Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Evita la avaricia y la ambición


Inclina mi corazón hacia tus testimonios,
y no hacia la avaricia.
(Salmo 119:36)

La historia de Judas Iscariote es una poderosa advertencia sobre los peligros de la avaricia y la ambición. Elegido como uno de los doce discípulos de Jesús, Judas tuvo la oportunidad de caminar junto al Maestro, aprender de él y presenciar milagros. Sin embargo, su codicia lo llevó a traicionar por treinta piezas de plata, a quien confió en él.

Judas, seducido por el dinero, se olvidó de la amistad, la lealtad y la fe. Su decisión tuvo consecuencias irreversibles, llevándolo a la desesperación y la ruina. Su vida nos enseña que la búsqueda desenfrenada de riqueza o poder puede costar lo que realmente importa: la paz, la dignidad y la conciencia tranquila.

Vivimos en una sociedad que valora el éxito material por encima de todo. A muchos se les hace creer que la felicidad reside en la acumulación de bienes, el éxito o el reconocimiento. La historia de Judas nos recuerda que la riqueza mal habida puede traer más dolor que satisfacción.

Para no caer en los mismos errores de Judas, es fundamental cultivar los valores que enseña la Palabra de Dios. En lugar de poner el dinero por encima de todo, deberíamos buscar una vida equilibrada, guiada por el amor y la integridad. La verdadera riqueza no está en el oro, sino en el carácter y la rectitud. Al fin y al cabo, ¿de qué sirve ganar el mundo y perder el alma?

No te dejes llevar por la avaricia y la ambición

Valora lo eterno: Judas buscó riquezas fugaces, pero la verdadera riqueza está en las cosas que no se pueden comprar: la fe, la amistad y la paz.

Busca el equilibrio, no el exceso: la codicia conduce a la insatisfacción constante. Jesús enseñó que “donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:21).

Elige la lealtad y la integridad: mantener la lealtad y la honestidad en nuestras relaciones es esencial para evitar el error de la ambición desenfrenada.

Practica el desapego material: “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35). La verdadera generosidad y felicidad surgen de compartir, no de acaparar.

Recuerda las consecuencias de tus decisiones: el arrepentimiento puede llegar demasiado tarde, pero la reflexión constante sobre nuestras acciones nos ayuda a evitar caminos hacia la ruina.

Para orar:
Señor, ayúdame a cultivar un corazón puro, desprendido de las riquezas de este mundo. Enséñame a valorar la lealtad, la honestidad y la integridad en lugar de buscar el éxito a cualquier precio. Ayúdame a no cambiar jamás la paz y el amor por ambiciones superficiales. Guíame por el camino de la sabiduría y la generosidad, para que pueda vivir según tu voluntad y honrar tu nombre en todo lo que haga. Amén.

Comentarios

NOVEDADES

Formación Pastoral (2. Llamamiento)

Capítulo 2 El llamamiento y la renuncia en la vida del líder - El líder ante un momento crucial La noche cayó con una sorprendente rapidez. Su esposa se encontraba unos metros más allá. Dormía. El no podía conciliar el sueño. Hacía calor. Sudaba. Hubiera querido beberse otro vaso con agua fría, pero asumió que lo mejor era salir por un rato de la estancia y dejarse arrullar por la brisa que—cerca de la medianoche—golpeaba con fuerza sobre el caserío. --¿A dónde vas?—preguntó la mujer. --Afuera, no tardo—respondió él mientras cruzaba el umbral de la puerta. El cielo lucía hermoso, tachonado de estrellas que se perdían en el infinito. Alrededor, las gentes dormían. Estaban ajenos a su realidad. El no hacía otra cosa que pensar. La vida le había sonreído. Tenía el reconocimiento de sus coterráneos, gozaba de solidez económica, de un hogar apacible, de una familia que le amaba y de vastas extensiones de tierra que se perdían en el horizonte. --Definitivamente la vida me ha sonreído...—musi...

Título: Llamados a Libertad, no a Esclavitud

VERSICULO CLAVE : “Cristo nos libertó para que vivamos en libertad.  Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.” (Gálatas 5:1) ​1. La Verdadera Libertad: Libertad "PARA" ​La libertad en Cristo no es la ausencia de reglas, sino la presencia de un propósito.  No es solo ser libre de algo (pecado, pasado, culpa), sino ser libre para algo (amar, servir, crecer). ​Es una liberación interna: Se trata de sanar el corazón para que ya no esté encadenado a vicios o traumas. ​Se basa en la Verdad: Jesús dijo: "Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres" (Juan 8:32). La libertad cristiana nace de entender quiénes somos en Dios. ​Tiene límites protectores: Imagina un pez; es libre dentro del agua. Si el pez pide "libertad" para caminar en la tierra, muere. La libertad bíblica funciona dentro del diseño de Dios. ​2. El Espejismo del Libertinaje: Libertad "DE" ​El libertinaje es la distorsión de la libertad. Es la...

Formación Pastoral (5. Pruebas)

El líder crece en medio de las pruebas - Las diversas formas de una prueba Las tardes cálidas y llenas de placidez en familia constituían algo que nunca previó Abraham. Sara, su esposa, junto a las siervas atendiendo los quehaceres domésticos. Los negocios atravesando su mejor período y, en la mayoría de los casos, con una tendencia a crecer. Y en el inmenso solar, su hijo con otros chicos de su edad.  ¿Qué más le podía pedir a Dios?. Estaba orgulloso de cuanto había acontecido en su existencia. Ocasionalmente cuando veía morir la tarde y la brisa bañaba con frescura en aquél territorio, solía recordar los años de espera. Al comienzo se desesperaba pensando que jamás se materializarían en su existencia las promesas divinas. Vino luego un período que podía llamar de resignación, y por último, –por cosas paradójicas de la vida—el reverdecer de la fe tras cada nuevo encuentro con Dios quien le reafirmaba las promesas. ¿Pruebas?¿ Momentos difíciles?  Esos dos conceptos sonaban lej...