Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Remembranza de Hoy, Las oportunidades que Dios nos da en la vida!

Muchas veces por no tomar riesgos dejamos pasar muchas cosas, entre ellas el amor, la familia, e incluso la iglesia; y todo porque ese día no nos apetece,  tenemos pereza, o no tenemos tiempo… 

Siempre existe una razón para dejar pasar las oportunidades que nos concede Dios.

Ejemplos:

Cuando te ofrecen un trabajo pero no te gusta, por que es muy poco para ti o está lejos de tu casa. 

¿Por qué no lo tomaste? 

Desde ese trabajo podías haber ampliado tus horizontes y quizás con algo en las manos tendrías una mejor oportunidad para ver otras cosas, pero no, has dejado escapar la oportunidad.

Cuando tienes hijos, le dedicas tanto tiempo a trabajar, a estar con amig@s , a salir de fiestas y disfrutar la vida, que cuando llegas a casa ya todos duermen, casi no los ves. Cuando te das cuenta están tan grandes que ya no los puedes controlar. 

Hoy tus hijos tienen vida propia y te critican todo el tiempo por no haber estado. No dejemos escapar los momentos que Dios nos regala en la vida, toma tu tiempo para todo, piensa lo que harás en la vida, no dejes escapar las cosas de tus manos.
Cuando conoces el verdadero amor, te gusta pero no lo dices y piensas que ya llegará el momento de hablar con aquel ser… 

Pero un día cualquiera te das cuenta que ya no está disponible. Cuando te decides ir a verlo (a) ya no puedes, ha pasado tanto tiempo que en vez de acercarse a ti, se han alejado porque nunca estabas presente y has vuelto a dejar pasar la oportunidad de estar con ese ser. 

Tuviste la oportunidad y la perdiste, no todas las cosas giran en torno a nosotras, todo tiene su tiempo.

Cuando estás molesta(o) con algún familiar y te duele mucho que no te reconozcan en nada: Te sientes poco amado por la familia, y en tu orgullo dañado no te sientes capaz de ir y mostrar amor a quien te está tratando mal. No tienes fuerzas para pagar con bien el mal. Has vuelto a dejar pasar la oportunidad de estar con tu familia y ser feliz con ellos.

1 Co 7,21. Si cuando fuiste llamado eras esclavo, no te preocupes, aunque si tienes oportunidad de conseguir tu libertad, debes aprovecharla (tú tienes) una gran oportunidad en la obra del Señor y de obtener buenos resultados, a pesar de que muchos están en contra.

Dios nos da muchas oportunidades, pero eso no quiere decir que todo lo que deseemos estará siempre disponible. Así es en la vida, se nos presentan oportunidades y las dejamos ir, y cuando queremos remediarlo ya es demasiado tarde.

Follow on Facebook TBM-Missions:  https://www.facebook.com/roberto.bonillacea

Sitio Web Dedicado a Video: TBM-Missions TV

Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...