
Citas Bíblicas de Referencia
El origen del mandato: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano” (Éxodo 20:7).
Este es el fundamento moral contra la irreverencia.
La advertencia de Jesús: “Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” (Mateo 12:36).
La blasfemia contra el Espíritu Santo: “...pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no le será perdonado” (Lucas 12:10). En el contexto evangélico, esto se entiende generalmente como el rechazo persistente y consciente de la obra de convicción del Espíritu Santo.
La actitud del creyente: “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal...” (Colosenses 4:6).
Bosquejo para Servicio Dominical
Tema: La gravedad de la blasfemia.
I. Introducción
Definición bíblica: La palabra griega blasphemía significa "difamación" o "hablar mal de".
El peligro de la familiaridad: Cómo a veces, por "confianza" con Dios, perdemos el temor reverente.
II. Tres formas de blasfemia en la actualidad
La blasfemia verbal: El uso del nombre de Dios como muletilla, expresión de enojo o en chistes.
La blasfemia conductual: Cuando decimos ser cristianos pero nuestras acciones dan mal testimonio, haciendo que otros hablen mal de Dios por nuestra causa (Romanos 2:24).
La atribución incorrecta: Atribuir las obras de Dios al enemigo, o viceversa (el contexto de Mateo 12:24-31).
III. El antídoto: La Reverencia y la Alabanza
La santidad de Su Nombre: Entender que el nombre de Dios representa Su carácter y Su poder.
La rendición del habla: El Espíritu Santo debe controlar no solo lo que hacemos, sino lo que decimos (Santiago 3:9-10).
IV. Conclusión y Llamado
Examen personal: ¿He sido ligero al hablar de las cosas de Dios?
Arrepentimiento: Dios es fiel para perdonar labios impuros (el ejemplo de la purificación de Isaías en Isaías 6:5-7)
La advertencia de Jesús: “Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” (Mateo 12:36).
La blasfemia contra el Espíritu Santo: “...pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no le será perdonado” (Lucas 12:10). En el contexto evangélico, esto se entiende generalmente como el rechazo persistente y consciente de la obra de convicción del Espíritu Santo.
La actitud del creyente: “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal...” (Colosenses 4:6).
Bosquejo para Servicio Dominical
Tema: La gravedad de la blasfemia.
I. Introducción
Definición bíblica: La palabra griega blasphemía significa "difamación" o "hablar mal de".
El peligro de la familiaridad: Cómo a veces, por "confianza" con Dios, perdemos el temor reverente.
II. Tres formas de blasfemia en la actualidad
La blasfemia verbal: El uso del nombre de Dios como muletilla, expresión de enojo o en chistes.
La blasfemia conductual: Cuando decimos ser cristianos pero nuestras acciones dan mal testimonio, haciendo que otros hablen mal de Dios por nuestra causa (Romanos 2:24).
La atribución incorrecta: Atribuir las obras de Dios al enemigo, o viceversa (el contexto de Mateo 12:24-31).
III. El antídoto: La Reverencia y la Alabanza
La santidad de Su Nombre: Entender que el nombre de Dios representa Su carácter y Su poder.
La rendición del habla: El Espíritu Santo debe controlar no solo lo que hacemos, sino lo que decimos (Santiago 3:9-10).
IV. Conclusión y Llamado
Examen personal: ¿He sido ligero al hablar de las cosas de Dios?
Arrepentimiento: Dios es fiel para perdonar labios impuros (el ejemplo de la purificación de Isaías en Isaías 6:5-7)
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