
El libro de Hebreos es una de las obras más profundas del Nuevo Testamento.
Fue escrito originalmente para creyentes judíos que, ante la persecución, sentían la tentación de regresar a la seguridad del antiguo sistema de sacrificios y leyes de Moisés.
El mensaje central es una sola palabra: SUPERIORIDAD. Jesucristo no es solo un "añadido" a la fe; Él es el cumplimiento absoluto de todo lo anterior.
1. La Supremacía de Cristo
El autor comienza estableciendo que Jesús es superior a todo lo que los judíos consideraban sagrado:
Superior a los Ángeles: Porque Él es el Hijo de Dios, no un mensajero creado (Hebreos 1).
Superior a Moisés: Moisés fue un siervo en la casa de Dios, pero Jesús es el hijo y dueño de la casa (Hebreos 3).
Superior al Sacerdocio Levítico: Los sacerdotes humanos morían y pecaban; Jesús es nuestro Sumo Sacerdote eterno según el orden de Melquisedec (Hebreos 7).
2. Un Mejor Pacto y un Mejor Sacrificio
Este es el corazón del libro. Hebreos explica por qué no necesitamos volver a los rituales antiguos:
"Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios" (Hebreos 10:12).
El Tabernáculo Terrenal vs. El Celestial: El tabernáculo de Moisés era una "sombra" o copia. Jesús entró en el verdadero santuario, en el cielo mismo.
La Sangre de Animales vs. La Sangre de Cristo: La sangre de machos cabríos solo cubría el pecado temporalmente; la sangre de Jesús lo quita y limpia nuestra conciencia.
3. El Mensaje para nosotros hoy
¿Cómo se aplica esto a nuestra vida cotidiana en el siglo XXI?
A. La Perseverancia (No retroceder)
Hebreos es famoso por sus "advertencias". Nos dice que, ya que tenemos un Salvador tan grande, no debemos descuidar una salvación tan poderosa. En momentos de crisis, el mensaje es: No vuelvas atrás. Lo que tienes en Cristo es mejor que cualquier cosa que el mundo o la religión vacía te ofrezcan.
B. El Acceso Directo a Dios
Antes, solo el Sumo Sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo una vez al año. Hoy, Hebreos 4:16 nos dice:
"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
Hoy ya no necesitas un intermediario humano; tienes línea directa con el Padre a través de Jesús.
C. La Vida de Fe (Hebreos 11)
El famoso "Salón de la Fama de la Fe". Nos recuerda que los héroes de la Biblia no eran perfectos, pero creyeron en las promesas de Dios aunque no las vieran cumplidas en vida. Para nosotros hoy, esto significa confiar en que Dios tiene el control, incluso cuando el panorama parece incierto.
Conclusión: "Puestos los ojos en Jesús"
El libro culmina en Hebreos 12:1-2, dándonos la clave para vivir la vida cristiana: despojarnos del peso del pecado y correr la carrera con paciencia, mirando siempre a Jesús, el autor y consumador de la fe.
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