis palabras son justas; no hay en ellas la menor falsedad. Para el inteligente y entendido, mis palabras son claras e irreprochables. 10 En vez de plata y oro fino, adquirid instrucción y conocimiento.” 

11 Vale más la sabiduría que las piedras preciosas: ¡ni aun lo más deseable se le puede comparar!f  12 “Yo,g la sabiduría, habito con la inteligencia, y sé hallar los mejores consejos. 13 Honrar al Señorh es odiar el mal. Yo odio el orgullo y la altanería, el mal camino y la mentira.i  14 En mí están el propósito y su realización; yo soy el buen juicio y la fuerza. 

15 Gracias a mí, reinan los reyesy establecen el derecho los gobernantes. 16 Gracias a mí, dominan los jefes de Estado y dictan sentencia las autoridades.k  17 Yo amo a los que me aman,y los que me buscan, me encuentran.m  18 Doy riquezas y honra, grandes honores y prosperidad.n  19 Lo que yo doy es mejor que el oro más refinado; lo que ofrezco es mejor que la plata más fina.ñ  20 Yo voy por el camino recto, por las sendas de la justicia.21 A los que me aman les doy su parte: lleno sus casas de tesoros.

22 “El Señor me creóq al principio de su obra,antes de que comenzara a crearlo todo. 23 Me formó en el principio del tiempo, antes de que creara la tierra. 24 Me engendró antes de que existieran los grandes mares, antes de que brotaran los ríos y los manantiales.s  25 Antes de afirmar los cerros y los montes,el Señor ya me había engendrado; 26 aún no había creado la tierra y sus campos, ni el polvo del que el mundo está formado.u

27 Cuando afirmó la bóveda del cielo sobre las aguas del gran mar,v allí estaba yo. 28 Cuando afirmó las nubes en el cielo y reforzó las fuentes del mar profundo; 29 cuando ordenó a las aguas del mar no salirse de sus límites; cuando puso las bases de la tierra,w  30 allí estaba yo, fielmente, a su lado.x  Yo era su constante fuente de alegría, y jugueteaba en su presencia a todas horas; 31 jugueteaba en el mundo creado, ¡me sentía feliz por el género humano! 

32 “Y ahora, hijos míos, escuchadme; seguid mi ejemplo y seréis felices. 33 Atended a la instrucción; no rechacéis la sabiduría. 34 ¡Felizy aquel que me escucha y día tras día se mantiene vigilante a las puertas de mi casa!z  35 Porque hallarme a mí es hallar la vida y ganarse la buena voluntad del Señor,36 pero apartarse de mí es poner la vida en peligro. ¡Odiarme es amar la muerte!”

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