Nos hace sufrir, pero también nos compadece, porque es muy grande su amor. El Señor nos hiere y nos aflige, pero no porque sea de su agrado. -- Lamentaciones 3:32-33 La tristeza no es la salida nunca, pero puede ser parte del camino... Parece raro pensar así, ¿no crees? Pero todos pasamos por aflicciones y sufrimientos y no estamos exentos de eso. El propio Hijo de Dios sufrió y lloró. La tristeza puede beneficiarnos cuando nos ayuda a cambiar de actitud, a estar quebrantados y arrepentidos delante de Dios y a buscar el cumplimiento de su voluntad. Es natural estar tristes cuando pasamos por tiempos difíciles. Pero con la ayuda sobrenatural de Jesús podemos enfrentar las luchas con paz en el corazón. La gran diferencia para los cristianos es que la tristeza nunca será el punto final. Puede que nos acompañe parte del trayecto, en las noches frías y oscuras de la vida, pero el creyente sabe que la alegría llega por la mañana. A Dios no le alegra tu tristeza. Él te ama y te quiere ayudar....
Centro Misionero De Cristo Para Las Naciones. On Line... Comunidad Santa Fe, El Guarumal, Lourdes Colon, La Libertad, El Salvador. Enseñar, discipular, y capacitar. Sin almas ganadas, no hay nadie para enseñar.