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Tránslate / Traducción

We must declare our allegiance to heaven !!!









An

 Attached

 Fuel

 Hose

 







by 

Felipe Massa of Brazil should have won the Formula One Grand Prix in Singapore. But as he drove off from a refueling stop while in the lead, the fuel hose was still attached. By the time his team removed the hose, he had lost so much time that he finished 13th.

f1


The apostle Paul warned Timothy of another kind of attachment that would cause him defeat—“the affairs of this life” (2 Tim. 2:4). He urged Timothy not to let anything slow him down or distract him from the cause of his Lord and Master.









Read:
2 Timothy 2:1-7



( 2 Timothy - 2 -Audio-)
   

















No one engaged in warfare entangles himself with the affairs of this life. —
2 Timothy 2:4


There are many attractive things in our world that are so easy to get entangled with—hobbies, sports, TV, computer games. These may start off as “refueling” activities, but later they can take up so much of our time and thought that they interfere with the purpose for which God created us: to share the good news of Christ, serve Him with our gifts, and bring glory to Him.
endurance

Paul told Timothy why he ought not be entangled with this world’s affairs: So that he could “please Him” (v.4). If your desire is to please the Lord Jesus, you will want to stay untangled from the world. As John reminds us, “The world is passing away, and the lust of it; but he who does the will of God abides forever” (1 John 2:17).

 
  Although we live in this world,
 we must declare our allegiance to heaven.
 










Bible in a Year:
Ruth 1-4; Luke 8:1-25


"Reflexions from Our Daily Bread"
Posted by: Ben Ayala :  benayalal@gmail.com email
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Esperanza renovada cada mañana

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2) Este versículo resuena en nuestros corazones como un soplo de esperanza. El profeta Isaías nos recuerda que no estamos solos. Tenemos un Dios que ve, que escucha y que actúa con misericordia. Esperar en Dios no es pasividad: es fe activa. Es mirar hacia arriba cuando todo a nuestro alrededor se derrumba. Es saber que, aunque no veamos salida, él ya está obrando a nuestro favor. Sus misericordias son nuevas cada mañana, y con ellas recibimos fuerza para otro día. Quizás estés enfrentando luchas que parecen superar tus fuerzas. Pero recuerda: Dios es tu fortaleza. Él no te exige que camines solo. Él se ofrece a ser tu sustento diario, tu paz en el caos, tu salvación en tiempos de peligro. Cuando el miedo intente dominar tu corazón, declara: "¡Señor, espero en ti!". Cuando el dolor parezca insoportable, clama: ...

Saneando el corazón

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmo 51:10) Estamos expuestos continuamente a situaciones que intentan manchar nuestro corazón: heridas, envidia, resentimiento, preocupaciones y culpa, que se acumulan gradualmente en nuestro interior. Así como una casa necesita una limpieza constante para permanecer habitable, el corazón también necesita desinfectarse constantemente para seguir siendo la morada del Espíritu Santo. Desinfectar el corazón es más que simplemente olvidar lo que nos ha herido. Es permitir que Dios entre en cada rincón de nuestra alma, eliminando lo que no proviene de él. Es abrir las ventanas de nuestro corazón para que la luz del amor de Dios entre y disipe la oscuridad del orgullo, la ira y la incredulidad. Esta limpieza no ocurre de repente. Es un proceso diario que se logra mediante la oración sincera, el arrepentimiento verdadero y la lectura de la Palabra. Cuando entregamos al Señor lo que nos agobia, él cambia la su...