Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Ancla firme del alma


Tenemos como firme y segura ancla del alma una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario, hasta donde Jesús, el precursor, entró por nosotros, llegando a ser sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. (Hebreos 6:19-20)

La ilustración de la esperanza como ancla es maravillosa en este pasaje. Un ancla es un instrumento de hierro que está unido a una cadena, utilizado para asegurar y estabilizar embarcaciones en el agua. Esta parte es esencial incluso para barcos muy grandes. Sabemos que el Señor tiene poder para calmar las tormentas y los vientos, él también caminó y puede hacernos caminar sobre las aguas.

Pero, ¿qué pasa cuando eso no acontece? Cuando las aguas embravecidas mecen la barca de un lado a otro... ¿Dónde está anclada tu esperanza? ¿En ti mismo, en el dinero, en las circunstancias o en Jesús? Esto quiere decir que aunque la tormenta persista y los vientos sean fuertes, aunque parezca que todo se hunde, si tu barca está segura en el ancla firme, Jesús, nada te quebrantará.

Él es nuestra seguridad a pesar de las luchas de la vida. ¡Mantente a salvo en las poderosas manos del Señor!

Afirma tu esperanza en Jesucristo

Reflexiona sobre esto: tu esperanza es algo importante y necesita estar puesta en el lugar correcto.

Ora diariamente pidiéndole a Dios que se convierta en el motivo de tu esperanza.

La esperanza debe ir acompañada por la fe y el amor (1 Corintios 13:13).

No te apoyes en tu fuerza física, tu propio entendimiento, el dinero o la influencia. Llegará el día en el que esas cosas pasarán. ¡Jesús es la Roca segura ahora y para siempre!

Vale la pena aferrarse a Jesús. Cuando surjan las tormentas, él te mantendrá en paz.

Para Orar:

¡Señor mío y Dios mío, sé siempre el motivo de mi esperanza! Tú eres la fuerza de mi vida y sé que nunca me abandonarás. Yo sé que las pruebas no son más grandes que tú. Cuando las tormentas se levantan y el mar de la vida intenta ahogarme, sé que tú puedes calmarlo todo. También puedes hacerme caminar sobre el agua. Pero si nada de eso sucede, tu poder permanece fiel e inquebrantable.

Me aferraré a ti, Padre, el ancla de mi alma, y me aferraré hasta que todo pase... ¡En el nombre de Jesús, sosténme en tus manos hoy y siempre! ¡Amén!

Comentarios

NOVEDADES

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Dios presente

El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah (Salmo 46:7) La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel (que significa «Dios con nosotros»). Mateo 1:23 ¡Dios es el Dios presente! Él no te abandona cuando la crisis aprieta o cuando llega la tristeza. A diferencia de todos los que te pueden haber abandonado, Dios es un fuerte refugio en la hora de angustia. Las manos poderosas de nuestro Señor pueden aplacar cualquier dificultad que estés pasando. Él es poderoso y está a tu lado aunque no lo sientas. ¡Él renueva tus esperanzas y transforma tus tinieblas en luz! Jesús es el gran Emanuel, «Dios con nosotros». Él podría haber vivido por encima de nosotros o lejos de nosotros, pero no lo hizo. Él vivió entre nosotros y se interesó por los débiles y desamparados. Él fue amigo de pecadores y hermano para el pobre. Él está presente y te sustenta en medio de cada tempestad. ¡Confía en el Señor con persistencia! Dios vino a nosotros ¡Él es ...