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Tránslate / Traducción

III. SEGUNDA COLECCIÓN: “DICHOS DE SALOMÓN” (10.1–22.16)

Proverbios 10

Primera colección de dichos de Salomón
 
1 Dichosa de Salomón: El hijo sabio alegra a sus padres; el hijo necio los hace sufrir.c 
2 Las riquezas mal adquiridas no son de provecho, pero la honradez libra de la muerte.d 
3 El Señor no deja con hambre al que es bueno, pero impide al malvado calmar su apetito.e
4 Poco trabajo, pobreza; mucho trabajo, riqueza.f 
5 Cosechar en el verano es de sabios; dormirse en la cosecha es de descarados.g 
6 Sobre el hombre bueno llueven bendiciones, pero al malvado lo ahoga la violencia.h 
7 Al hombre bueno se le recuerda con bendiciones; al malvado, muy pronto se le olvida.i
8 El que es sabio acepta mandatos; el que dice necedades acaba en la ruina.j 
9 El que nada debe, nada teme; el que mal anda, mal acaba.k 
10 El que guiña el ojo acarrea grandes males; el que dice necedades acaba en la ruina.l 
11 Las palabras del justo son fuente de vida, pero al malvado lo ahoga la violencia.m 
12 El odio provoca peleas, pero el amor perdona todas las faltas.n
13 En labios del sabio hay sabiduría; para el imprudente, un garrotazo en la espalda.ñ 
14 Los sabios se reservan sus conocimientos, mas cuando los necios hablan, el peligro amenaza.o 
15 La defensa del rico es su riqueza; la ruina del pobre, su pobreza.p 
16 La recompensa del justo es la vida; la cosecha del malvado es el pecado.q
17 El que atiende la corrección va camino de la vida; el que la desatiende va camino de la perdición.r 
18 Es de mentirosos disimular el odio,s y es de necios divulgar chismes. 
19 El que mucho habla, mucho yerra; callar a tiempo es de sabios.t 
20 Plata fina es la lengua del justo; la mente del malo no vale nada.u 
21 Los labios del justo instruyen a muchos, pero el necio muere por su imprudencia.v
22 La bendición del Señor es riqueza que no trae dolores consigo.w 
23 El necio goza cometiendo infamias; el sabio goza con la sabiduría.x 
24 Lo que más teme el malvado, eso le sucede; pero al justo se le cumplen sus deseos.y 
25 Pasa el huracán y el malvado desaparece; pero el justo permanece para siempre.z 
26 El perezoso es para quien lo envía como el vinagre para los dientes o el humo para los ojos.a 27 Honrar al Señor alarga la vida, pero a los malvados se les acorta.b
28 Para los justos, el porvenir es alegre; para los malvados, ruinoso.c 
29 El Señor protege a los que hacen bien, pero destruye a los que hacen mal.d 
30 Jamás el justo fracasará, pero el malvado no permanecerá en la tierra.e 
31 De los labios del justo brota sabiduría,f pero al perverso le cortarán la lengua.g 
32 El justo dice cosas agradables; el malvado, solo cosas perversas.h



Comentarios

NOVEDADES

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Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

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Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Filipenses 4:13) En nuestro andar diario, enfrentamos desafíos que muchas veces parecen mayores que nuestras fuerzas. Puede ser un problema en el trabajo, una dificultad familiar o incluso una lucha interna. En esos momentos, es fácil sentir que estamos solos o incapaces de seguir adelante. Pero hay una promesa poderosa en la Palabra de Dios que nos recuerda que no estamos solos: en Cristo encontramos la fuerza para vencer cualquier obstáculo. Cuando Pablo escribió estas palabras a los filipenses, él no se encontraba en una posición cómoda o fácil. Por el contrario, enfrentaba prisiones, persecuciones y privaciones. Aun así, Pablo declaró con confianza que todo era posible debido a la fuerza que recibía de Dios. Ese mismo poder está disponible para nosotros hoy. Confiar en Cristo es como anclar nuestra vida en una roca firme. Incluso cuando los vientos y las tormentas llegan, sabemos que estamos seguros porque él es la fuente de nuestra fuerza...