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Tránslate / Traducción

Dedica todo tu trabajo a Dios


Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. (Colosenses 3:23-24)

¡Tu trabajo es importante! Aunque te parezca que lo que haces no parece tener mucho impacto, tú puedes hacer la diferencia con la forma en que trabajas.

Procura ser diligente, puntual, servicial, humilde y atento. Trabaja con ahínco, alegría, educación, buena disposición y amor. Sé un excelente colaborador para tus colegas, clientes y jefes. Sea en la casa, en el trabajo, en la iglesia o en tu comunidad, busca hacer siempre lo mejor en todas tus tareas para que Dios sea glorificado. Sé una luz y bendice a todos los que están a tu alrededor. Piensa en esto: tu actitud diferente hacia el trabajo atraerá la atención de las personas, creando oportunidades para el crecimiento y para hablar de Jesús.

Trabaja con dedicación y Dios honrará tu trabajo.

Ora al Señor y dedícale todo lo que haces. Agradece a Dios por el trabajo que tienes y por las posibilidades de ser útil en todo lo que haces. Si estás desempleado, pídele al Señor que te conceda oportunidades para trabajar.

Lee en la Biblia ejemplos de trabajadores fieles y aprende con el ejemplo de ellos: José (Génesis 39), la mujer virtuosa (Proverbios 31), Jesús (en los Evangelios), Pablo, etc.

Da buen testimonio en tu trabajo. Aprovecha las oportunidades para compartir tu fe en Jesús.

Para orar:
Señor Dios, gracias por la oportunidad de ser útil a través del trabajo que hago. Ayúdame a ser fiel al realizar las tareas, en la relación con las personas, en la actitud proactiva y dedicada con amor. Bendice a todos los que están desempleados, ábreles buenas puertas de empleo. Que todo mi trabajo sirva para glorificar tu nombre y bendecir a otros. En el nombre de Jesús, oro agradecido, amén.

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Respuesta: Muchas veces a lo largo de nuestras vidas, cuando estamos mas cerca de la bendición que Dios tiene para nosotros, somos victimas del desanimo y olvidamos que Dios prometió no desampararnos nunca.  A propósito, las únicas personas que se desaniman son aquellas que luchan por algo grande.  El desanimo rara vez toca al corazón de la gente sin visión y sin metas, siendo el arma del enemigo para aquellos que saben lo que quieren. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes.  Porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” Josué 1:7 Dios ha prometido estar contigo todos los dias de tu vida. En el libro de Josue, cuando el pueblo de Israel se preparaba para la conquista de Canaan, y entrar en la tierra prometida,  Dios le promete a Josuè que nunca lo desamparará y requiere de él de dos virtudes indispensables, el esfuerzo y la valentía.  Dios no ha cambiado hoy y requiere que sus hijos nos mantengamos en pie ...

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