Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

El poder del perdón


Miren por ustedes mismos: Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale.
(Lucas 17:3).

El perdón es una de las expresiones más profundas del amor de Dios en nosotros. Jesús, al instruir a sus discípulos con estas palabras, nos enseña que la verdadera comunión requiere tanto la valentía para afrontar el error como la gracia para conceder el perdón.

Reprender a un hermano no es un acto de condena, sino de amor; es tenderle la mano para levantarlo de su caída, recordando que todos, en algún momento, también necesitamos ser levantados.

Perdonar, sin embargo, no es siempre fácil. El corazón humano tiende a guardar rencor, a buscar la justicia propia o a alimentar el resentimiento. No obstante, el evangelio nos llama a un camino superior: el de la misericordia. Cuando elegimos perdonar, no solo liberamos al otro, sino también a nosotros mismos de las cadenas del resentimiento. El perdón es una semilla de paz que primero florece en quien la siembra.

Cristo es nuestro mayor ejemplo. Aun traicionado, herido y agraviado, eligió perdonar. En la cruz, su amor fue mayor que el dolor, y sus palabras: «Padre, perdónalos», resuenan como una invitación y un desafío para cada uno de nosotros. Perdonar es imitar el corazón de Jesús.

Si alguien te ha herido, ora por esa persona. Si alguien te ha decepcionado, encomienda la situación a Dios. Y si eres tú quien ha errado, busca el arrepentimiento y la reconciliación. En todo, recuerda: el perdón no niega el dolor, sino que elige el amor. Es el vínculo que mantiene unido el cuerpo de Cristo y el reflejo más puro de la gracia que hemos recibido.

Perdonar es, ante todo, vivir el evangelio en su forma más auténtica.

Practica el perdón y vive el amor de Dios

Ora sinceramente por quienes te han herido. Al interceder, el Espíritu Santo ablanda el corazón y te enseña a ver a los demás con compasión.

Confía en Dios como juez justo. Libérate del deseo de venganza y permítele que traiga sanación y restauración a su debido tiempo.

Recuerda diariamente el perdón que recibiste en Cristo. Esto te da la fuerza para ofrecer gracia a los demás con humildad, paciencia y verdadero amor cristiano.

Para orar:
Señor Jesús, enséñame a perdonar como tú perdonaste. Sana las heridas de mi corazón, quita el orgullo y renueva en mí un espíritu de amor y misericordia. Que yo pueda perdonar, restaurar mis relaciones y reflejar tu gracia en cada acción. Amén.

Comentarios

NOVEDADES

El amor echa fuera el temor

En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:17b-18) Amor, una palabra que está en la boca de muchos y en el corazón de pocos. Vivimos en un mundo frío y violento, tanto en los hechos como en las palabras, donde el amor parece haberse enfriado. Este ambiente sombrío genera miedo, depresión y desencanto con la vida. Pero cuando alzamos nuestros ojos para ver el verdadero amor, no ese amor que muestran las películas, sino el amor que vence al miedo y supera a la muerte, toda la opresión de este mundo no es suficiente para abatirnos. El amor derramado por Dios a través de su hijo Jesús es capaz de vencer el miedo y el castigo. Debemos alimentarnos de este amor y esparcirlo. Este amor no puede ser prohibido por la ley y nadie es capaz de arrebatarlo. ¡Debemos perfeccionarnos en este amor! Sí, es necesario, pues este es un amor práctico. De la misma forma en que somos alimentados...

¿Qué debo hacer cuando no logro entender?

Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley. (Deuteronomio 29:29) Moisés llegaba al final de su vida. Él estaba consciente de que moriría poco después sin lograr entrar a la "Tierra Prometida". En sus últimas palabras para el pueblo de Israel, él afirmó que existen cosas encubiertas para nosotros. Son cosas que no entenderemos jamás en esta vida, pues huyen a nuestra comprensión humana. Hay tres actitudes que nos pueden ayudar a lidiar con lo que no logramos entender: Confianza - Aun cuando no entendamos lo que sucede, podemos confiar en el Señor, pues sabemos que él conoce lo que es mejor para nosotros. Obediencia - No necesitamos entender para obedecer. La confianza nos lleva a obedecer aunque no entendamos todo. Humildad - Obedecer sin comprender, también exige humildad. La humildad nos ayudará a aceptar aquello que no entendemos. Confía y obede...

¿Que significa Esfuerzate y se valiente, no temas ni desmayes?

Respuesta: Muchas veces a lo largo de nuestras vidas, cuando estamos mas cerca de la bendición que Dios tiene para nosotros, somos victimas del desanimo y olvidamos que Dios prometió no desampararnos nunca.  A propósito, las únicas personas que se desaniman son aquellas que luchan por algo grande.  El desanimo rara vez toca al corazón de la gente sin visión y sin metas, siendo el arma del enemigo para aquellos que saben lo que quieren. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes.  Porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:7 Dios ha prometido estar contigo todos los dias de tu vida. En el libro de Josue, cuando el pueblo de Israel se preparaba para la conquista de Canaan, y entrar en la tierra prometida,  Dios le promete a Josuè que nunca lo desamparará y requiere de él de dos virtudes indispensables, el esfuerzo y la valentía.  Dios no ha cambiado hoy y requiere que sus hijos nos mantengamos en pie ...