Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

SEGUNDA CARTA DE JUAN, Estudio Biblico

INTRODUCCIÓN

La Segunda carta de Juan (=2 Jn), a diferencia de la primera, presenta las fórmulas características de las cartas de la antigüedad (véase Introducción a las cartas).

El autor se llama a sí mismo “el anciano”, sin mayor especificación. 

La carta está dirigida a una comunidad no identificada, sino únicamente designada con un título simbólico (v. 1 nota b).

El escrito, muy breve, hace referencia al amor fraterno, y también a la verdadera fe en Jesucristo frente a los falsos maestros que ya habían comenzado a aparecer. 

Son temas tratados con más amplitud en la Primera carta de Juan (véase Introducción a 1 Juan ).

La carta anuncia una visita personal del autor a la comunidad. 

No parece probable que 2 Juan fuese dirigida a la misma iglesia destinataria de la primera.

En cuanto al orden en que se escribieron estas tres cartas, no hay indicios claros.

Esquema de la carta:

Saludo
(1-3)
El mandamiento del amor
(4-6)
La verdadera fe en Jesucristo
(7-11)
Despedida
(12-13)

Saludo 1

1 El anciano,a a la comunidad escogida por Dios y a los que pertenecen a ella.b Os amo de veras; y no solo yo, sino también todos los que han conocido la verdad. 

2 Os amo por causa de la verdad que tenemos en nuestro corazón y que estará con nosotros para siempre. 

3 Que Dios Padre, y Jesucristo Hijo del Padre, derramen su gracia sobre vosotros y os den misericordia y paz, en verdad y en amor.
El mandamiento del amor

4 Me he alegrado mucho de encontrar a algunos de los vuestros viviendo de acuerdo con la verdad,c como el Padre nos ha mandado. 

5 Ahora, queridos hermanos, os ruego que nos amemos los unos a los otros.d Esto que os escribo no es un mandamiento nuevo, sino el mismo que recibimos desde el principio.e 

6 El amor consiste en vivir según los mandamientos de Dios, y el mandamiento, como ya lo habéis oído desde el principio, es que viváis en amor.f
La verdadera fe en Jesucristo

7 Andan por el mundo muchos engañadores que no reconocen que Jesucristo vino como hombre verdadero. El que es así, es el engañador y el Anticristo.g 

8 Tened cuidado de no perder el resultado de nuestro trabajo; procurad recibir vuestra recompensa completa.

9 Cualquiera que pretenda ir más allá de lo que Cristo enseñó, no tiene a Dios; pero el que permanece en esa enseñanza, tiene al Padre y también al Hijo.h 

10 Si va a visitaros alguno que no lleve esta enseñanza, no le recibáis en casa ni le saludéis,

11 porque quien le salude se hará cómplice de sus malas acciones.i
Despedida

12 Tengo mucho que deciros, pero no quiero hacerlo por carta. Espero ir a veros y hablar con vosotros personalmente,j para que así nuestra alegría sea completa.

13 Los que pertenecen a esta comunidad hermana vuestra, igualmente escogida por Dios, os mandan saludos.k


Follow on Facebook TBM-Missions: https://www.facebook.com/roberto.bonillacea




Website Dedicated to Video: TV TBM-Missions

Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...