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Tránslate / Traducción

Dios es bueno todo el tiempo


Bueno es el Señor con quienes en él confían, con todos los que lo buscan. Bueno es esperar calladamente que el Señor venga a salvarnos.

(Lamentaciones 3:25-26)

Hay momentos en los que no logramos percibir la bondad de Dios a nuestro favor. Los sufrimientos intentan desorientar y quitar la paz de aquellos que están enfrentando las tempestades de la vida. ¡Es precisamente ahí que debemos tener esperanza y confiar en Dios! Los problemas, las aflicciones y los miedos no pueden perturbar la fe del que se rinde al Señor y deposita toda su esperanza en él.

No confíes en las circunstancias ni en tus sentimientos en relación con la realidad. El corazón engaña. Las situaciones cambian, nosotros cambiamos. ¡Solo Dios permanece fiel eternamente! Decide confiar en el Señor aun cuando no vaya todo bien.

La Biblia dice que Dios es bueno para con los que lo buscan y creen en él. Prueba creer en la bondad del Señor aun en los tiempos difíciles, aunque estés triste y no logres entender o percibir que él está a tu lado.

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Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo

Lee y medita. La Palabra de Dios trae auxilio y alivio a los corazones afligidos.

Ora creyendo en la bondad del Señor.

Espera con tranquilidad hasta que llegue la salvación y la ayuda de Dios.

Descansa tu corazón en la gracia de Cristo. ¡Él nunca te abandonará!

Para orar:
Señor Dios, gracias por tu bondad y tu fidelidad. Necesito tu auxilio, Padre. Ayúdame con mi pequeña fe. Enséñame a creer antes de ver. Quiero poner mi esperanza en ti sin dudar jamás. Tú eres bueno y fiel siempre. No permitas que mi corazón se aleje de ti. En el nombre de Jesús, amén.

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NOVEDADES

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Dios presente

El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah (Salmo 46:7) La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel (que significa «Dios con nosotros»). Mateo 1:23 ¡Dios es el Dios presente! Él no te abandona cuando la crisis aprieta o cuando llega la tristeza. A diferencia de todos los que te pueden haber abandonado, Dios es un fuerte refugio en la hora de angustia. Las manos poderosas de nuestro Señor pueden aplacar cualquier dificultad que estés pasando. Él es poderoso y está a tu lado aunque no lo sientas. ¡Él renueva tus esperanzas y transforma tus tinieblas en luz! Jesús es el gran Emanuel, «Dios con nosotros». Él podría haber vivido por encima de nosotros o lejos de nosotros, pero no lo hizo. Él vivió entre nosotros y se interesó por los débiles y desamparados. Él fue amigo de pecadores y hermano para el pobre. Él está presente y te sustenta en medio de cada tempestad. ¡Confía en el Señor con persistencia! Dios vino a nosotros ¡Él es ...

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...