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Tránslate / Traducción

Proverbios 31

VIII. SÉPTIMA COLECCIÓN: “DICHOS DEL REY LEMUEL” (31.1-9)

Dichos de Lemuel, rey de Masa,a con los cuales su madre le dio instrucción: Hijo mío, fruto de mis entrañas, respuesta de Dios a mis ruegos, ¿qué más te puedo decir? Que no gastes tu energía con mujeres, pues por ellas los reyes se pierden.Y no está bien, Lemuel, que reyes y gobernantes se den al vino y al licor, pues podrían olvidarse de la ley y violar los derechos de los más humildes.

Deja el vino y el licor para los decaídos y angustiados; ¡que beban y no vuelvan a acordarse de su pobreza y sufrimientos! Levanta tu voz por los que no tienen voz: ¡defiende a los indefensos! Levanta tu voz y hazles justicia: ¡defiende a los pobres y a los humildes!d  

IX. APÉNDICE: ALABANZA DE LA MUJER EJEMPLAR (31.10-31)

10 Mujer ejemplar no es fácil hallarla; ¡vale más que las piedras preciosas! 11 Su esposo confía plenamente en ella y nunca le faltan ganancias. 12 Brinda a su esposo grandes satisfacciones todos los días de su vida. 13 Va en busca de lana y de lino, y con placer realiza labores manuales. 14 Cual si fuera un barco mercante, trae de muy lejos sus provisiones. 15 Antes de amanecer, se levanta y da de comer a sus hijos y a sus criadas.f  16 Inspecciona un terreno y lo compra, y con sus ganancias planta viñedos.

17 Se reviste de fortaleza, y con ánimo se dispone a trabajar. 18 Cuida de que el negocio marche bien, y de noche trabaja hasta tarde. 19 Con sus propias manos hace hilados y tejidos. 20 Siempre tiende la mano a los pobres y necesitados. 21 No teme por su familia cuando nieva, pues todos los suyos andan bien abrigados. 22 Ella misma hace sus colchas y se viste con las telas más finas.

23 Su esposo es bien conocido en la ciudad; se cuenta entre los más respetados del país. 24 Ella hace túnicas y cinturones y los vende a los comerciantes. 25 Se reviste de fuerza y dignidad y no le preocupa el día de mañana. 26 Habla siempre con sabiduría y da con amor sus enseñanzas. 27 Está atenta a la marcha de su casa y jamás come lo que no ha ganado.

28 Sus hijos y su esposo la alaban y le dicen: 29 “Mujeres buenas hay muchas, pero tú eres la mejor de todas.”  30 Los encantos son una mentira, la belleza no es más que ilusión, pero la mujer que honra al Señores digna de alabanza. 31 ¡Alabadla ante todo el pueblo! ¡Dadle crédito por todo lo que ha hecho! 

Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...