Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Theology Is For Everyone









Theology Is For Everyone






by Julie Ackerman Link

Some say that theology is only for “professionals.” But the situation in the days of the prophet Jeremiah illustrates why it’s important for everyone to know what God says about Himself.

The religious experts in Jeremiah’s day were misrepresenting God by prophesying “the delusions of their own minds” (Jer. 23:26 NIV) and leading people astray with their lies (v.32). Due to their dishonesty, the people did not know the true nature of God.

theo

Today there are people who portray God as angry, vengeful, and eager to punish people for every minor offense.
God, however, describes Himself as “merciful and gracious, longsuffering, and abounding in goodness and truth” (Ex. 34:6).
Others show the world a picture of a loving God who is too kind to punish wrongdoing. But God describes Himself as one who exercises judgment and righteousness (Jer. 9:24). He is both a just Judge and a loving Father.
If we emphasize one over the other, we paint a false picture of God

The most important thing we can know about God and proclaim to the world is that God does not want to punish people; He wants them to repent so that He can forgive (2 Peter 3:9).
But to be truly loving, He must also be absolutely just.









Read:
Jeremiah 23:25-32



( Jeremiah 23 -Audio-)
   

















I am the Lord, exercising lovingkindness, judgment, and righteousness in the earth. —Jeremiah 9:24


Though love for God should always move My heart to do what’s good and right, It’s wise to fear His judgments true And stand in awe of His great might. —D. De Haan
declares
Everyone must face God as Savior or as Judge.









Bible in a Year:
Judges 1-3; Luke 4:1-30


"Reflexions from Our Daily Bread"
Posted by: Ben Ayala :  benayalal@gmail.com email
Thanks to the Sources at: rbc[dot]org  -and- odb[dot]org
fbFollow Pastor Tony at:
www.facebook.com/roberto.bonillacea
YouTube                                                                                       googleplus










Comentarios

NOVEDADES

Jesús, ¡quiero conocerte!

Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. (Jeremías 29:13) Muchos saben sobre la vida de Jesús y sus milagros principales, pero pocos lo conocen a él de verdad. Conocer a Jesús va más allá de saber quién es él. No se le puede conocer sin buscarlo de verdad. Aquel que busca su presencia en espíritu y en verdad lo encontrará (Juan 4:23-24). Conocer a Jesús es andar según su Palabra y ser un imitador suyo (1 Corintios 11:1). Más que querer o decir palabras, es necesario actuar, decidir. Cuando buscamos a Jesús de todo corazón, él se nos revela. Esa cercanía con él transforma nuestra vida. Si aún no has tenido esa experiencia, búscala. ¡Jesús también desea conocerte! Conociendo a Jesús Para conocer a Jesús, lo primero que necesitas hacer es invitarle. Abre tu corazón y deja que Jesús entre en tu vida. Acéptale.Lee el Evangelio de Juan y sabrás cuánto Jesús te ama. Búscalo en oración. Dedica un tiempo de tu día para hablar con él. Para orar: Jesús, quiero conocerte más...

Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...