Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Trayendo esperanza a la memoria


¿Por qué se nos hace tan fácil recordar los momentos malos? Infelizmente, esos recuerdos pueden impedirnos avanzar en algunas áreas de nuestra vida. Esa trampa nos puede llevar a una espiral de pesimismo e ingratitud.

Para luchar contra eso, tenemos que esforzarnos en recordar los buenos momentos. Alimentar nuestra fe es un ejercicio diario. No hay mejor forma para fortalecer nuestra fe que recordar lo que Jesús ha hecho por nosotros.

Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza: El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. (Lamentaciones 3:21-22)

Pero algo más me viene a la memoria,

lo cual me llena de esperanza:

El gran amor del Señor nunca se acaba,

y su compasión jamás se agota.

(Lamentaciones 3:21-22)

¡Trae a tu memoria todo lo que Dios ha hecho por ti! Lee la Palabra y ve las maravillas que Dios ha hecho a favor de todos los que creen en él. Persigue sus promesas, anima tu corazón y vuélvete hacia la meta que es Jesucristo. Crea el buen hábito de agradecer, recuerda lo que Dios ha hecho por ti. Cree, porque él hará cosas más grandes.

Trae esperanza a tu memoria

Reserva un momento para orar y para recordar las cosas maravillosas que Dios ha hecho por ti.

Lee la Palabra de Dios. Llena tu mente de esperanza y fe.

Recuerda que lo mejor de Dios todavía está por llegar. ¡No te desanimes!

Para orar:

Señor, a veces los pensamientos malos quieren dominarme. ¡Ayúdame a olvidarlos! Quiero recordar todas las cosas buenas que has hecho por mí, ¡y son tantas!

(habla con Dios sobre momentos buenos que él ha traído a tu vida)

Te estoy muy agradecido, Señor, porque nunca me has abandonado. En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (10. Liderazgo)

El líder se prepara para ejercer el liderazgo Roboam fue un rey joven de la antigüedad. Joven, brillante y ambicioso. Su árbol genealógico era estupendo: bisnieto del rey David e hijo del rey Salomón. Asumió el poder cuando tenía algo más de cuarenta años, en el año 997 a.C. ¿Qué podemos decir de este joven monarca? Que estaba signado para ser un triunfador. El reino al cual iba a gobernar era sólido en el plano económico y militar. Gozaba de reconocimiento internacional y tenía enfrente una brecha para consolidarse como uno de los más fuertes en toda la historia de la humanidad; sin embargo terminó en división y fracaso. ¿La razón? El relato lo podemos leer en el primer libro de Reyes, capítulo 12, versículos del 1 al 33. Allí encontramos la respuesta: Roboam no estaba preparado para tres cosas. La primera, para asumir el poder y ejercerlo con equilibro; la segunda, para tomar decisiones oportunas, acertadas y eficaces asido de la mano de Dios, y tercera, para proyectar su reino hacia...

Detente y piensa en las maravillas de Dios

Espera un poco, Job, y escucha; ponte a pensar en las maravillas de Dios. - Job 37:14 ¿Hace cuánto tiempo no sacas un ratito para pensar? Sí, eso: detener todo y pensar. Sucede a menudo que el ajetreo diario nos impide percibir las cosas más simples e importantes que Dios nos proporciona... Desde el aire que respiras hoy, todo forma parte del gran regalo de Dios para ti. A veces estamos tan distraídos con todo que no nos percatamos de las maravillosas dádivas del Padre. Detente y reflexiona sobre la vida, la familia, la belleza de la creación, la salud, las sonrisas, la gentileza, la espontaneidad de los niños, el amor de Dios... ¡Hay tanto que podemos considerar y agradecer! Piensa en eso y disfruta un día lleno de bendiciones. Para y considera las maravillas de Dios hoy: Pausa un poco en tus quehaceres diarios y disfruta un tiempo a solas con Dios. Considera las pequeñas cosas, cada gesto, los detalles que revelan el gran amor que el Señor tiene por ti. Según transcurre el día agrade...

Deja el pasado atrás

Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. - Filipenses 3:13-14 Hay recuerdos y momentos dolorosos del pasado que a menudo parecen querer regresar a nuestras memorias.  Algunas personas prefieren aferrarse con uñas y dientes a esos recuerdos como una forma de blindaje emocional o para esconderse de la realidad actual.  Otras tienen un apego excesivo al pasado o tienen miedo a vivir algo nuevo. Sea cual sea la situación, la Biblia nos enseña a dejar el pasado atrás. Hoy se nos invita a reflexionar y comportarnos como el apóstol Pablo: olvidar las cosas que quedaron atrás, avanzar para las que están adelante, y proseguir hacia la meta de nuestras vidas: ¡Jesucristo!  Pero para no correr el riesgo de permanecer estancados sin vivir el pleno llamado ...