Pasaje Central: Juan 14:6 — "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí." Amada iglesia, hoy vivimos en un mundo repleto de filosofías, ideologías, dogmas y corrientes de pensamiento. Si salimos a las calles, encontraremos personas que dicen que Dios no existe, otras que adoran a miles de divinidades, algunas que profesan seguir a Jesús pero han distorsionado quién es Él, y muchas más que confían en sus propias buenas obras para llegar al cielo. Sin embargo, la Palabra de Dios es categórica y no deja lugar a la ambigüedad: la salvación no se encuentra en un sistema humano, no se compra con méritos, ni se alcanza a través de falsas doctrinas. La salvación es una obra exclusiva de Dios por gracia, a través de la fe en Jesucristo. Hoy examinaré a la luz de las Escrituras por qué ninguna de estas corrientes puede salvar al ser humano y por qué solo Cristo es el Salvador del mundo. I. LA FOLLÍA DEL ATEÍSMO Y EL SECULARISMO Comencemos...
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