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Tránslate / Traducción

Dios no defrauda a los que confían en él

A ti clamaron, y tú los salvaste; se apoyaron en ti, y no los defraudaste. (Salmo 22:5)

Algunas personas ponen su confianza en sus fuerzas, otras en la belleza o el dinero. 

Todos nosotros tenemos fe, pero la diferencia está en dónde la ponemos. 

El que pone su fe en sus propias fuerzas la irá perdiendo con el tiempo. 

Quien pone su fe en el dinero corre el riesgo de irse a la quiebra.

Ahora bien, ninguno que pone su confianza en Dios queda defraudado. 

¡Nuestro Dios es inamovible! 

Todo puede pasar: el dinero, la fuerza, el poder, pero la Palabra del Señor permanecerá para siempre.

Dios está con nosotros en la tempestad y en la bonanza, en la tristeza y en el júbilo. 

Dios oye el clamor de sus hijos y responde a todas las súplicas. ¡Confía en Dios y te sentirás seguro!

Confiando en Dios.

La mejor manera de crecer en la confianza en Dios es leyendo su Palabra. 

¡Lee la Biblia!

Declara tu confianza en Dios, ora. 

Habla con él.

No continúes preocupado y afligido, Dios actuará en el momento correcto (2 Pedro 3:8). ¡Confía en Dios!


Para orar:

Dios, mi fe está firme en ti. 

Pueden haber situaciones y personas que me decepcionen, pero sé que tú, mi Señor, eres fiel. 

¡En ti confío! Amén.

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