Ir al contenido principal

Tránslate / Traducción

Agradecer las Peticiones Negadas.

Leer: Romanos 8:26

Oremos Hermanos y Hermanas en Cristo:

¡Santo Señor!

""He pecado, inúmeras veces, y he sido culpable de orgullo e incredulidad, de fallar en encontrar tu mente en tu Palabra, de negligencia de buscarte a Ti en mi vida diaria.

Mis transgresiones e inconsistencias me presentan con una lista de acusaciones, más te exalto que estas no van a ir contra mí, porque todo se ha colocado sobre Cristo.

Continúa sometiendo mis corrupciones, y concédeme la gracia de vivir por encima de ellas.

No permitas que las pasiones de la carne, ni de las concupiscencias de la mente traigan mi espíritu en sujeción, sino gobiérname en libertad y poder.

Te agradezco que muchas de mis oraciones fueran negadas.

Yo pedí mal o no he pedido, he orado a partir de mis concupiscencias y he sido rechazado, he anhelado amor y me fue dado un desierto.

Continúa con Tu obra paciente, respondiendo "no" a mis oraciones erradas y llevándome a aceptar esto.

Purifícame de todo deseo falso, de toda aspiración vil, de todo lo que es contrario a tus estatutos.

Te doy gracias por Tu sabiduría y tu amor, a todos los actos de disciplina a la que estoy sujeto, a veces me pusiste en el horno para refinar el oro y quitar mí escoria.

Ningún juicio es tan difícil de soportar como el sentido del pecado.

Si Tu me permitiese elegir entre vivir en el placer y mantener mis pecados, o que me queme en el juicio, dame aflicción santificada.

Líbrame de todo hábito malo, de cada crecimiento de pecados anteriores, de todo lo que ofusca el brillo de Tu gracia en mí, de todo lo que me impide deleitarme en Ti.

Entonces te glorificaré, Dios mío por ayudarme a ser recto.""

Comentarios

NOVEDADES

El amor echa fuera el temor

En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:17b-18) Amor, una palabra que está en la boca de muchos y en el corazón de pocos. Vivimos en un mundo frío y violento, tanto en los hechos como en las palabras, donde el amor parece haberse enfriado. Este ambiente sombrío genera miedo, depresión y desencanto con la vida. Pero cuando alzamos nuestros ojos para ver el verdadero amor, no ese amor que muestran las películas, sino el amor que vence al miedo y supera a la muerte, toda la opresión de este mundo no es suficiente para abatirnos. El amor derramado por Dios a través de su hijo Jesús es capaz de vencer el miedo y el castigo. Debemos alimentarnos de este amor y esparcirlo. Este amor no puede ser prohibido por la ley y nadie es capaz de arrebatarlo. ¡Debemos perfeccionarnos en este amor! Sí, es necesario, pues este es un amor práctico. De la misma forma en que somos alimentados...

El Trono no está en Venta.

Cuando Dejamos de Condicionar a Dios Pasaje: Isaías 55:8-9 y Romanos 11:34-36 Objetivo: Llevar a la iglesia, líderes y amigos a rendir su voluntad ante la soberanía de Dios, pasando de un evangelio de "exigencia" a uno de "rendición". Introducción La ilustración: Hoy en día vivimos en la cultura del "cliente siempre tiene la razón". Si un servicio no nos gusta, lo condicionamos o lo cambiamos. Trágicamente, hemos mudado esa mentalidad a nuestra relación con el Creador. La crisis actual: Ya no importa si somos católicos, evangélicos o protestantes; el ser humano religioso tiende a decirle a Dios cómo, cuándo y dónde debe actuar. Hemos olvidado que Él es el Alfarero y nosotros el barro. Primero: El peligro de la "Fe Condicional" Jacob intentó condicionar a Dios en Betel: "Si Dios va conmigo... entonces el Señor será mi Dios" ( Génesis 28:20-21 ). Muchas veces nuestra oración es un contrato: "Dios, si me sanas, te sirvo; si me das est...

Para empezar bien el día

Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él. (Salmo 118:24) Al abrir los ojos por la mañana, tenemos la oportunidad de agradecer a Dios por un día más. Él nos ha dado el don de la vida y nos permite un nuevo comienzo. La preparación para un buen día comienza con la gratitud. Puedes dar gracias a Dios por tus bendiciones, por tu familia, por tu trabajo y por la oportunidad de hacer una diferencia en el mundo. Después de dar gracias, toma un momento para orar. Pídele a Dios sabiduría para enfrentar los desafíos, fuerza para superar las dificultades y amor para compartir con quienes te rodean. La oración nos acerca a Dios y nos da paz. Lee un versículo de la Biblia como inspiración para tu día. La Palabra de Dios es una guía que nos da esperanza y orientación. Meditar en un versículo puede ayudarnos a mantenernos enfocados en lo que realmente importa y recordarnos el amor y el cuidado de Dios. Planifica tu día con un propósito. Escribe tus tareas y prioridades, pero ...